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Mostrando entradas con la etiqueta Sierra Nevada. Mostrar todas las entradas
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lunes, 3 de agosto de 2026

Senderismo familiar. Sendero del tranvía de la Sierra. Güejar-Sierra.

Tramo de vía. 


En esta entrada os vamos a enseñar un recorrido muy fácil y sencillo que se puede hacer con toda la familia. Se trata de la vía del tranvía en Güejar-Sierra, un trayecto completamente llano que transcurre por uno de los tramos finales del famoso Tranvía de la Sierra, concretamente, el que iba desde La Fabriquilla hasta la estación de Maitena.

Foto de época. Fuente Rafael García de la Mata
Cartelería del sendero. 


El Tranvía de la Sierra fue una obra faraónica ideada por Julio Quesada Cañaveral, conocido como el duque de Galatino. Además de la fábrica de azúcar de Láchar y el famoso Hotel Alhambra Palace de Granada, esta línea - que conectaba Granada con las estribaciones de Sierra Nevada y junto a la sucursal del Palace, el Hotel Sierra Nevada - fue uno de los grandes proyectos y de las mejores infraestructuras con las que se dotó a Granada a principios del siglo XX.

Postal de época. Fuente Archivo Histórico 
Provincial de Granada. 
Cartelería del sendero. 


El tranvía hacía su salida desde el paseo de la Bomba, junto a las cocheras situadas junto al Puente Verde. Los servicios empezaban a las seis de la mañana, terminaban a las seis de las tarde y las salidas se realizaban cada dos horas. Desde Granada tenía paradas en Cenes de la Vega, Pinos Genil, Canales y, por último Güejar Sierra, con dos paradas muy famosas: la de Maitena y por último la del Charcón, desde aquí, los viajeros podían continuar su viaje en carruajes de caballos hasta el Hotel Sierra Nevada. La inauguración del tranvía tuvo lugar el 21 de Febrero de 1925.

Restos de la Fabriquilla. Chimenea. 


Para la realización del proyecto se tuvieron que construir veinte puentes y catorce túneles excavados en la roca. El recorrido era de una belleza impresionante, con vías al borde de precipios y un paisaje espectacular. Desgraciadamente este tramo ha quedado anegado bajos las aguas del pantano de Canales, construido en los años 70. fUE precisamente la construcción de este embalse lo que provocó el cierre definitivo del tranvía, cuyo último viaje se realizó el 19 de Enero de 1974. A título personal, os cuento que yo fui pasajero con apenas dos años en uno de esos últimos trayectos.

Cola del pantano. 


El recorrido que aquí vamos proponer tiene una longitud de dos kilómetros de ida y otros dos de vuelta, y se puede hacer en cualquiera de los sentidos. Del mismo modo, comentaremos una opción mucho más larga que llega hasta el Barranco de San Juan, lugar en el que se proyectó la finalización de la vía con la construcción de un teleférico que subiera a los pasajeros hasta los llanos de Otero, dónde se encontraba el refugio San Francisco.

Vía del tranvía. 

Puente


Nuestra ruta la vamos a empezar en la Fabriquilla, una antigua fábrica que hoy alberga un típico restaurante merendero de toda la vida. Aquí ya veremos claramente el trayecto que hacía la vía gracias a varios carteles indicativos. En este punto podemos dejar el coche, aunque cabe la posibilidad de aparcar en Güejar y bajar andando. Asimismo, si el pantano estuviera muy seco por haber sido un año de sequía, podríamos ir hacia la cola del pantano y andar todo lo que pudiéramos en dirección a Granada. Esto nos permitiría, con suerte, ver las antiguas estructuras, puentes y túneles del tranvía que quedaron bajo el agua.


Al poco tiempo de comenzar la marcha cruzaremos un puente con un detalle singular: su barandilla está hecha con las propias vías del tranvía como una forma de conservarlas. Justo pasado el puente atravesaremos el único túnel que hay en este tramo del recorrido. Los túneles fueron excavados en la roca mediante el uso de explosivos, veremos que carecen de luz y de cualquier elemento adicional, mostrando sólo roca virgen.

Túnel. 


Seguiremos nuestro recorrido con las aguas del Genil a nuestra derecha e iremos encontrando diferentes carteles informativos sobre la historia del Tranvía de la Sierra.

Río Genil


A mitad del recorrido propuesto encontraremos un trozo de vía que se ha instalado a través de restos originales que se conservaban, así como una pequeña catenaria, que era la que proporcionaba la energía que necesitaban los tranvías para moverse. También, aunque fuera del contexto, hay un par de columpios colocados en el trayecto, para que los más pequeños puedan disfrutar de la excursión y darles un pequeño aliciente.

Tramo de vía. 


Al final del paseo llegaremos a la antigua estación de Maitena, hoy convertida en un famoso e histórico merendero que aprovecha las instalaciones originales de la estación. Este merendero nos brinda la oportunidad de acceder a unas pozas y a una zona de baño directamente desde las mesas situadas junto al río.

Estación de Maitena. 


