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miércoles, 30 de septiembre de 2026

Cueva del Monje

 

Visitamos un lugar de leyenda en tierras de Guadix, se trata de la cueva del Monje. Se trata de una cueva situada a las afueras de la ciudad, un poco más allá de la ermita del Humilladero, famoso lugar por ser en el que se produjo la rendición de Guadix, ante los ejércitos cristianos.

Interior de la Cueva



Este tipo de cuevas, fueron especialmente populares en el siglo XVI, como lugares de retiro, dónde popularmente se había producido alguna aparición de la virgen, o dónde había vivido algún tipo de anacoreta o ermitaño. Ciertamente algunas de estas cuevas, sí tuvieron la función de iglesias rupestres en épocas más antiguas.

Zona abierta y sin techo



La cueva del Monje, se encuentra en las bad-lands de Guadix,un terreno de arcilla rojiza y escaso de vegetación, el acceso a fecha de hoy es muy complicado, pues con los años se han producido desprendimientos que han afectado a parte de las estructuras existentes, no obstante con unas buenas botas que agarren bien al terreno y con un buen bastón, todavía es posible acceder a su interior.

Cueva del Monje


Se trata de una cueva con tres estancias, a través de un arco realizado con mortero y ladrillos se accede a una primera habitación, que da paso a la pieza fundamental de la cueva, una gran espacio con un banco de arcilla en su lado izquierdo y una especie de hornacina frontal, que quizás albergara la imagen de alguna figura religiosa, probablemente una Virgen. Todo este espacio estaba ricamente pintado, con pinturas casi con seguridad del siglo XVIII, sin embargo, los años transcurridos y el vandalismo, han hecho que apenas sean apreciables.

Interior de la cueva


Banco de Arcilla


A la derecha otra habitación grande, que tiene al fondo, una pequeña oquedad, que bien pudiera ser, algún tipo de alacena, fresquera o almacén por sus dimensiones.


Zona desprendida

Vistas desde la Cueva del Monje


El resto de la cueva ya no es visible, pues el paso del tiempo y los desprendimientos ha hecho que se pierda.


Una de las curiosidades relativas a la existencia de esta cueva, es la crónica que hizo el periodista José Requena Espinar en el accitano el 15 de marzo de 1908, crónica que podemos encontrar en dicho diario y que dio lugar a la famosa leyenda de la cueva del monje y que literalmente dice:


Otras cuevas en el entorno



Detrás del Humilladero, risueño alcor que se levanta coronado de verdes olivos, en la riquísima vega de esta ciudad, existe aún una pequeña excavación a que por todos los naturales de este país se le da el nombre de Cueva del Monje.

Es tradición oral, que cuando los árabes se posesionaron de esta población en el siglo VIII, andando los tiempos, vivió en ella un hombre de cristianísimas virtudes, que, huyendo de la persecución y martirio a que aquellos infieles condenaban a los sectarios de Cristo, se retiró a aquel antro troglodita, viviendo allí ignorado y escondido de naturales e invasores, ejerciendo el solo prácticas evangélicas que acostumbraban los que tuvieron la dignidad de encerrarse en las catacumbas.


Este voluntario eremita no vio los rayos del sol en muchos años, y solo en las sombras de la noche acostumbraba a salir de su miserable escondite, a fin de recoger algunas hierbas, que era el único alimento de su frugal y obscura existencia. Un día, los adoradores de Mahoma se acercaron a aquel antro profundo y oscuro, y por un milagro de la Providencia no le vieron, por estar él inclinado en el último rincón de tan larga madriguera. El observó lo que pasaba, y entrando en temores de que el registro pudiera repetirse, en aquella misma noche, con una pobres alforjas al hombro y un burdo y tosco cayado, por en medio de montes y tierra, atravesando terrenos abandonados e incultos, tomó el camino de Córdoba, llegando salvo y sano a la capital del Califato, donde él sabía que vivían muchos cristianos amparados por la rectitud y bondad de los eminentes Califas de aquella corte, que llegó a ser el emporio de las ciencias y las artes en España, tal, que los hijos de los reyes cristianos eran mandados a aprender a sus madrazas, lo que las ciudades dominadas por los reyes descendientes de Pelayo, no abrigaban en su seno. Allí, cuenta la tradición, trabó relaciones con muchos antiguos conocidos de la ciudad de Acci, que habían madrugado más que él para ponerse a salvo de las asechanzas insidiosas del pueblo muslímico.


