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martes, 4 de febrero de 2025

La Granada desaparecida. El Coliseo o corral de comedias.

 

Dibujo del Coliseo granadino. 

En 1525 se construye junto a la Puerta Real a la salida de la Calle Mesones un hospital de Inocentes, y tuvo esa función hasta que se decidió trasladarlo al Hospital Real. Es entonces cuando se  levanta un nuevo edificio que será destinado a Coliseo o Casa de Comedias y se finaliza su construcción en 1593. Anteriormente es lo que hoy conocemos como Corral del Carbón, el lugar dónde se realizaban las actuaciones teatrales en la Granada de principios del siglo XVI, de hecho el nombre Corral le viene precisamente por ello, lo de Carbón, por una carbonería que hubo en sus bajos a lo largo de su historia, cuando en realidad era una Alhóndiga que pertenecía a las sultanas de la dinastía Nazarí. 

Todo el año habría representaciones salvo en cuaresma. Año 1618 se le hace una importante reforma se le añade una cubierta en forma de media naranja pintada de colores y con una inscripción en su anillo.

Croquis antiguo de Granada con la
ubicación del Corral de Comedias



La portada era de mármol blanco y gris con el escudo de la ciudad y una inscripción con el año de inauguración. Dos grandes pilastras dóricas que sostenían un frontón con un óculo. Amplio balcón y galería con arcos de medio punto. La Inscripción que había en su fachada dice así: “Granada mandó hacer esta obra siendo corregidor de ella Mosen Rubí de Bracamonte Davila, Señor de la Villa de Fuente el sol y Serpedosa . Comendador de Villarubia y Alcayde de la Fortaleza de Calatrava. Año de 1593”. Tenía una segunda portada que daba a la calle Carpintería para que por ella pudieran entrar las mujeres por separado, ahí había una capilla para venerar un cuadro de San José. Actualmente la calle Carpintería no existe. Era por esa calle por dónde entraban las mujeres al edificio separadas de los hombres, allí había una capilla con un cuadro de San José. 

Corral de Comedias de Almagro

Zona sólo de mujeres



El edificio se estructuraba en torno a un patio, con pórticos sobre columnas de Piedra de Elvira, tenía un techo con voladizo para proteger de la lluvia y del sol. Las mujeres apartadas, y el cabildo tenían su espacio reservado, un balcón frente al escenario. Los actores residían en un mesón propiedad municipal cerca de la calle Carpintería.


 Los fuertes terremotos que hubo en Granada  del 13 al 25 de Noviembre de 1778, provocaron desperfectos de importancia, pero lo peor es que algunos sectores achacaban un castigo divino y se produjo una prohibición de representaciones teatrales. De esta manera el Coliseo permaneció cerrado durante una larga temporada. 

Corral de Comedias de Alcalá de Henares




En el año 1790 se derriba la Puerta Real y se empieza a embovedar el río Darro en este lugar. En 1785 empieza la demolición del edificio, se piensa que el edificio pudiera albergar  una Cárcel, pero no prospera. Se vuelve a pensar en abrirlo, pero la demolición parcial del piso superior y los años de cierre, hacen que que el edificio esté muy mal. Pero finalmente se decide realizar una rehabilitación. 


 En el año 1792 las obras están concluidas y la Casa de Comedias vuelve a abrir sus puertas, un edificio muy estrecho y hombres y mujeres no pueden acudir juntos por una obligada separación de sexos. El  7 de Abril la Real Chancillería emite un reglamento para la regular la conducta del respetable.


 En 1797 surge de nuevo la idea de ampliar, se ha quedado  chico y el edificio pese a la reforma no está en buen estado y requiere muchas reparaciones. Hay muchas ideas pero finalmente prospera la de Juan Pedro de Rivera, la de construir un nuevo teatro al estilo de los construidos en otras ciudades como Barcelona, tras mirar varios emplazamientos se elije la Plaza del Campillo como ubicación. Se empieza a construir en 1804 es el germen del primitivo teatro de Isabel la Católica, previo al que todos conocemos a fecha de hoy pues sufrió un importante incendio. 


El Coliseo sigue funcionando hasta la invasión francesa. Con los franceses el edificio es destinado a cuartel de la milicia urbana. Asimismo durante la ocupación francesa se produce la inauguración del recién creado teatro de Napoleón, por lo que ya la casa de comedias deja de ser útil. Finalmente en 1830 se derriba el edificio y se abre la nueva calle Milagro y se edifican viviendas a ambos lados.

Lope de Vega


Fijaros en un antiguo artículo que dice lo siguiente:


En algunas fuentes consultadas encontramos pequeñas notas relativas a la vida teatral de la Granada del siglo XVI. 


El actor de comedias Alonso Rodríguez en 1593 otorga poderes a Melchor de Ribera y Cristóbal del Almager también actores y compañeros suyos para pudieran contratar a otros actores en su nombre.

3 de Junio de 1595 Diego de Santander visita Granada desde Toledo, viene con más de 20 mulas para transportar su hato.

30 de Octubre de 1595 Luis de Vergara ya está en Granada y representa “El leal criado” de Lope de Vega.