Nuestra propuesta pensada para familias con niños pequeños termina aquí, con la opción de tomarnos un refrigerio tanto en Maitena, como en la Fabriquilla. Sin Embargo, tal y como hemos comentado, existe la opción de prolongar la excursión hasta el Barranco de San Juan. Siguiendo la carretera por la que iba la antigua vía, atravesaremos dos túneles más hasta llegar al Charcón a la que fue la última estación y apeadero del tranvía.

Cartelería


Si todavía queremos más, podemos seguir hasta el Barranco de San Juan. Aunque estaba proyectado, el tranvía nunca llegó hasta este punto. Antes de alcanzar el final cruzaremos al otro lado del río, pues hay un nuevo sendero que nos llevará por un majestuoso puente colgante. El Barranco de San Juan marca el inicio de una de las rutas más bonitas de la media montaña granadina: la vereda de la estrella que daba acceso a las minas de la Ponderosa, la Justicia y la Estrella. Aquí también y al igual que en el resto del camino encontramos merenderos dónde poder saciar nuestra hambre y sed.

Puentes y túneles en Septiembre del 2017. Año de sequía




La vuelta, en cualquiera de los casos, se haría siempre por el mismo camino. El recorrido de nuestra propuesta inicial ( Maitena-Fabriquilla) es de cuatro kilómetros en total. En cambio, si decidís hacer el trayecto desde Güejar-Sierra hasta el Barranco de San Juan, la distancia total a realizar es de unos 11 kilómetros. Recomendamos hacer este trayecto en Primavera, y principalmente, en Otoño. También se puede hacer un buen día de Invierno, para hacerla en verano debe de ser con la intención de bañarse en el río de lo contrario puede ser pesada por el calor.


 

domingo, 2 de agosto de 2026

Hotel Sierra Nevada. Hotel del Duque. Güejar-Sierra.

 

Hotel del Duque



Una de las figuras más influyentes en la Granada de principios del siglo XX es la de Julio Quesada Cañaveral y Piédrola, más conocido como el Duque de San Pedro de Galatino. Fue el artífice de grandes proyectos empresariales, como su fábrica de azúcar en Láchar —coincidiendo con el auge de esta industria en la provincia—, la construcción del Hotel Alhambra Palace, el tranvía de la Sierra y su famoso Hotel Sierra Nevada, sucursal del primero. Es precisamente de este último del que vamos a esbozar unas breves líneas.

Vista parcial


El hotel fue proyectado en una zona de Güéjar Sierra conocida como La Umbría, a 1600 metros sobre el nivel del mar, entre Collado Redondo y el barranco de San Juan. El tranvía de la Sierra llevaba a los pasajeros hasta la estación del Charcón, donde se ubicaba un chalet-restaurante que, a fecha de hoy, aún sigue en pie. Desde allí, los viajeros tomaban coches de caballos que, a través de un camino abierto para tal efecto, los conducían hasta el establecimiento. Desde el hotel, otra senda los podía llevar a los Llanos de Otero, donde se ubicaba el Refugio de San Francisco. Inaugurado en 1915, en este lugar se establecieron las primeras pistas de esquí de Sierra Nevada, aunque tuvieron que ser abandonadas años después para buscar una mejor ubicación en las zonas de Pradollano y Borreguiles.

Vista parcial del Hotel


Todo este proyecto fue financiado y pagado por el duque con un gran desembolso económico, lo que supuso costear la expropiación de numerosos terrenos para construir los accesos, así como emplear a una gran cantidad de obreros. Poco se sabe del devenir de la construcción, salvo una escueta nota en el diario El Defensor de Granada del día 20 de marzo de 1925 que decía:

«Desde el día de la fecha queda abierto al público el Hotel Sierra Nevada, sucursal del Palace Hotel de esta ciudad. Como medio de comunicación podrán utilizar los viajeros el Tranvía a Sierra Nevada, que sale diariamente de su estación de la Bomba, de seis de la mañana a seis de la tarde, las horas pares. Para detalles de hospedajes, restorant, etc., etc., informará la administración del mencionado Palace Hotel».

 

Postal de época

 A partir de ese momento, el duque continuó impulsando proyectos relacionados con su hotel y el tranvía; su deseo era ampliar la línea hasta el barranco de San Juan y construir allí un teleférico que subiera a los viajeros hasta las cumbres y las zonas de pistas de nieve.

Fuente de los leones


El hotel empezó a publicitarse en la prensa y a editar postales y carteles. Sin embargo, durante la época invernal se vio abocado al cierre por su escaso éxito. La aristocracia, los aficionados al juego, algún congreso y alguna sociedad montañera eran los usuarios habituales de sus instalaciones. El esquí era un deporte prácticamente sin presencia ni repercusión en la sociedad granadina y, además, la ubicación del edificio no era la más propicia.

Estanque


A lo largo de los años 20 y principios de los 30, el hotel siguió abierto y funcionando, con algunas reseñas en la prensa de la época relativas a ilustres visitas y a diferentes actos organizados.