¡Más cuál fue su dolor, al acordarse de que en la cueva abandonada había dejado abandonada también una Virgen de marfil, que su cariñosa madre le había regalado poco antes de morir, con encargo de que no se separara de ella jamás! Tanto le preocupó este recuerdo, tan ingrato se miró, que determinó volver por el mismo camino a encontrar su adorada Virgen, para llevársela a Córdoba.

Con la misma facilidad que había llegado a esta ciudad, regresó a Guadix. Pero como Dios dispone que los que han de ser suyos no puedan escapar de las contrariedades adherentes a una vida de mártir, cuando otra vez regresaba a Córdoba, una partida de moros le sorprendió al pie del monte del Mencal y lo trajo a dormir a dormir al cortijo de Lopera; pero aprovechando un descuido, en ocasión de verles dormidos, escapó río abajo, hasta la junta de los dos ríos, y remontando el de Guadix, vino a parar otra vez a la Cueva del Monje.

Aquí, oculto en su antiguo cubículo, semejante a una fiera, no se atrevió ni aún a salir algunas noches para buscar provisiones. Demacrado y triste, lleno de mil angustias, vivía el pobre azorado y con temor, hasta que la Providencia dispuso que aquel alma dolorida subiese al cielo por miedo del martirio. Una mañana del mes de abril, cinco o seis moros merodeaban por las cercanías de la Cueva haciendo leña para sus respectivos lugares. Uno de ellos vio la boca de la cueva, e internándose en ella, al poco rato salió convidando a los demás a que entrasen con él e inspeccionaran aquel antro, pues tal vez sería alguna madriguera de alimañas, y él se había acobardado al llegar a la mitad de ella, siguieron le los otros y no retrocedieron hasta que llegaron al fin.

El pobre monje estaba oculto en el último rincón; uno de ellos distinguió el bulto y llamando la atención a los demás compañeros, llegaron a él con palos y armas arrojadizas. El infeliz sollozó y les pidió que no siguieran en sus agresiones, que él era un infeliz cristiano, que huyendo de sus persecuciones, estaba oculto en aquel sitio, siendo un ser indefenso, hombre de paz. Aquellos empedernidos corazones le sacaron al aire libre, y golpeándoles y maltratándoles a palos y bofetadas, ataron al infeliz al muro de un árbol cercano y con toda clase de armas contundentes le magullaron el cuerpo, dejándole como si estuviese muerto, y aquellos verdugos se volvieron a la ciudad contentos y satisfechos de su mala acción.


Cuenta la tradición oral que cuando desaparecieron, una joven, blanca como la luna, bella como la ficción más bella que pueda crear la mente de un poeta, acercó se al infeliz, desató sus ligaduras y le curó instantáneamente de las heridas que le habían inferido aquellos bárbaros, ordenándole que siguiese sus pasos sin perderle de vista. Nuestro monje, llevando por guía a aquella esplendorosa doncella, entro en Córdoba, donde fue recibido por otro compatriota, célebre en los fastos de la historia eclesiástica de España. La doncella que la guió convirtió se a vista de los dos en una pequeña estatua de marfil, igual a la que la madre de nuestro monje le dio al tiempo de su muerte. En Córdoba recibió el martirio al lado de su ilustre compañero por negarse a observa y acatar las prácticas de Mahoma. Esta es la tradición de la Cueva del Monje, cueva que aun todavía pueden visitar los vecinos de aquí , y que efectivamente la visitan en las hermosas tardes de primavera y en las hermosas noches del estío, cuando la luna impera sobre nuestro saludable y despejado horizonte para gozar del ambiente puro que allí se respira; pues el valle risueño que se extiende al pie del pequeño Alcor, llamado Humilladero, es un Edén, debido todo al buen cultivo de sus productoras tierras, a la exuberante vegetación que crece en sus alrededores y a las aguas purísimas y límpidas que en pequeñísimos arroyos bajan de la fuente que domina aquellos terrenos, que mas bien son hoy pensiles de hadas, por estar bordado tan bello valle de plantas vivaces que en todas las estaciones recrean la vista con su eterno verdor, y el oído con los armónicos susurros que la brisa despide en sus frondas, siendo la cualidad superior de aquel retiro, la paz que presta al alma de un hombre que allí se solace algunos días recorriendo las páginas de una obra, de un libro, sea cual sea, siempre que su lectura esté en relación con todo aquello que proporcione la felicidad terrestre y enseñe a vivir honestamente, a no hacer daño a nadie, y a dar a cada uno lo que sea suyo”.

