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lunes, 3 de agosto de 2026

Senderismo familiar. Sendero del tranvía de la Sierra. Güejar-Sierra.

Tramo de vía. 


En esta entrada os vamos a enseñar un recorrido muy fácil y sencillo que se puede hacer con toda la familia. Se trata de la vía del tranvía en Güejar-Sierra, un trayecto completamente llano que transcurre por uno de los tramos finales del famoso Tranvía de la Sierra, concretamente, el que iba desde La Fabriquilla hasta la estación de Maitena.

Foto de época. Fuente Rafael García de la Mata
Cartelería del sendero. 


El Tranvía de la Sierra fue una obra faraónica ideada por Julio Quesada Cañaveral, conocido como el duque de Galatino. Además de la fábrica de azúcar de Láchar y el famoso Hotel Alhambra Palace de Granada, esta línea - que conectaba Granada con las estribaciones de Sierra Nevada y junto a la sucursal del Palace, el Hotel Sierra Nevada - fue uno de los grandes proyectos y de las mejores infraestructuras con las que se dotó a Granada a principios del siglo XX.

Postal de época. Fuente Archivo Histórico 
Provincial de Granada. 
Cartelería del sendero. 


El tranvía hacía su salida desde el paseo de la Bomba, junto a las cocheras situadas junto al Puente Verde. Los servicios empezaban a las seis de la mañana, terminaban a las seis de las tarde y las salidas se realizaban cada dos horas. Desde Granada tenía paradas en Cenes de la Vega, Pinos Genil, Canales y, por último Güejar Sierra, con dos paradas muy famosas: la de Maitena y por último la del Charcón, desde aquí, los viajeros podían continuar su viaje en carruajes de caballos hasta el Hotel Sierra Nevada. La inauguración del tranvía tuvo lugar el 21 de Febrero de 1925.

Restos de la Fabriquilla. Chimenea. 


Para la realización del proyecto se tuvieron que construir veinte puentes y catorce túneles excavados en la roca. El recorrido era de una belleza impresionante, con vías al borde de precipios y un paisaje espectacular. Desgraciadamente este tramo ha quedado anegado bajos las aguas del pantano de Canales, construido en los años 70. fUE precisamente la construcción de este embalse lo que provocó el cierre definitivo del tranvía, cuyo último viaje se realizó el 19 de Enero de 1974. A título personal, os cuento que yo fui pasajero con apenas dos años en uno de esos últimos trayectos.

Cola del pantano. 


El recorrido que aquí vamos proponer tiene una longitud de dos kilómetros de ida y otros dos de vuelta, y se puede hacer en cualquiera de los sentidos. Del mismo modo, comentaremos una opción mucho más larga que llega hasta el Barranco de San Juan, lugar en el que se proyectó la finalización de la vía con la construcción de un teleférico que subiera a los pasajeros hasta los llanos de Otero, dónde se encontraba el refugio San Francisco.

Vía del tranvía. 

Puente


Nuestra ruta la vamos a empezar en la Fabriquilla, una antigua fábrica que hoy alberga un típico restaurante merendero de toda la vida. Aquí ya veremos claramente el trayecto que hacía la vía gracias a varios carteles indicativos. En este punto podemos dejar el coche, aunque cabe la posibilidad de aparcar en Güejar y bajar andando. Asimismo, si el pantano estuviera muy seco por haber sido un año de sequía, podríamos ir hacia la cola del pantano y andar todo lo que pudiéramos en dirección a Granada. Esto nos permitiría, con suerte, ver las antiguas estructuras, puentes y túneles del tranvía que quedaron bajo el agua.


Al poco tiempo de comenzar la marcha cruzaremos un puente con un detalle singular: su barandilla está hecha con las propias vías del tranvía como una forma de conservarlas. Justo pasado el puente atravesaremos el único túnel que hay en este tramo del recorrido. Los túneles fueron excavados en la roca mediante el uso de explosivos, veremos que carecen de luz y de cualquier elemento adicional, mostrando sólo roca virgen.

Túnel. 


Seguiremos nuestro recorrido con las aguas del Genil a nuestra derecha e iremos encontrando diferentes carteles informativos sobre la historia del Tranvía de la Sierra.

Río Genil


A mitad del recorrido propuesto encontraremos un trozo de vía que se ha instalado a través de restos originales que se conservaban, así como una pequeña catenaria, que era la que proporcionaba la energía que necesitaban los tranvías para moverse. También, aunque fuera del contexto, hay un par de columpios colocados en el trayecto, para que los más pequeños puedan disfrutar de la excursión y darles un pequeño aliciente.