He hablado antes de normas, pues aquí os traigo algunas dictadas entre 1587 y 1591 son anteriores a este Teatro, pero obviamente hemos de entender que son extensibles.


1,- No hacer figuras de cardenales u obispos.

2.- Las mujeres entran por otra puerta y un alguacil vigila que no haya contacto entre ellos.

3.- No pueden entrar frailes.

4.- No pueden actuar mujeres.

5,- Los muchachos no pueden representar a mujeres.

6,- Las compañías no pueden actuar más de dos veces por semana.

7.- El precio no puede superar los 12 maravedíes.


Es un patio cuadrado capaz de mucha gente, adonde, estando ocupado todo, pasa su entrada de mil reales. Tiene dos altos de corredores muy vistosos, que se fundan sobre columnas de mármol pardo, y debajo adornados de gradas por las tres haces y el patio todo lleno de bancos fijos, sin que se pague nada por ellos ni por las gradas, ni se admiten sillas, ni lugares conocidos, sino que el primero llega. Sólo una acera tiene escogida los caballeros y gente noble. Está cubierto hasta la mitad del patio de un volado cielo con grandes pinturas y lo demás lo cubre un toldo con sus abanillos por los lados, con que sirve de quitasol y de dar aire, y tiene muy buenos aposentos para las señoras y uno dedicado para la Corregidora o a su orden, y la Ciudad tiene su balcón voladizo enfrente del teatro. La portada es extremada, de mármol blanco y pardo, con un escudo de las armas de la ciudad, con una inscripción de letras grandes doradas en un tablero de piedra alabastrino, que dice así:

Maravedí. Fuente Todocolección.net



Realmente sí se cobraba y los precios eran los siguientes:

En la primera puerta 12 maravedís, para los farsantes.

En la segunda 6 maravedís par la Ciudad y les han de dar gradas y bancos en el patio.

Los aposentos con llaves de los corredores, así de hombres como mujeres, a 4 reales.

Las gradas de los corredores altos para mujeres a 12 maravedis cada una.


 Y para terminar aquí os traigo unas Octavas de Gallardo.


Tiene Granada un bello coliseo

para comedias de famosa estima:

patio cuadrado, con gallardo aseo,

con gradas desde abajo hasta su cima;

hermosos corredores, rico empleo

de columnas de mármol, sin que oprima

su gran constancia tan valiente peso

antes, triunfan gallardas del esceso.


Está el teatro, con su cielo hermoso

dorado y guarnecido, bien cubierto;

y el coliseo todo tan gracioso

que él sólo es recreación, por su concierto;

BIBLIOGRAFÍA:

Barrios Rozúa, Juan Manuel. Guía de la Granada desaparecida. Comares 2006

viernes, 17 de enero de 2025

La Granada desaparecida. Puente del Baño de la Corona o de los Leñadores o de los Barberos.

Grabado de Lewis con el Puente del Baño de la Corona
al fondo y sobre él un edificio de cinco plantas. 


El río Darro a su paso por Granada tenía varios puentes, algunos de ellos se conservan y otros como ya hemos visto en otras entradas de este blog desparecieron con los años y en especial con las sucesivas etapas de embovedado del río. En esta ocasión vamos a dedicarle unas líneas aun puente musulmán de época Zirí. 

El Puente del Baño de la Corona (qantarat hamman al-tay) se construyó en el siglo XI, los Ziríes ocuparon en el 1013 la zona alta de lo que hoy conocemos como Albayzín, zona de San Nicolás y fundaron ahí su ciudad, a lo largo del siglo XI, la explosión demográfica fue tan grande, que tuvieron que traspasar las murallas que habían construido y bajar a la zona llana de la ciudad, entre estos lugares estaba la confluencia de la Calle Elvira con el Río Darro, en lo que hoy sería Reyes Católicos con Plaza Nueva, aquí levantaron este puente que permitía cruzar el Darro y acceder a los nuevos arrabales que si iban instalando bajo la colina de La Sabika, y bajo ciertas estructuras militares que los Ziríes ya habían construido y que eran el germen de nuestra futura Alhambra. 

Fotografía del puente al fondo, el que se ve
en primer plano es el de San Francisco. 


Este puente recibe el nombre de la Corona por su proximidad a unos baños árabes los Baños de la Corona (Hamman Al-Tix), que muy probablemente estuvieran situados en la zona de la Plaza de Cuchilleros. También recibía este puente el nombre de los Leñadores (qantarat al-Hatabint) o de los barberos por proximidad a estos gremios que tendrían en la cercanía gran parte de sus talleres. 

El puente contaba con un arco de dovelas de sillares y pretil de piedra. A lo largo de los años sufriría numerosas reformas y ampliaciones. El puente fue desapareciendo conforme el río se fue embovedando en sus diferentes etapas. Siendo la última la que iba hasta la calle Méndez Núñez, actual Reyes Católicos en 1884, es por ello por lo que podemos ver en alguna foto, una edificación de cinco pisos de alzada levantada sobre los restos del puente. 