El diente y la muela. 


Y hasta aquí el relato sobre esta cueva que podemos encontrar en nuestro paseo al paraje natural de la Muela y el diente en Guadix.

BIBLIOGRAFÍA:

Reyes Martínez, Antonio. La Cueva del Monje (Guadix, Granada)

El Accitano. 15 de Marzo de 1908. 

martes, 22 de septiembre de 2026

Monumento homenaje al "Sombrero de Tres Picos". Pedro Antonio de Alarcón. Guadix.



El 17 de Septiembre del 2026 se inauguró en Guadix, un monumento homenaje a la obra "El Sombrero de Tres Picos", del autor Pedro Antonio de Alarcón. En la plaza del Luque se levanta esta obra financiada, promovida y gestionada por la asociación para el desarrollo y la promoción de la comarca de Guadix (ADEPA). 




El acto fue presidido por el alcalde de Guadix, Jesús Lorente, miembros de la corporación municipal, miembros de ADEPA, y público en general. El monumento ha sido diseñado por el escultor Jose Antonio Amezcua y representa una escena de la obra "El Sombrero de Tres Picos"; el corregidor cortejando a la molinera, Frasquita, mientras el tío Lucas observa la escena desde el balcón de los corregidores. 



La elección de la plaza del Luque, no es aleatoria, pues se encuentra a medio camino entre la casa natal de Pedro Antonio de Alarcón, y otra en la calle Duende en la que habitaron sus familiares. 



El motivo de este monumento en este momento es el de celebrar los 150 años de la publicación de la obra. La acción de la obra transcurre en Guadix y tal y como representa el monumento sus personajes son el tío Lucas, frasquita su mujer, y el corregidor. 

 

lunes, 21 de septiembre de 2026

Pinturas rupestres en el Tajo de la Garduña. Sierra de Huétor Santillán.



Seguimos desarrollando la búsqueda de pinturas rupestres, y en esta ocasión nos trasladamos a la Sierra de Huétor Santillán, para visitar uno de los abrigos que hay en la zona de Tajo de las Garduñas.



Se encuentran en un pequeño crestón rocoso delimitado por la Cañada del Moro al Norte y por Las Mimbres al Sur. Desde aquí hay una gran visibilidad de todo el valle del río Fardes. 



El abrigo al que vamos a hacer referencia se encuentra a 1503 metros sobre el nivel del mar, y es fácil encontrarlo, pues todas las pinturas están en un bloque grande de roca desprendido de la montaña. Al estar muy expuesto al sol y a la lluvia hacen que la conservación de las pinturas sea deficiente. El bloque tiene una superficie útil de 20 metros cuadrados en los que se distribuyen todas las figuras. 




En un primer grupo de pinturas encontramos gran cantidad de representaciones zoomorfas incompletas, quizás cápridos, hay una gran agrupación de puntos de mediano tamaño y de morfología elíptica y existen también zonas de mancha de pinturas amplias, por otro lado vemos antropomorfos típicos con un tocado circular, y antropomorfos en muy mal estado. En esta zona también encontramos grabados realizados en la roca de diferentes tipos, con trazos más gruesos o finos, y también con diferentes figuras, rectos, verticales, paralelos o rectilíneos entre otros. 





Debajo de este gran conjunto existe otra zona llena por completo de grabados, situada a apenas un metro del suelo. Algunos grabados son en zig-zag y otros de aspecto rectilíneo. 




En la tercera zona de este bloque encontramos algunos grabados y zonas de manchas muy imprecisas de pintura. 



Por último y de forma dispersa encontramos gran cantidad de pequeños grabados de diferentes tamaños y formas, muy complicados de observar. 



El acceso a este grupo de pinturas, lo consideramos de los más fáciles a los que hemos ido. Y la localización de las pinturas es igualmente relativamente fácil, aunque están en mal estado de conservación. 