Tramo de vía. 


Al final del paseo llegaremos a la antigua estación de Maitena, hoy convertida en un famoso e histórico merendero que aprovecha las instalaciones originales de la estación. Este merendero nos brinda la oportunidad de acceder a unas pozas y a una zona de baño directamente desde las mesas situadas junto al río.

Estación de Maitena. 


Nuestra propuesta pensada para familias con niños pequeños termina aquí, con la opción de tomarnos un refrigerio tanto en Maitena, como en la Fabriquilla. Sin Embargo, tal y como hemos comentado, existe la opción de prolongar la excursión hasta el Barranco de San Juan. Siguiendo la carretera por la que iba la antigua vía, atravesaremos dos túneles más hasta llegar al Charcón a la que fue la última estación y apeadero del tranvía.

Cartelería


Si todavía queremos más, podemos seguir hasta el Barranco de San Juan. Aunque estaba proyectado, el tranvía nunca llegó hasta este punto. Antes de alcanzar el final cruzaremos al otro lado del río, pues hay un nuevo sendero que nos llevará por un majestuoso puente colgante. El Barranco de San Juan marca el inicio de una de las rutas más bonitas de la media montaña granadina: la vereda de la estrella que daba acceso a las minas de la Ponderosa, la Justicia y la Estrella. Aquí también y al igual que en el resto del camino encontramos merenderos dónde poder saciar nuestra hambre y sed.

Puentes y túneles en Septiembre del 2017. Año de sequía




La vuelta, en cualquiera de los casos, se haría siempre por el mismo camino. El recorrido de nuestra propuesta inicial ( Maitena-Fabriquilla) es de cuatro kilómetros en total. En cambio, si decidís hacer el trayecto desde Güejar-Sierra hasta el Barranco de San Juan, la distancia total a realizar es de unos 11 kilómetros. Recomendamos hacer este trayecto en Primavera, y principalmente, en Otoño. También se puede hacer un buen día de Invierno, para hacerla en verano debe de ser con la intención de bañarse en el río de lo contrario puede ser pesada por el calor.


 

domingo, 2 de agosto de 2026

Hotel Sierra Nevada. Hotel del Duque. Güejar-Sierra.

 

Hotel del Duque



Una de las figuras más influyentes en la Granada de principios del siglo XX es la de Julio Quesada Cañaveral y Piédrola, más conocido como el Duque de San Pedro de Galatino. Fue el artífice de grandes proyectos empresariales, como su fábrica de azúcar en Láchar —coincidiendo con el auge de esta industria en la provincia—, la construcción del Hotel Alhambra Palace, el tranvía de la Sierra y su famoso Hotel Sierra Nevada, sucursal del primero. Es precisamente de este último del que vamos a esbozar unas breves líneas.

Vista parcial


El hotel fue proyectado en una zona de Güéjar Sierra conocida como La Umbría, a 1600 metros sobre el nivel del mar, entre Collado Redondo y el barranco de San Juan. El tranvía de la Sierra llevaba a los pasajeros hasta la estación del Charcón, donde se ubicaba un chalet-restaurante que, a fecha de hoy, aún sigue en pie. Desde allí, los viajeros tomaban coches de caballos que, a través de un camino abierto para tal efecto, los conducían hasta el establecimiento. Desde el hotel, otra senda los podía llevar a los Llanos de Otero, donde se ubicaba el Refugio de San Francisco. Inaugurado en 1915, en este lugar se establecieron las primeras pistas de esquí de Sierra Nevada, aunque tuvieron que ser abandonadas años después para buscar una mejor ubicación en las zonas de Pradollano y Borreguiles.

Vista parcial del Hotel


Todo este proyecto fue financiado y pagado por el duque con un gran desembolso económico, lo que supuso costear la expropiación de numerosos terrenos para construir los accesos, así como emplear a una gran cantidad de obreros. Poco se sabe del devenir de la construcción, salvo una escueta nota en el diario El Defensor de Granada del día 20 de marzo de 1925 que decía:

«Desde el día de la fecha queda abierto al público el Hotel Sierra Nevada, sucursal del Palace Hotel de esta ciudad. Como medio de comunicación podrán utilizar los viajeros el Tranvía a Sierra Nevada, que sale diariamente de su estación de la Bomba, de seis de la mañana a seis de la tarde, las horas pares. Para detalles de hospedajes, restorant, etc., etc., informará la administración del mencionado Palace Hotel».