En la actualidad ocuparía el espacio que hay junto al paso de peatones que cruza desde Plaza Nueva a la Plaza de cuchilleros, justo en la extensión natural de la Calle Elvira. Si nos adentráramos en el interior del río Darro por el Embovedado a esa altura, podríamos ver algunos restos que han quedado visibles de dicho puente. 


jueves, 5 de diciembre de 2024

La Granada desaparecida. El Humilladero de San Sebastián.

 

Detalle de la Plataforma de Ambrosio de Vico, en 
el centro y con el número 43 el Humilladero. 

Dentro de nuestra sección de la Granada desaparecida, nos trasladamos a la Plaza del Humilladero, nombre que recibe porque precisamente en este lugar había un Humilladero mandado construir por la hermandad de San Sebastián en torno al año 1540. Un Humilladero era un pequeño templete que había a las salidas/entradas de las villas dónde el ciudadano se "humillaba", es decir se inclinaba y rezaba para pedir protección o dar gracias por el buen viaje. 

El Humilladero de Granada, consistía en un espacio rectangular con cuatro columnas de piedra de Sierra Elvira, rodeado de rejas y en cuyo interior había un cristo de alabastro, este no era el único Humilladero de Granada hubo otros en lugares como la Puerta de Elvira o la Cruz Blanca, sin embargo es el único cuyo toponimia ha llegado a nuestros días. 

El día 20 de Enero se celebraba en Granada la procesión en honor a San Sebastián, por haber salvado este Santo a la ciudad de una epidemia, concurría a ella todas las autoridades tanto eclesiásticas como municipales de la ciudad, comenzaba en el Sagrario y terminaba precisamente en la Ermita de San Sebastián situada todavía a fecha de hoy junto al Palacio de Congresos, lugar muy importante en la historia de Granada, pues fue en ese punto donde Boabdil entregó las llaves de la ciudad al Rey Fernando el Católico el 2 de Enero de 1492 junto a un pequeño morabito musulmán, reconvertido hoy en la actual Ermita. La procesión era especialmente larga para aquella época, y por las adversidades del tiempo y del terreno en aquellos años, la comitiva apenas podía llegar a la Ermita por el Barro, la lluvia o el lodo. Es por ello que se decidió acortar la procesión hasta el Humilladero que había junto al río Genil, a partir de entonces se le conoció como Humilladero de San Sebastián y se le colocó un cuadro de este Santo bajo el cristo de alabastro. 

Detalle de dibujo de Thomas Ferrer dónde aparece el 
Humilladero con el número 37


Durante casi trescientos años aquí estuvo este Humilladero hasta que finalmente la desamortización de Mendizábal llevo a la piqueta a este pequeño humilladero, una pena, pues son muchas las ciudades y pueblos de España que aún los conservan como tales. 

Como curiosidad comentar que este lugar del Humilladero era también lugar de ajusticiamientos, exactamente de los "encubamientos" que era la justicia destinada a los delitos de parricidio. Lo normal es que fuera una mujer la que asesinara a un hombre, porque cuando era el hombre el que mataba a la mujer, de una u otra forma se alegaba adulterio y no pasaba nada. Lo menos habitual era el asesinato de niños. 

Pues bien el reo era llevado a este punto de la ciudad y colocado en un poste con unas argollas dándole muerte, era una especie de preludio del famoso Garrote vil, una vez muerto, se le introducía en una cuba de madera, se le introducían animales en su interior, normalmente perros, gatos, o gallos y se arrojaba la cuba al río Genil, mientras que el pueblo descargaba su ira hacia la cuba tirándole piedras u otros objetos y pregonando todo tipo de insultos, cauce más abajo se recogía la cuba y el cuerpo era enterrado en suelo santo aunque se intentaba evitar que fuera dentro de Iglesias, todo ello sin lápida ni nombre que recordara al reo. 

Vista parcial de la Plataforma de Ambrosio de Vico dónde aparece Plaza Bibrambla, en ella junto a la horca vemos un pequeño poste con argollas, una como esta era el que se trasladaba a la Plaza del Humilladero para el ajusticiamiento de los que había cometido el delito de parricidio. 

Cuenta Enríquez de   Jorquera en sus Anales de Granada que en el año 1611,  en el mes de Noviembre de este dicho año hicieron justicia en la ciudad de Granada de una mujer porque se le averiguó haber muerto a su marido con una bebida en que le dio sénico, para casarse con oro, por la cual se le dio garrote y junto a la fuente del rio Genil donde fue encubada con un gato y un perro y echada por el río para cumplir con la ley y después la sacaron y la sepultaron en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de las Angustias. 

Los Cuatro Postes en Ávila o Humilladero de San Sebastián. 


Y aquí querido lector termina esta pequeña reseña de un lugar por el cual a diario pasan miles de personas todos los días, llamado Plaza del Humilladero y cuyo nombre fue dado por ese pequeño templete llamado y conocido como "Humilladero de San Sebastián"



domingo, 1 de diciembre de 2024

La Granada desaparecida. El Puente de la Virgen.

Puente de la Virgen. 


