 |
| Ruinas de la Fabriquilla |
La zona de Basti fue rica
en oro, y prueba de ello es la existencia históricamente de
explotaciones auríferas, concretamente a los pies de la Sierra y muy
cerca de la población de Caniles, los primeros pueblos que
explotaron estos yacimientos lo hacían recogiendo el oro de forma
nativa en los lechos fluviales, sin grandes movimientos de tierra ni
ningún tipo de técnica de explotación. Nosotros en esta entrada
vamos a hablar de una explotación conocida a fecha de hoy como “La
Fabriquilla”, junto al lecho del río Galopón. Estas explotaciones
mineras fueron principalmente explotadas por romanos y en cierto modo
por los musulmanes en su periodo de ocupación de este territorio.
 |
| Antiguas Minas de Oro |
 |
| Restos de Galerías |
 |
| Terreno con partículas de oro |
En este entorno son
varias las zonas que se han identificado como posibles zonas de
antiguos yacimientos de oro, “Las Molineras”, “Hoyas del
Tullido” y “Junta del Moras”. Lo que sí es evidente es la
explotación aurífera de estos espacios a finales del siglo XIX y
principios del XX.
 |
| Zona de Minas. |
 |
| Zonas llanas pero con algunas estructuras bajo su superficie |
La primera actividad se
desarrolló entre los años 1852 y 1854, aunque el esplendor fue
entre 1856 y 1864, así como en los años de transición del siglo
XIX al siglo XX.
 |
| Canal de agua de las antiguas minas. |
Una de las fábricas que
se instaló en este espacio fue la de San Fulgencio, situada aguas
abajo de “Junta del Moras”, sin embargo no llegó a funcionar y
su maquinaria fue desmantelada e instalada en otra explotación
minera, en este caso la de Santa Constanza en Jérez del Marquesado,
y en la que entre otras y con el procesamiento del cobre, se acuñaban
nuestras queridas pesetas.
 |
| Restos de la Fabriquilla |
En época moderna y
haciendo un análisis de la rentabilidad de la explotación, los
resultados arrojaron un coeficiente de 43 miligramos de oro por
tonelada de tierra procesada, otras mediciones dieron resultados en
torno a 143 miligramos de oro, pero desgraciadamente para que se
llegue a cierta rentabilidad debe dar un resultado en torno a los 230
miligramos.
 |
| Zona de Minas |
El sistema de explotación
aprovechaba la orografía del terreno, con un valle fluvial como
referencia en el margen izquierda se eleva una gran planicie, el
sistema era crear canales de agua que desde esa altura del margen
izquierdo cayeran hacia el curso fluvial, arrastrando y procesando
miles de toneladas de tierra para la obtención del mineral. Esto
deja un paisaje singular con decenas de pequeñas elevaciones y
montículos.
No existe en la zona gran
presencia de galerías o túneles, tal y como podemos ver en otros
yacimientos auríferos como en la Hoya de la Campana en Granada o las
Médulas en León, incluso algunas oquedades han sido consideradas
como cuevas algo más modernas.
 |
| Tierras ricas en partículas de Oro |
Lo que sí se conserva y
se puede aún observar son los restos de canalizaciones artificiales
y de grandes zanjas, por las cuales se movía el agua para el
procesamiento del terreno.
 |
| Restos de la Fabriquilla |
Por último el vestigio
más importante de estas minas, es la propia Fabrica de Oro, conocida
como Fabriquilla, hoy un espacio completamente en ruinas. Era un gran
edificio que giraba en torno a un gran patio central, tenía cuadras,
almacenes para material y dependencias para alojar a todos los
trabajadores.
 |
| Galerías usadas como vivienda. |
En la zona y utilizando
modernas técnicas de arqueología, se han encontrado indicios de
varios yacimientos arqueológicos de diferentes épocas a raíz de
los restos cerámicos hallados, de igual forma parece haber en otra
de las zonas cercanas a la Fabriquilla, gran cantidad de escoria de
hierro, como muestra de la importancia de la actividad minera en esta
zona de la Sierra de Baza.
Hoy está todo en ruinas
en cuanto a la Fabriquilla, y salvo algunos canales de agua, el resto
de los espacios son muy complicados de identificar por las tareas
agrícolas practicadas en la zona.
Bibliografía:
Las explotaciones
auríferas desarrolladas en la Bastetania y su relación con diversos
oppida nucleares. Luis José García Pulido.