 

Postal de época

 A partir de ese momento, el duque continuó impulsando proyectos relacionados con su hotel y el tranvía; su deseo era ampliar la línea hasta el barranco de San Juan y construir allí un teleférico que subiera a los viajeros hasta las cumbres y las zonas de pistas de nieve.

Fuente de los leones


El hotel empezó a publicitarse en la prensa y a editar postales y carteles. Sin embargo, durante la época invernal se vio abocado al cierre por su escaso éxito. La aristocracia, los aficionados al juego, algún congreso y alguna sociedad montañera eran los usuarios habituales de sus instalaciones. El esquí era un deporte prácticamente sin presencia ni repercusión en la sociedad granadina y, además, la ubicación del edificio no era la más propicia.

Estanque


A lo largo de los años 20 y principios de los 30, el hotel siguió abierto y funcionando, con algunas reseñas en la prensa de la época relativas a ilustres visitas y a diferentes actos organizados.

Salón con Chimenea

Chimenea del Comedor


El 15 de julio de 1936 murió en Madrid Julio Quesada. Sus restos fueron trasladados a Granada para ser enterrados en la Catedral. Entre sus últimos deseos y voluntades, tal y como recogía su testamento, estaba la donación del Hotel Sierra Nevada a la archidiócesis de Granada para que fuera usado como seminario. Sin embargo, el 18 de julio de 1936 estalló la Guerra Civil Española, por lo que el edificio quedó en plena línea de frente entre el ejército franquista y el republicano. El hotel fue usado por el ejército sublevado como cuartel general de los mandos de la 32.ª División allí ubicados. En agosto de 1937, fue objeto de un ataque coordinado por las tropas republicanas, aunque no sufrió mayores consecuencias.

Armadura Mudéjar

Capilla


Tras la contienda, el edificio quedó en estado de semiabandono pese a no haber sufrido grandes daños materiales. Constan algunas actividades en los años 40, pero no fue hasta el año 1950 cuando el arzobispado de Granada libró los fondos suficientes para el arreglo total de las instalaciones y su funcionamiento como seminario de verano.

Galería porticada


El paso del tiempo hizo que las instalaciones se vieran mermadas y deterioradas, por lo que hubo que realizar una gran reforma en los años 90. En ella se respetó toda la estructura exterior, pero adaptando el interior a los nuevos tiempos.

Escultura en jardines


A fecha de hoy, el antiguo Hotel Sierra Nevada funciona como una casa de retiro espiritual donde los católicos pueden pasar unos días de recogimiento y oración. El edificio cuenta en su interior con habitaciones dobles e individuales con cuarto de baño privado, comedor, sala de conferencias y capilla. Ofrece servicio de comidas para que los huéspedes no tengan que desplazarse fuera del recinto.

Capilla histórica


Se conservan algunos de los elementos más característicos del hotel que ya se podían contemplar en las postales de la época, como la fuente de los leones, el estanque o la casa del Duque (una pequeña construcción en la que este se alojaba cuando visitaba el lugar).

Casa del Duque


En el interior, lo más destacable de la época es la chimenea del salón con el escudo del duque de San Pedro y la capilla, que cuenta con una preciosa armadura de estilo mudéjar.

Vista parcial del Hotel. 


Los jardines disponen de unos recorridos señalizados por colores que permiten pasear por todo el recinto. El acceso se realiza en coche tomando el antiguo camino abierto por el duque junto a la estación del Charcón; se trata de una estrecha y sinuosa carretera que conduce a la puerta principal, situada junto a la fuente Agria.



viernes, 24 de julio de 2026

Piezas ocultas del Museo Arqueológico de Granada. Lucerna de disco romana

Lucerna romana de la calle Molinos


Como todos los meses volvemos al museo arqueológico de Granada para disfrutar de esos pequeños tesoros que no están expuestos en la exposición permanente, pero que de vez en cuando son mostradas al público a través de la vitrina del mes. 



En esta ocasión podemos contemplar una lucerna de disco, que fue encontrada en las excavaciones realizadas en la calle Molinos, en el interior de una pileta realizada en opus signinum, y que pertenecía a una almazara. Es muy probable que formara parte de una villa romana localizada en el actual barrio del Realejo, pero de la que con el transcurrir de los siglos, no ha quedado huella de ella. 

Las lucernas se produjeron desde el siglo IV a. c. hasta aproximadamente el siglo VII d.c. Son pequeñas lámparas de aceite, generalmente realizadas en cerámica y hechas a molde, con un agujero para introducir el aceite, infundibulum, un agujero de dónde salía la mecha, oculus, y una pequeño orificio para que entrara el oxígeno. 