El Puente de la Virgen, fue el último de los puentes construidos sobre el río Darro a su paso por la ciudad de Granada y curiosamente fue el último de estos puentes en desaparecer en el año 1938 en los tramos que fueron embovedados. 

Puente de la Virgen


La finalidad principal de este puente fue la de unir el barrio de San Antón con la Virgen de las Angustias en la zona ya cercana a la desembocadura en el río Genil, si bien en una época más remota de la ciudad de Granada aquí sólo había huertas, conforme la ciudad crece se va llenando de calles y viviendas que necesitan de una mejor comunicación con la Carrera de la Virgen en la parte devocional de los granadinos, pero también con el rastro que está junto a la Virgen de las Angustias en un sentido comercial. 

Puente de la Virgen


El puente realizado en piedra era de un sólo arco, la traza del mismo se la debemos al arquitecto municipal Juan de Rueda Alcántara, artífice también de la Fuente de las Angustias, hoy también desaparecida y que estaba colocada frente a la Basílica de las Angustias. 

Obras en el último tramo del embovedado del río


Las plataformas de acceso al puente en ambas vertientes tenían bastante pendiente, el pretil era de sillares y el estribo derecho se abría notablemente encauzando el agua hacia el estechamiento del cauce que imponía el puente. 

Afortunadamente al ser de los últimos puentes en desaparecer ya bien entrados el siglo XX contamos con una serie de fotografías que nos ilustran bien su exacta ubicación y como era. 




miércoles, 6 de noviembre de 2024

La Granada desaparecida. El Puente de Castañeda.


Puente de Castañeda. 


Volvemos con esta serie de lugares que desgraciadamente han desaparecido a lo largo de los años, en esta ocasión el Puente de Castañeda. 

El río Darro a lo largo de su transcurrir por el casco urbano de Granada llegó a tener 14 puentes, a fecha de hoy sólo unos pocos son visibles, pues el resto fueron sucumbiendo al paulatino embovedado del río a su paso por la ciudad. 

Con el penúltimo tramo cubierto, apenas podíamos apreciar
restos del Puente de Castañeda. 


El Puente de Castañeda se levantó para comunicar la plaza del Campillo con el barrio de San Antón a finales del siglo XVII. Era un puente con un arco de medio punto con dovelas bien labradas, pretil de piedra y su plataforma tenía un leve inclinación a dos aguas. 

En el año 1835 el río Darro se desbordó y le causó importantes daños que hicieron necesario su derribo y la construcción de un nuevo puente mucho más amplio, sin embargo la falta de medios económicos en la época hizo que se arreglara. 

Grabado de época con el Puente de la Paja en primer término y
el de Castañeda al fondo. 


Finalmente las obras del embovedado realizadas en 1856 supusieron su desaparición por completo. De este puente además de su recuerdo nos ha quedado el nombre de la calle Castañeda justo cruzando lo que era el puente ya en el Barrio de San Antón. 

El nombre de Castañeda que le da nombre al Puente y a la calle, al parecer viene de un viejo linaje oriundo del valle de Castañeda en Santander, viejos soldados que vinieron a la conquista de Granada y se afincaron en nuestra tierra dejando numerosa descendencia, entre ellos Juan de Castañeda en 1563 que fue contador de la Alhambra y Luis de Castañeda que en 1737 fue Alcaide de la Alhambra. 

Afortunadamente nos quedan grabados y fotos de época en los que lo podemos apreciar tal y como era. 

jueves, 9 de febrero de 2023

La Granada desaparecida. Palacio de los Infantes o Cetti Meriem.

 

Palacio de los Infantes o Cetti Meriem. 


Con motivo de una reciente exposición inaugurada en Granada sobre la Azucarera de San Isidro, he rememorado como esos industriales y artífices de una Granada moderna, idearon igualmente la abertura de una de las principales calles de Granada, su Gran Vía, para ello trazaron un eje en línea recta por la antigua medina, llevándose por delante una serie de edificios de incalculable valor como es el caso del Palacio de los Infantes o Palacio de Cetti Meriem.

Fachada del Palacio de Cetti Meriem. 


Fue un palacio edificado entre finales del siglo XIV y principios del siglo XV por Muhammad ibn al-Mawl miembro de una rica familia emparentada con la dinastía Nazarí, se les conocía como los infantes de Almería. Su hija llamada Cetti Meriem se casó con un cristiano de apellido Venegas, hijo adoptado de Muhammad. Tras la conquista de la ciudad por los Reyes Católicos el palacio siguió habitado por los descendientes de Muhammad. Es la dinastía de D. Pedro de Granada, XXIV de la ciudad de Granada, alguacil de esta ciudad, y su esposa María Venegas. Dando lugar a los más que conocidos Granada-Venegas.

Plano del Palacio de los Infantes. Leopoldo Torres Balbás. 



La fachada del Palacio se rehizo en el siglo XVI, añadiéndosele una tercera planta o galería con arcos semicirculares. Y una preciosa cornisa de madera. Destacaba la portada con arco de medio punto de dovelas muy marcadas. La planta principal tenía balcones con rejas de hierro, mientras que en el segundo piso se distribuían ventanucos cuadrados. En una de sus esquinas se elevaba el típico torreón de las casas granadinas.

