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miércoles, 18 de mayo de 2022

Leyendas de Granada. El suspiro del moro.

 

El suspiro del Moro de Francisco Pradilla. 

Una de las leyendas más conocidas de la Granada musulmana es la del Suspiro del Moro. Granada ha caído y los Reyes Católicos han conseguido la capitulación y rendición de la ciudad, en la torre más alta de la Alhambra ondea el estandarte real y una campana llevada a tal efecto tiñe con fuerza para decirle al mundo entero que Granada es cristiana. Boabdil el último rey de Granada sale en comitiva y abandona la ciudad camino del exilio en tierras de la Alpujarra Almeriense, concretamente en Laujar de Andarax, dónde se le ha concedido unas tierras y rentas para poder vivir. En un momento dado gira la cabeza y observa por última vez el lugar que le vio nacer, la ciudad que amó y reinó y fue en ese momento cuando lloró y suspiró. Su madre entonces le dijo: “Llora como una mujer lo que no has sabido defender como un hombre”. Una frase para la eternidad y que más de 500 años después todo el mundo aún conoce.


Pero vamos a intentar desgranar un poco más como fue ese aciago día en la vida de Boabdil y qué ocurrió.


En primer lugar vamos a ubicar el sitio llamado como “Suspiro del Moro”, hoy en día se encuentra junto a la Autovía de la costa, en un punto que todo el mundo conoce precisamente como “Suspiro del Moro”, entre los términos municipales de Otura y Padul y célebre por el restaurante que allí se encuentra. Es un lugar desde el que se divisa la ciudad de Granada antes de bajar ligeramente hacia la costa. Sin embargo es posible que este no fuera el lugar en el que ocurre dicha leyenda, pues varias teorías indican que el camino que usó Boabdil y su comitiva para llegar a tierras almerienses no pasaban por este punto y sí más bien por la Sierra del Manar que se encuentro justo al lado en los términos municipales de Dílar y Padul. Incluso hay que se aventura a decir que verdaderamente este punto se encuentra en Las Gabias y que de alguna manera Boabdil primero tomó dirección a Málaga, y justo pasado el famoso torreón de esta villa se produjo el momento comentado.


Boabdil


Las primeras crónicas sobre este suceso o leyenda vienen de muy antiguo, siendo el primero en hablar de ellas Hernán del Pulgar, famoso precisamente por ser protagonista de otras de las grandes leyendas de la reconquista cristiana la del Ave María y que en este blog ya hemos dado cuenta de ella. Hernán Pulgar cuenta con una ventaja muy importante, y es que vivió la reconquista de Granada y fue coetáneo a los hechos relatados, nos cuenta Hernán del Pulgar en sus crónicas lo siguiente:


“E como fue a su casa, que está en la Alcazaba, entró llorando lo que él había perdido, e díxole su madre, que pues no había seydo para defenderlo como hombre, que no llorase como mujer”.


En esta crónica vemos dos diferencias fundamentales con los hechos llegados hasta nuestros días, en primer lugar ocurre dentro del recinto de la Alhambra, por lo tanto Granada aún no ha sido tomada por los Reyes Católicos, es decir estamos aún en el año 1491, lo que nos indica que probablemente este hecho se produjera el mismo día en el que Boabdil y en secreto firmó las Capitulaciones de Santa Fe, el día 25 de Noviembre de 1491.


Boabdil en la Alhambra cuadro de Manuel Gómez Moreno


Posteriormente esta leyenda la menciona un franciscano, fray Antonio de Guevara que inventó la historia para deleite del emperador Carlos V durante su estancia en la Alhambra de Granada, cuando celebraba su luna de miel tras haberse casado con Isabel de Portugal, esto nos da la fecha del nacimiento del relato o leyenda; 1526. Han pasado 28 años desde la partida de Boabdil, y es probable que conociera lo escrito por Hernán del Pulgar, pero es él, el que sitúa el hecho en el lugar erigido entre Padul y Otura.

Al parecer y según cuenta él volviendo desde la costa hasta la ciudad de Granada, paró en un lugar dónde a unas cuantas leguas ya divisaba las altas torres de la Alhambra allí un morisco que servía de traductor le contó la historia que él plasmó en su libro “Epístolas familiares de Don Antonio de Guevara” en el capítulo de la carta número 19 y que dicen lo siguiente:


“Otro día después que se entregó la ciudad y el Alhambra al rey Fernando, luego se partió el rey chiquito para tierra de Alpuxarra, las cuales tierras quedaron en la capitulación que él las tuviese y por suyas las gozase. Iban con el rey chiquito aquel día la reina su madre, delante, y toda la caballería de su corte, detrás, y como llegasen a este lugar a do tu y yo tenemos agora los pies, volvió el rey atrás la cara para mirar la ciudad y Alhambra, como a cosa que no esperaba ya más de ver y mucho menos de recobrar. Acordándose, pues, el triste rey, y todos los que allí íbamos con él, de la desventura que nos había acontescido, y del famoso reino que habíamos perdido, tomámonos todos a llorar, y aun a nuestras barbas canas a mesar, pidiendo a la misericordia, y aun a la muerte, que nos quitase la vida. Como a la madre del rey, que iba delante, dixesen que el rey y los caballeros estaban todos parados: mirando y llorando el Alhambra y ciudad que habían perdido, dio un palo a la yegua en la que iba, y dixo estas palabras: “ Justa cosa es que el rey y los caballeros lloren como mugeres, pues no pelearon como caballeros”.