Las fotos de esta entrada se realizaron en Septiembre del año 2023

Bibliografía:

Soria Lerma, Miguel; Zorrilla Lumbreras, Domingo. Arte Rupestre Prehistórico en Granada. Diputación de Granada 2021. 


domingo, 20 de septiembre de 2026

Palacio de los Salazar o Palacio del Rey Soler. Granada.

Portada lateral y torreón


Juan Muñoz de Salazar fue alférez de los Reyes Católicos, por su aportación a la guerra de Granada recibió numerosas rentas y gratificaciones. Se convirtió en el primer corregidor de la ciudad de Granada y en el año 1501 mandó levantar su Palacio en la zona de la Manigua, la antigua judería de Granada que fue arrasada en su totalidad por orden del rey Fernando el Católico. Se trata de uno de los primeros palacios del Renacimiento en Granada. 

Heráldica de los Salazar


La heráldica de los Salazar es un escudo con trece estrellas de oro en campo de gules.

Aspecto actual del patio del Palacio


Es un palacio en esquina, con tres fachadas, tiene una torre a cada lado de la fachada principal, y dos portadas de piedra con el escudo heráldico de los Salazar. Una de las portadas es de pilastras almohadilladas como símbolo de poder, algo muy utilizado en el renacimiento. El patio es peristilado en los cuatro lados con ocho columnas toscanas de piedra de Sierra Elvira y zapatas de acanto. Tiene un gran aljibe bajo el patio y un maravilloso sótano abovedado que recorre todo el perímetro del palacio. 

Portada lateral


Las galerías están abalaustradas con pies derechos y falsos capiteles jónicos. El edificio tiene una superficie de más de 560 metros cuadrados. 

Plano de Marcelino Martín Moreno, arquitecto muncipal
año 1985


La portada de la calle escudo el Carmen tiene un arco carpanel lo cual es todavía un elemento arquitectónico del gótico. Sin embargo el balcón y la colocación del escudo heráldico posteriormente al levantamiento del palacio, responden a una reforma manierista. 

Sótano del Palacio abovedado. 
Fotos del año 2014




La entrada al palacio se hace a través de un Zaguán con alfarje y que fue reformado en el siglo XVIII. 

Boca del Aljibe. Fotos del año 2014. 


El palacio fue posteriormente donado por su dueño para que funcionara como Hospital de Peregrinos, de ahí el nombre de la placeta en el que se encuentra. Durante algunos años fue sede de una empresas de transportes y mudanzas llamada rey Soler, de ahí ese característico nombre que ha quedado marcado en la ciudad de Granada. 

Placa de cuando fue sede de la asociación de la prensa. 

Escudo que había en el Balcón. 


Posteriormente fue sede de la asociación de la prensa española y a fecha de Septiembre del 2026 ha sido adquirido por la Fundación Unicaja como centro cultural y expositivo. 

Detalles de Zapatas. 


Vista parcial de galería

Exposición de Fundación Unicaja. 

Bibliografía:

Jerez Mir, Carlos. Guía de la arquitectura de Granada. Editorial Comares 2003. 

Pica, Valentina. Casas de la oligarquía castellana en la Granada del siglo XVI. Tesis doctoral UPM 2015. 

jueves, 17 de septiembre de 2026

Iglesia de Santa María La Mayor. Padul.

Retablo de la Capilla Mayor


La Iglesia parroquial de Santa María La Mayor, fue levantada en 1541 por el maestro Juan Ajofrín y su hijo, aunque posteriormente se reformó varias veces; entre 1543-1545 Jerónimo García construyó la torre y en 1559 el cantero Gaspar de Muriel realizó las portadas.

Cruz a las puertas del templo. 


Anteriormente hubo otra primitiva Iglesia de menores dimensiones, que se levantó sobre los restos de la primitiva mezquita.

Vista parcial de la Iglesia


En el año 1591 el arzobispo D. Pedro de Castro visita la iglesia y nos indica que las dimensiones son de 106 pies de largo por 28 de ancho, que se corresponden con la longitud de la nave central actual aproximadamente.

Órgano de la Iglesia


En el año 1624 el aparejador de la Alhambra, Francisco de Pote, dio las instrucciones para reparar la zona del altar mayor, estos trabajos los realizaron el albañil Francisco Barrientos y el carpintero Francisco de Lara.