Celosías del Palacio en el Museo Hispano Musulmán. 



El patio de la casa era el mismo que el de la vivienda musulmana, cuadrado con una alberca en el centro con dos pórticos en sus lados Norte y Sur. En el lado Norte conservaba un arco musulmán en el segundo piso, tenía vanos adintelados sobre pilares de ladrillos en planta baja, y galería adintelada sobre pies derechos de traza morisca.

Proyecto de apertura de la Alhambra. 



El pabellón Sur tenía un pórtico con tres arcos decorados sobre columnas de mármol. El techo era de madera con frases del Corán. Por una puerta se accedía a una sala con alcobas en ambos extremos. Por otra se pasaba a un pequeño mirador con arquitos peraltados a los lados.

Arco con celosías. Patronato de la Alhambra. 



Había un antiguo jardín. En la planta alta del Pabellón sur, había una galería con arcos semicirculares, ricamente decorados con una balaustrada de madera. En el centro de la galería un arco con tacas en las jambas y zócalo de azulejos que daban a una habitación.

Palacio de los Infantes. 


A finales del XIX el Palacio funcionaba como almacén y taller de carpintería, El edificio estaba en un estado aceptable, aunque los restos musulmanes estaban en mal estado. La Reforma Granadina adquirió el edificio con el objeto de derribarlo. La Comisión de Monumentos intentó salvar el edificio sin éxito no sin antes tomar apuntes y recuperar todos los elementos musulmanes de interés que se encuentran en su mayoría en el Museo Hispanomusulmán de la Alhambra.

Escudo de los Granada Venegas


Una de las principales piezas conservadas es la portada de la sala baja sur, consistes en un arco de medio punto, angrelado, y con intradós decorado con mocárabes. Las albanegas están decoradas con atauriques y destaca el escudo de la dinastía Nazarí. Sobre el arco tres pequeñas ventanas con celosías.

Construcción de la Gran Vía. 


Este palacio nos recordaba mucho a otros de igual índole que hay en Granada y que en mayor o menor medida sí han llegado en pie hasta nuestros días, como el Palacio de Dar-Al-Horra o la Casa Morisca de la Calle Horno del Oro.



En el vídeo una de las piezas rescatadas de este bello palacio. 

Bibliografía usada:


Barrios Rozúa, Juan Manuel. Guía de la Granada desaparecida. Comares 2006

Gomez Moreno, Manuel, Guía de Granada. Eug 1992.

jueves, 3 de noviembre de 2022

La Granada desaparecida. La Casa de las Monjas.

 

Casa de las Monjas. Oleo de Jose Larrocha. 


La Casa de las Monjas se encontraba en la entrada de la calle Oidores, en el Albayzín, a mano izquierda, calle que tiene este nombre porque fue el primer lugar en el que se ubicó la Real Chancillería cuando fue trasladada desde Ciudad Real a nuestra ciudad por los Reyes Católicos. También se le conocía como casa de las Beatas, fue una vivienda edificada por Muley Hacén. Según las crónicas tras la conquista de la ciudad la casa fue reformada, coexistiendo en un mismo espacio elementos nazaríes, mudéjares, góticos y renacentistas.

Probablemente fuera una de las grandes casas de la dinastía nazarí que se conservaban en Granada y en su portada tenía una inscripción que decía “La ayuda y la protección de Alá y una espléndida victoria sean para nuestro señor Abul Hasán, emir de los muslimes.”

La Casa de las Monjas. Grabado de
Manuel Gómez Moreno. 
Guía de Granada


Uno de los ilustres inquilinos que tuvo, fue la del insigne pintor Juan de Sevilla, y queda constancia que a principios del siglo XIX, y como consecuencia de la invasión francesa, fue ocupada por las monjas del Ángel que fueron echadas de su convento incautado por las tropas napoleónicas.

Con la G la iglesia de San Miguel Bajo y junto a ella
el inicio de la calle Oidores, a la izquierda se situaría
la Casa de las Monjas. 

La casa podía tener una estructura muy similar a la que vemos en la conocida como Casa de Zafra, una puerta daba acceso al zaguán, desde el cual se accedía a un patio a través de un arco bellamente decorado. En el patio había en el centro una pequeña alberca cuadrada con una pequeña fuentecilla, tal y como vemos en otras casas moriscas que aún se conservan en la ciudad. La galería Norte, la más esbelta de la casa, contaba con un elegante pórtico con tres arcos peraltados, sobre columnas de mármol. Se accedía a la sala por una puerta con arco bellamente ornado en sus albanegas y arquivolta, y sobre el que había tres ventanitas con celosías rodeadas de decoración epigráfica.

La casa de Zafra. Ejemplo de Casa Nazarí que ha llegado
hasta nuestros días. 