“Muchas veces oí decir al rey Chiquito, mi señor, que si como supo después, supiera allí luego lo que su madre dél y de los otros caballeros había dicho, o se mataran allí unos a otros, o se volvieran a Granada a pelear con los cristianos”.

Esto, pues, fué lo que me dixo aquel morisco, y estroto día me preguntó el emperador, mi señor, no sé que cosas de la visita, y a revueltas de otras le conté ésta que aquí he contado, el cual me dixo estas palabras “Muy gran razón tuvo la madre del rey en decir que lo dixo, y ninguna tuvo el rey su hijo en hacer lo que hizo, porque si yo fuera él, o él fuera yo, antes tomara esta Alhambra por mi sepultura, que no vivir sin reino en el Alpuxarra. “


Fray Antonio de Guevara viajaba camino de la ciudad de Granada proveniente de la costa, realizando un trabajo e investigación para la corte sobre la problemática Morisca. Es en este punto, dónde el lugar que hoy conocemos como “Suspiro del Moro” pierde su sentido en ser el escenario de los acontecimientos, pues las viejas rutas y caminos pasaban por otros lugares.


Puerto del Suspiro del Moro. Fuente Tripadvisor



Tres son los itinerarios que habían en la Edad Media y que perfectamente pudo coger Boabdil:


El primero desde Granada a La Zubia, Dílar y por la Sierra del Manar por el sendero de “las rajas” hasta el Padul.

La segunda ruta iría hacia Armilla, de ahí a Las Gabias y rodeando La Malahá, giraría hasta el suspiro.

Y la tercera ruta, la más acorde con la leyenda, iría de Granada a Armilla, Alhendín y finalmente Padul por el Suspiro del Moro.


La historia sigue siendo recogida por los cronistas dedicados a recoger la historia de Granada, Luis Mármol de Carvajal o Bermúdez de Pedraza, en ambos casos ni mencionan el lugar exacto, ni hacen referencia al suspiro del moro.


Es Henríquez de Jorquera, el primero que usa el término “Suspiro del Moro”, él escribe sus crónicas en el siglo XVII.


El catastro del Marqués de la ensenada, ya recoge el topónimo de “Suspiro del Moro”, como una venta a tres leguas del Padul.


Pero la historia siguió atrapando a cuantos investigaban, leían y estudiaban los hechos acaecidos en Granada en aquellos días de primeros de Enero del año 1492. Está claro que el único que pudo estar en aquellos momentos fue Hernán del Pulgar y que Fray Antonio de Guevara tuvo que leer sus crónicas. A partir de este momento se produce lo que hoy llamamos “copia y pega”, y la historia va viajando a través de los siglos, con cierta mezcolanza entre realidad y ficción.


Juan de Echevarría en el siglo XVII o Washington Irving en el siglo XIX, son otros de los autores que elevan a los cielos la leyenda del “Suspiro del Moro”. Manuel Alcántara, Pedro Antonio de Alarcón, hasta Zorrilla siguieron engrandeciendo el cuento y relato del “Suspiro del Moro”.


Hoy en día se siguen escribiendo libros, creando música, cuadros, espectáculos en torno a esta famosa leyenda del Suspiro del Moro. Pero... ¿Qué ocurrió verdaderamente?.


Obras literarias. 


Difícil es saberlo y cada investigador y estudioso del tema aporta su granito de arena en intentar esclarecer los hechos, hemos de tomar como más cierta la versión de Hernán del Pulgar pues estuvo en el escenario de los acontecimientos y como más novelesca la crónica de Fray Antonio de Guevara. Cierto es que Boabdil entregó las llaves de la Alhambra junto a la ermita de San Sebastián, allí estaba el Rey D. Fernando, previamente los cristianos ya habían tomado la Alhambra e izado el estandarte rea. Boabdil salió por la puerta de los siete suelos y descendió con su comitiva hasta la ribera del Genil. Mientras Isabel la Católica esperaba en Armilla protegida por el ejército en temor de una posible traición de última hora.

En la ribera del Genil junto a un morabito hoy Ermita de San Sebastián, se hizo la entrega de llaves, y se entonó un te deum por las tropas cristianas. Siguió Boabdil su camino, y llegando a Armilla se encontró con la Reina Isabel la Católica que en cumplimiento de los pactos sellados le devolvió por fin a sus hijos.

La comitiva de Boabdil seguiría su camino, siempre pensando que lo hace por la vía Armilla-Alhendín-Padul, estamos en Invierno el sol se pone pronto sobre las 16:30 horas, por lo tanto visto todo lo ocurrido ese día, y la distancia que hay entre Granada y el Padul y la velocidad a la que viajaría una comitiva como la de Boabdil y por los caminos de entonces, nos hace pensar que de ser cierta la leyenda el mejor camino y más directo sería el mencionado, de tal manera que en los últimos instantes de la tarde y antes de que anocheciera, y desde el punto llamado hoy en día “Suspiro del Moro” se produciría el llanto y suspiro más famosos de la historia de Granada.


El suspiro del Moro. 



Bibliografía y Webgrafía:


Epístolas familiares de D. Antonio de Guevara. 1618

El último suspiro del moro que se inventó un obispo de Guadix. Gabriel Pozo Felguera. El independiente de Granada. 4 de Febrero del 2018.

El suspiro del moro. www.granadaporelmundo.com

El suspiro del moro: leyendas, tradiciones ,historias referentes a la conquista de Granada. Emilio Castelar.

El último suspiro del Rey Boabdil. Leonardo Villena Villena.




Vídeo de la serie Isabel en el que se relata el "Suspiro del Moro".