La lucerna muestra en sus bordes unas decoraciones, muy desgastadas por el paso del tiempo, se aprecia lo que pueden ser unos pequeños racimos de uvas, así como, la figura de una mujer con un brazo flexionado y otro levantado hacia el frente, como si sujetara algún elemento. 

Lucernas romanas del museo arqueológico de Almuñécar. 




lunes, 13 de julio de 2026

Fuerte de Carchuna. Calahonda.

Vista parcial del Castillo. 


El fuerte de Carchuna fue levantado en el siglo XVIII como defensa ante el ataque de piratas berberiscos en las costas de Granada y Andalucía. Se trata de un recinto rectangular, con torres semicirculares en las esquinas y un gran revellín mirando al mar, en el que se ubicaban los cañones. Su fecha de construcción exacta está entre 1777 y 1783, y es muy similar a otros recintos como el Castillo de la Herradura en Almuñécar. 




El interior del fuerte se estructura en torno a un patio central, a cuyo alrededor se ubican las diferentes dependencias. Por una rampa se sube al piso superior y revellín, donde se ubicaban las piezas de artillería, mientras que por unas escaleras se accedía a la terraza superior. 

Patio


En el centro había un pozo del que se extraía el agua que provenía de un aljibe hoy desaparecido, al igual que el pozo, del que no queda absolutamente nada. 




Una vez en el interior, en el lado oeste la primera habitación eran las caballerizas, pues los animales de carga eran especialmente necesarios en aquellos años, también se ubicaba en este espacio el pajar. Las caballerizas, junto al pozo tenían una serie de conductos que servían para evacuar las aguas sucias al exterior de la fortaleza. Cuando el Castillo fue cuartel, en este espacio se alojaban las familias. 




La batería para la artillería contaba con cuatro piezas que podían disparar proyectiles de 24 libras y necesitaban de 3 kg de pólvora para ello. La batería estaba parcialmente enterrada para evitar que la artillería enemiga la dañara. 

Revellín para las baterías


En el patio encontramos en la zona Este una serie de habitaciones cada una de la cual tenía misiones diferentes, en una de ellas dormía el soldado que se encargaba del control de los suministros del cuartel, era una misión muy importante, y por ello este soldado no hacía guardias ni patrullaba. Esta estancia en la época de cuartel fue destinada a una familia. 

Foso interno



En el sector oriental y en medio encontramos la habitación que era usada como almacén para las armas, la munición y en especial la pólvora que tenía que estar protegida, en un lugar seco y sin ventanas. El guarda almacén se encargaba de la custodia y protección de todo este material. 

Diferentes dependencias




En otra de las habitaciones más espaciosas del patio vivían los cuatro soldados artilleros que tenía el cuartel y el cabo que los comandaba. Ellos se encargaban de preparar las piezas de artillería y de disparar los diferentes proyectiles, históricamente los artilleros eran soldados ya mutilados de guerra o inválidos. 

Subida a Terraza


En la sala en la que se encuentra el centro de información, había una pequeña capilla, con una pequeña estancia para el capellán. 

Terraza


En otra de las estancias que encontramos en la planta baja, dormían seis soldados de caballería y el cabo que los comandaba, se encargaban de patrullar los alrededores a lomos de sus caballos. Eran soldados de caballería ligera, sin apenas corazas y vulnerables al fuego enemigo, pero que podían cabalgar a mayor velocidad. 

Vista parcial



En la sala más grande que encontramos descansaban doce soldados de infantería y el cabo. Realizaban tareas de vigilancia y comunicación, además de ocupar los diferentes faros y atalayas que se distribuían a lo largo de la costa. 

Vista parcial


Por último encontramos la habitación del oficial encargado de custodiar y mandar en el fuerte según las directrices y órdenes dictadas por Carlos III. 

Vista parcial lateral


Respecto a este fuerte, uno de los episodios más singulares de su existencia ocurrió en 1936, en plena guerra civil española. El fuerte estaba en territorio del bando sublevado y servía como prisión del 103 batallón de trabajadores, todos ellos prisioneros republicanos, pues aquí se produjo una fuga histórica el 23 de mayo de 1938, pero esto es otra historia que podréis consultar próximamente en www.vestigiosguerracivilgranada.blogspot.com.es 

Zona de caballerizas, usada como sala de Exposiciones




En la actualidad, es sede del centro guadalinfo, además de organizar diferentes actividades culturales, tener sala de exposiciones temporales y un par de exposiciones de forma permanente dedicadas al mar y a la desbanda de la Guerra Civil Española que pasó por este punto. 

Fuerte de Carchuna. Archivo de Simancas.