La sala tenía alcobas en los extremos, delimitados por arcos con la inscripción “La gloria eterna y el reino durarero”. El piso superior obra ya de la reconquista consistía en una sencilla galería, con balaustrada de madera y pies derechos góticos, con techo de lazo y pinturas renacentistas. En el costado oriental había un corredor volado sobre doble zapatas de gallones, con balaustrada de madera y pies derechos. Otras dependencias de la casa mostraban elementos nazaríes góticos o renacentistas.

Un arco con decoración morisca, daba acceso a una sala con armadura mudéjar pintada con inscripciones arábigas y motivos renacentistas.

La casa de las Monjas. Acuarela de Mariano Fortuny.
Museo Nacional D'art de Catalunya. 
Número de inventario 10489 6 D


La casa fue demolida en el año 1877 para vender sus materiales, aunque gracias a la Comisión de Monumentos algunos de ellos se pudieron salvar y conservar pasando al Museo Arqueológico como una bella portada que daba acceso a la sala septentrional, el arco de una alcoba, un techo de madera y varias zapatas. Un erudito llamado Góngora adquirió unas ventanitas con celosía que se conse3rvan en el Museo Arqueológico Nacional.

Arco de la casa de las Monjas en el Museo de la Alhambra


En el inventario del museo de la Alhambra encontramos esta referencia:

Arco nazarí de yesería de grandes dimensiones, restaurado, del tipo lobulado, con decoración geométrica tallada, procedente de la Casa de las Monjas en Granada. \par\fi0\li2250\sb0 Es arco de medio punto peraltado. La rosca, que arranca de una forma en nacela, la componen sesenta y un lóbulos, y la decoran finos arquitos rebajados, paralelos y entrelazados. Trasdosa la rosca en paralelo un arco lobulado con la superficie lisa. Por encima de la clave, en la unión de las dos albanegas, figura una estrella de ocho puntas, rellena con un lazo rectilíneo entrelazado que forma cinco vanos cuadrados. Ambas albanegas se encuentran decoradas tan solo en su bisectriz, con un hexágono que alberga una compleja estrella de doce puntas. Esta estrella está compuesta por cintas curvilíneas que dibujan un hexágono superpuesto a una estrella de seis puntas ovaladas. El intradós del arco muestra el desarrollo horizontal de los sesenta y un lóbulos de la rosca.

Inventario 007264.


No existen fotografías de la Casa de las Monjas, pero sí tenemos la suerte de contar con varios testimonios gráficos, como el dibujo realizado por Gómez Moreno y que publicó en su guía de Granada de 1892, unas acuarelas de Mariano Fortuny o un óleo de José de Larrocha.


BIBLIOGRAFÍA:


Guía de la Granada desaparecida. Juan Manuel Barrios Rozúa. Comares 2006.

Guía de Granada. Manuel Gómez Moreno. Facsímil. Archivum 1998.

Cuadernos de Arte de la UGR, número 21, año 1974. La casa de las Monjas, edificio granadino desaparecido: Dos acuarelas de Mariano Fortuny.

Museo de Arte Hispanomusulmán de la Alhambra.





lunes, 2 de noviembre de 2020

La Granada desaparecida. La Casa de los Miradores.

 

Incendio en la Casa de los Miradores 1879

Seguimos nuestra andanza en este blog por esos lugares ya desaparecidos de nuestra Granada, y en esta ocasión nos vamos a la plaza de Bibarrambla para hablar de la Casa de los Miradores.


Antes de entrar a hablar propiamente dicho de dicha casa desaparecida, hemos de dedicar unas breves pinceladas a la plaza de Bibarrambla o Bib-rambla. Esta plaza en época Nazarí era de los pocos espacios abiertos con los que contaba la ciudad, un lugar formado de forma natural por el Río Darro que debido a una curvatura en su curso fue depositando a lo largo de los años arenas en este lugar, por eso también a este lugar se le conoció como el Arenal. La plaza se situaba cerca de la Alcaicería, de la Mezquita y de la Muralla Nazarí y puertas tan importantes como las de las Orejas. Con la reconquista los Reyes Católicos  decidieron al tiempo que la Plaza perteneciera al municipio y que fuera dedicada a festejos y grandes actos públicos, naciendo así una de las grandes plazas de la Granada del XVI.


Los Reyes Católicos también dispusieron que una de esas casas, fuera de propiedad municipal y que sirviera de palco para que las autoridades pudieran disfrutar de los actos y festejos que allí se hubieran de celebrar. De esta manera en el año 1500 ya se proyecta la construcción de dicha casa, si bien no queda claro que se hiciera sobre una anterior musulmana ya existente. No obstante no sería hasta décadas después, cuando en el año 1556 empieza su construcción a manos de Diego de Siloé que recibe tal encargo. Diego de Siloé ya es un anciano y junto al Pilar del Toro esta es una de sus últimas obras en la ciudad, pues falleció en el año 1563.




Dibujo de William Gell 1809. British Museum. 


Ya en el año 1569 y todavía en construcción se usa su balconada para despedir a las tropas que parten hacia Güejar-Sierra para aplacar la revolución morisca.


