Empezamos una nueva
sección en este blog, en el que vamos a dirigir algunas entradas a
famosos empedrados granadinos que hay en nuestra ciudad, y
empezaremos por el ubicado en la Cartuja de Granada.
La Cartuja de Granada se
empezó a construir en el año 1506 en unas huertas conocidas como la
de Alcudia y la de Aynadamar y que era propiedad en tiempos de los
Reyes Católicos del Gran Capitán, sin embargo se decidió cambiar
su emplazamiento a uno más adecuado unas decenas de metros más
abajo y cuyos trabajos se iniciaron en 1516. El antiguo lugar se
conoció como Cartuja Vieja.
En el siglo XVII, la
Iglesia y parte del edificio estaba totalmente terminado, es en 1679
cuando se construye el empedrado granadino que precede a la
escalinata del convento con una temática más del renacimiento que
del barroco.
Este empedrado tiene una
longitud de 38,65 metros de largo por 8,80 metros de ancho lo que le
otorga una superficie total de 340,12 metros cuadrados, siendo uno de
los de mayor extensión en la ciudad de Granada. El Mosaico está
constituido por siete escenas diferentes, bordeadas todas ellas por
una pequeña cenefa de 0,70 centímetros de ancho. Los diferentes
casetones tienen una superficie que oscila entre los 7,15 metros de
largo a entre 3,50 o 3,80 de ancho.
De derecha a izquierda
conforme vemos la Cartuja de frente, tanto el primer casetón como el
último son iguales, representan a dos hombres que visten calzas y
jubón abotonado, uno de ellos tiene la nariz puntiaguda y el otro
algo más chata, tienen una especie de casco o gorra con lo que se
asemeja a alguna flor, planta o pluma decorativa y en las manos
portan cada uno de ellos una porra o lo que todos conocemos como
Bastos.
El segundo casetón, es un
escudo heráldico tiene dos cuarteles en vertical ocupado cada uno de
ellos por un león rampante coronado sobre una granada. El escudo
está coronado por un murciélago y rodeado de filigranas. El
Murciélago representa a la corona de Aragón , mientras que la
Granada es un claro símbolo a la ciudad. Los leones son un símbolo
de poder valor y coraje. Este empedrado viene a significar tanto el
poder civil como el religioso que se sustentan sobre la ciudad de
Granada.
El tercer panel es una
escena de caza, en ella hay dos jinetes con picas en las manos y
delante de ellos una jauría de cuatro perros de caza que persiguen a
dos ciervos. En la escena aparece algún pájaro volando y cuatro
plantas que crecen en lo que sería la línea del suelo. Los jinetes
con una mano cogen la pica y con la otra las riendas del caballo. Los
perros por su forma nos recuerdan a los galgos y parece como si
tuvieran un collar.
Llegamos al centro del
conjunto dónde vemos claramente un águila bicéfala coronada con
una cartela que pone “1679”. Las alas del águila están
extendidas y tienen cinco plumas cada una de ellas, la cola abierta
también tiene cinco plumas. Sobre el águila y bajo la fecha hay un
jarrón con unas azucenas que representarían la pureza de la Virgen
María. Por fechas estamos ante el águila de Carlos II, conocido
como “El hechizado”.
El siguiente panel es una
escena en la que en esta ocasión parece ser que vemos a toros, siete
animales iguales, precedidos por un pastor que porta un cencerro y
seguidos por dos hombres a caballo con pica y un gran sombrero de ala
con plumas. Casi que podemos decir que es una representación de una
corrida de toros, pues en Granada y en la Alhambra o en la Plaza de
bib-rambla está documentada la celebración de corridas de toros.
A continuación el
penúltimo panel que es un escudo heráldico coronado por un yelmo
que mira hacia la izquierda con un brazo que porta un estandarte con
bandera de dos puntas, una media luna y debajo, un garrote. En el
centro unas figuras que representan la lucha entre un dragón y una
figura humana, por lo que con seguridad estamos ante una
representación de San Miguel Árcangel.
Para finalizar nuevamente
otro casetón con los dos gigantes que hemos visto al principio y que
pudieran simbolizar la lucha interna que sienten los monjes justo
antes de entrar a formar parte de la comunidad cartuja.
Todo el conjunto está
realizado con lascas de piedras blancas y negras, que juegan
hábilmente para conseguir profundidad de espacio, volumen, relieve
y estética.
BIBLIOGRAFÍA:
Prados, Eduardo. Apuntes
para una visita. 16/10/24 Archivo personal del autor.
Rodríguez, Aguilera
Ángel; Acale Sánchez, Fernando. Empedrado granadino. Historia y
Arqueología. Ayuntamiento de Granada 2024.