Vista parcial de la Armadura


En el año 1734 el maestro Alfonso de Aguirre cobra la suma de 10,000 reales por la construcción de la capilla mayor y la sacristía de la Iglesia.

Nave central. 


En un principio la iglesia era de una sola nave, pero a comienzos del XIX se le añadieron dos naves laterales cubiertas por bóveda baida con nervaduras, mientras que la nave central se cubre con un armazón de madera de decoración mudéjar. El mismo rey Alfonso XII, en su visita a Padul, por albergar el hospital de sangre en el terremoto de 1884, donó una suma importante de dinero para las obras del templo. Fruto de ese terremoto el lado izquierdo del templo quedó desplomado y en muy malas condiciones. El arquitecto Juan Montserrat aconsejó la construcción de una nueva nave que es la que podemos observar a fecha de hoy.

Retablo de la Capilla Mayor


El Altar Mayor está elevado sobre las naves mediante una grada de mármol y contempla un retablo barroco del siglo XVIII. El retablo cromado en dorado alberga en el interior de las hornacinas las imágenes de San Juan de Nepomuceno, San Antonio Abad, San Inocencio, San Zacarías y Santa Úrsula entre otros.




En el resto del templo destacan una serie de retablos, habiéndose conservado con los años los más interesantes, y que pueden proceder de conventos. Tenemos uno con el escudo carmelitano. También es muy apreciable un grupo de escultura de Santa Ana y la Virgen del círculo de Bernabé de Gaviria. Un crucificado de la escuela de Pablo de Rojas.





La imagen más antigua sería Santa Úrsula del siglo XVI y que podría proceder del retablo de San Francisco.



Otras esculturas de interés son un San Joaquín, un San Miguel, San Ramón Nonato, Jesús Nazareno..etc. Casi todas del siglo XVIII, otras esculturas están realacionadas con la Semana Santa como los pasos de Jesús camino del Calvario, Flagelación y Oración en el Huerto ya del siglo XX.




Existe también un amplio abanico pictórico con pinturas como dos tablas con los Santos Juanes, procedentes de un antiguo sagrario del XVI, y que fueron pintadas por Francisco de Aragón en 1567; hay también otros cuadros como una Virgen del Carmen con Santa Teresa y San Juan de la Cruz, cuadros de las ánimas y la bajada del Limbo.






No obstante la pieza artística más importante de la Iglesia es el retablo de San Francisco, obra del renacimiento granadino del siglo XVI, tuvo que pertenecer a una capilla particular de enterramiento de los Condes del Padul. En la parte baja hay un cristo yacente, y a su lados un grupo de apóstoles, en un tablero a cada lado y en los pedestales, bustos femeninos. Encima cuatro tablas con los evangelistas. En el cuerpo superior, en el centro el Calvario, con Cristo, la Virgen y San Juan, a la derecha la conversión de San Pedro y a la izquierda Santiago en Clavijo. En la hornacina central una imagen de San Francisco de la escuela granadina del XVIII, que debió de sustituir a Santa Úrsula. Todo es anónimo, aunque las pinturas se encuentran cercanas al círculo de Pedro Machuca.




La armadura de la nave central es de par y nudillo en la cabecera y lima bordón a los pies, reforzada por ocho tirantes dobles apeinazado con lazos sobre canes de acanto, el almizate está apeinazado en estrella.



Igualmente en las paredes de las naves laterales encontramos otras representaciones como la del Crucificado o la Virgen de las Angustias. Entre todas ellas, cabe destacar por su valor artístico el altar con retablo de San Francisco, que al parecer data del S. XVI.








En el exterior y adosada a la nave central, podemos encontrar la torre de tres cuerpos, siendo los dos primeros de planta cuadrangular y el último octogonal, a diferencia del resto de la construcción aparece sin blanquear.



Las fotos de este reportaje se tomaron en Abril del 2022. 

BIBLIOGRAFÍA:

Ferrer M. Villa de el Padul. Un poco de historia. Ayuntamiento de el Padul. 2004

Martín Padial, Francisco Manuel, Martín Gijón, Félix Manuel. El Valle de Lecrín, al sur de Granada. Mancomunidad municpios valle del Lecrín. 2008