La ejecución del diseño de la obra estuvo a cargo del canterano Pedro de Astiazu discípulo de Siloé en la construcción de la Catedral y el reconocimiento corrió a cabo de Juan de Maeda. Las obras se dieron por finalizadas en el año 1583, año en el que en el anexo arco de las Cucharas construido a colación de la Casa de los Miradores se colocó la siguiente inscripción:


Alzado 1624


Granada mandó hacer esta obras siendo corregidor el muy ilustre señor D. Francisco de Carbajal, señor de la Villa de Torrejón el Rubio, año de 1583”.


Dos años más tardes se colocó el balcón, siendo su traza de Leandro de Palencia y se encargaron de fundirlos los rejeros Alonso López, Alonso Pérez y de pintarlos Luis Carrillo.


La fachada del edificio se componía de tres pisos separados por entablamentos completos y con cinco arcos simétricos en cada uno de ellos, todo en piedra de Sierra Elvira y combinada con piedra “blanca” de Santa Pudia. Se remataba el edificio con una balaustrada en la que figuraba el escudo real con el águila y armas de Granada.



Proclamación de Carlos III. 


La galería baja del edificio daba continuidad a los soportales que rodeaban la plaza de Bibarrambla, y el arco extremo derecho comunicaba con el Arco de las Cucharas o portillo de la Magdalena, abierto a la muralla en 1519 para poner en comunicación la calle de los Mesones con las nuevas carnicerías, que, junto a las pescaderías, se habían construido para sustituir a las musulmanas, en cuyo solar se construyeron a su vez el hospital y la iglesia de San Sebastián.

Otro de los arcos era la entrada al inmueble. Este tenía como eje una escalera de cierta monumentalidad, decorada con el águila imperial y un escudo de armas realizada en el año 1624 con motivo del viaje de Felipe IV a Granada. Entre las dependencias del edificio destacaba un gran salón de actos en el piso principal, cubierto con techo de artesones y una sala en la planta principal con una rica armadura mudéjar.

La planta baja, con pilastras áticas. La primera y segunda con medias columnas jónicas y corintias, respectivamente, montadas sobres pedestales y con sus correspondientes entablamientos.


Fotografía dónde se aprecia la Casa de los Miradores. 


Precisamente con la visita de Felipe IV se acordó ampliar el estrecho edificio y se derribó parte de la Muralla Nazarí, hacia la calle Boteros por Francisco de Barea. A lo largo del siglo XVIII, se realizaron diferentes reformas en la casa, se habilitaban dependencias, se reparó el balcón, se abrieron ventanas en la escalera para darle luz, y se suprimió el escudo central del ático del edificio pues en los grabados de época ya no aparece. Igualmente las barandillas de balustres se fueron sustituyendo por sencillas rejas de hierro.


Históricamente durante las fiestas del Corpus en la plaza de Bibarrambla se ornamentaba con un gran monumento efímero, además de adornar toda la plaza con arcos para simular un claustro, colgaduras, iluminaciones, fuegos artificiales etc.. La casa de los Miradores quedaba tapada con esta decoración, pero desde ella tocaba un grupo de músicos y también en sus miradores se colocaban un piquete de soldados que velaba por la seguridad.


En los casos de los juegos de cañas o corridas de toros, también muy famosas y concurridas en esta plaza, las autoridades usaban la Casa de los Miradores y su balconada como excepcional palco. Las corridas de toros duraron hasta el año 1768 cuando se construyó la primera Plaza de Toros de Granada, cuyo restos descansan en el interior del parking del triunfo.


La Plaza y por ende la casa también tenían su papel en la proclamación de los nuevos Reyes, como fueron en las ocasiones de Carlos III o Fernando VI, donde en ambas ocasiones y junto a los faustos celebrados se colgaron de la Casa de los Mascarones retratos con las imágenes de los nuevos monarcas.


Revista Ilustración. Arco de las Cucharas
después del Incendio. 


A lo largo del siglo XIX, la Casa de los Mascarones fue fue sufriendo una serie de transformaciones y reformas que iban cambiado su fisonomía poco a poco. Desde su uso como escuela militar a su uso por los franceses como edificio político. También se celebró la proclamación de Fernando VII, se pintó su fachada y la de todos los edificios de la Plaza en color verde y blanco con una cenefa negra.

En el año 1832 se le colocó un pilar de agua, que venía a sustituir a una vieja tinaja, y años más tardes se cegaron parte de los arcos y se pintaron medallones y figuras. En el año 1865 hay constancia del estado de ruina del edificio y de los espacios ocupados por los Juzgados.


Sin embargo, casi trescientos años de historia de un edificio acabaron el día 31 de Diciembre de 1879 en el que sufrió un grave incendio que redujo a escombros todo su interior.

El incendio se inició en un establecimiento de ropas que había en los bajos del edificio. Las llamas se propagaron con voracidad por el edificio matando a un empleado y dejando heridas a otras tres personas.

En el incendio el archivo de protocolos notariales que se encontraba en su interior fue igualmente totalmente destruido.

La fachada milagrosamente se mantuvo en pie, y se podría haber conservado perfectamente, sin embargo nuevamente ese virus “granadino” que todo lo tira y destruyo, apareció y los restos de la Casa de los Miradores fueron tirados, tan sólo una columna se conserva en el Museo Arqueológico de granada. En su lugar se levantó un nuevo edificio que todos podemos observar y contemplar hoy en día y que alberga el Hotel los Tilos.


Así termina la historia de este edificio y de esas balconadas que durante siglos fueron testigo de los más grandes acontecimientos de nuestra ciudad.




BIBLIOGRAFÍA  USADA:


Guía de la Granada desaparecida. Juan Manuel Barrios Rozúa.

La Plaza de los Miradores de Diego de Siloé. Un Palco en la Plaza Mayor de Granada. Juan Manuel Barrios Rozúa.


domingo, 15 de marzo de 2020

La Granada desaparecida. Convento de la Victoria.

El convento de la Victoria en la Plataforma de Ambrosio de Vico. 



Volvemos hoy a hablar de esa Granada desaparecida, con uno de los grandes conventos que había en la ciudad de Granada. El convento de la Victoria.


El convento de la Victoria de frailes mínimos de San Francisco de Paula se fundó en el año 1509. La Iglesia se terminó en el año 1518 y era de estilo ojival con graciosa portada tuvo un bello retablo realizado por el lego Fray Alonso, bajo el patronazgo de la familia Maldonado de Salazar, y otro de Pedro Machuca que presidió la capilla de los señores de Pisa, así como una gran cantidad de obras de arte.

El Convento de la Victoria.Alfred Guesdon 1854


Tenía una nave con capilla mayor flanqueada por otras dos capillas laterales, en el lado que daba al convento se abrían capillas con arcos apuntados, mientras que en el otro había una pequeña nave anexa.

La Iglesia tenía una espadaña para llamar a los feligreses.

Se construyó sobre los terrenos de unas antiguas huertas nazaríes, los terrenos que ocupaban están ocupados actualmente por la Escuela del Ave María, el comienzo de la calle San Juan de los Reyes, y la cuesta de la Victoria.

Una de las grandes curiosidades de este convento es que albergó el cuerpo de San Juan de Dios en la capilla de los Pisas, hasta su posterior traslado en 1664 a la Iglesia de San Juan de Dios. También estuvo en este convento sepultado D. Sancho de Nebrija hijo del célebre gramático.

San Juan de Dios. 


El convento tenía un gran patio, escalera con bóveda de piedra similar a la de la Chancillería construida por Pedro Marín y hermosos artesonados mudéjares y del Renacimiento, de los que algunos ejemplares se conservan en el museo arqueológico. Tenía dos pisos de altura formados en cada uno de sus lados por siete columnas de mármol, en las galerías Norte y Oeste el edificio se alzaba un piso más.

Escalera de la Chancillería


Al Sur y al Norte se extendían las huertas las cuales estaban conectadas entre sí por una pequeña franja, la tapia del costado de la Cuesta del Chapiz y del Paseo de los Tristes eran la antigua muralla del Albayzín. Los frailes construyeron una galería con arcos de medio punto, la finalidad de este mirador era poder observar los espectáculos taurinos que se desarrollaban en el Paseo de los Tristes.



El convento tras la exclaustración de 1836 quedó en un estado lamentable y ruinoso, se usó como cuartel, el templo finalmente se puso a la venta en el año 1842. Lo compró Juan López Castaño, quien procedió a su derribo.

Vista parcial de la Plaza de la Victoria. 


El cuartel de la Victoria siguió con militares hasta 1848 fecha en la que quedó abandonado y ruinoso. Hubo intentos de instalar un Hospital en el lugar, pero en el año 1861 se produjo el expolio de solerías y materiales para realizar obras en los conventos de San Jerónimo y la Merced. Finalmente el convento fue derribado en el año 1870. El solar quedó yermo, hasta que Andrés Manjón construya el seminario, más tarde en el año 1937 la Asociación Granadina de Caridad, construirá un orfelinato que sigue funcionando hoy como centro Bermúdez de Castro. La huerta alta del convento la adquirió el Padre Antúnez que la convirtió en un bello Carmen, hasta que en el año 1944 se lo compró la UGR.


De las pocas obras que se han llegado a conservar está el san Francisco de Paula de Pedro de Mena que hay en la Iglesia de San Pedro y el cristo a la columna de José de Mora.

Cristo de la Sentencia. 

San Francisco de Paula


Existía también un cuadro de la Virgen, de Niño de Guevara en la sacristía, unos Desposorios de la Virgen, Presentación en el templo, Sagrada Familia y Asunción de Bocanegra.

Y hasta aquí otro elemento más de esa Granada desaparecida y que nunca más volveremos a disfrutar, en el caso de los conventos, fueron los edificios más damnificados tanto por la invasión napoleónica en primer lugar como por las políticas de desamortización años después.

BIBLIOGRAFÍA USADA:

Conventos desparecidos. Rafael Villanueva. 2008
Guía de la Granada desaparecida. Juan Manuel Barrios Rozúa. 2006
Guía de Granada. Manuel Gómez Moreno. Edición facsímil. 1892
Miscelánea de Granada. César Girón. 3ª edición. 2003