Salón con Chimenea

Chimenea del Comedor


El 15 de julio de 1936 murió en Madrid Julio Quesada. Sus restos fueron trasladados a Granada para ser enterrados en la Catedral. Entre sus últimos deseos y voluntades, tal y como recogía su testamento, estaba la donación del Hotel Sierra Nevada a la archidiócesis de Granada para que fuera usado como seminario. Sin embargo, el 18 de julio de 1936 estalló la Guerra Civil Española, por lo que el edificio quedó en plena línea de frente entre el ejército franquista y el republicano. El hotel fue usado por el ejército sublevado como cuartel general de los mandos de la 32.ª División allí ubicados. En agosto de 1937, fue objeto de un ataque coordinado por las tropas republicanas, aunque no sufrió mayores consecuencias.

Armadura Mudéjar

Capilla


Tras la contienda, el edificio quedó en estado de semiabandono pese a no haber sufrido grandes daños materiales. Constan algunas actividades en los años 40, pero no fue hasta el año 1950 cuando el arzobispado de Granada libró los fondos suficientes para el arreglo total de las instalaciones y su funcionamiento como seminario de verano.

Galería porticada


El paso del tiempo hizo que las instalaciones se vieran mermadas y deterioradas, por lo que hubo que realizar una gran reforma en los años 90. En ella se respetó toda la estructura exterior, pero adaptando el interior a los nuevos tiempos.

Escultura en jardines


A fecha de hoy, el antiguo Hotel Sierra Nevada funciona como una casa de retiro espiritual donde los católicos pueden pasar unos días de recogimiento y oración. El edificio cuenta en su interior con habitaciones dobles e individuales con cuarto de baño privado, comedor, sala de conferencias y capilla. Ofrece servicio de comidas para que los huéspedes no tengan que desplazarse fuera del recinto.

Capilla histórica


Se conservan algunos de los elementos más característicos del hotel que ya se podían contemplar en las postales de la época, como la fuente de los leones, el estanque o la casa del Duque (una pequeña construcción en la que este se alojaba cuando visitaba el lugar).

Casa del Duque


En el interior, lo más destacable de la época es la chimenea del salón con el escudo del duque de San Pedro y la capilla, que cuenta con una preciosa armadura de estilo mudéjar.

Vista parcial del Hotel. 


Los jardines disponen de unos recorridos señalizados por colores que permiten pasear por todo el recinto. El acceso se realiza en coche tomando el antiguo camino abierto por el duque junto a la estación del Charcón; se trata de una estrecha y sinuosa carretera que conduce a la puerta principal, situada junto a la fuente Agria.



martes, 19 de agosto de 2025

Antiguas profesiones granadinas. Los Neveros y el Camino de los Neveros.

 

Arriero cogiendo Nieve en Sierra Nevada

Releyendo la famosa obra de Washington Irving “Cuentos de la Alhambra”, encontramos el siguiente texto:

“...Pero Mateo ¿Qué luces son aquellas que veo brillar por Sierra Nevada, debajo de las nieves, y que podrían tomarse por estrellas si no fueran rojas y no brillaran sobre la oscura ladera de la montaña?

- Aquellas, señor, son hogueras que encienden los hombre que recogen nieve y hielo para abastecer a Granada. Todas las tardes suben a la Sierra con mulos y pollinos y se turnan para descansar y calentarse, unos junto a las hogueras, mientras que otros llenan de hielo los serones. Bajan después para llegar a las puertas de Granada antes de la salida del sol. Esa Sierra Nevada, señor, es una masa de hielo en medio de Andalucía, para tenerla fresca durante todo el verano”.

Grabado de un Nevero de la Sierra
Litografía de Gustavo Doré


Mucho antes de que los frigoríficos y neveras llegaran a nuestras casas, el ser humano a lo largo de la historia ha tenido que ingeniárselas para mantener los alimentos lo más frescos posibles y para que duraran lo máximo en el tiempo, en el caso de Granada, esto fue posible desde tiempos de los musulmanes gracias a la cercanía con Sierra Nevada y sus nieves perpetuas.



Ahí nació el conocido como Camino de los Neveros que conectaba Granada con las altas cumbres de Sierra Nevada, dónde en época estival aún quedaba nieve, en recua de mulos, una serie de personas salían todos los días al atardecer para descender al día siguiente con preciada carga que era la nieve y el hielo y que se acumulaban dentro de las casas en espacios habilitados para ello, en pequeños “pozos de nieve” o tinajas que a tal fin estaban preparadas.



Ya Felipe II en 1590 ordena que se gestione el comercio de la nieve, con fines recaudatorios, con un almacén central en la Zaida Alhóndiga y diferentes puntos de venta en la ciudad, la nieve se vendía en cajones de madera, y era usada como medicina, para conservar los alimentos y como producto de lujo para las clases pudientes.


A principios del siglo XVII nos consta que la Nieve de la Sierra está regulada, tanto su precio, recogida y acarreo, es decir era una profesión más sujeta a reglas, gremios y tributos. El precio de la Nieve en Granada en el año 1727 era de cinco maravedíes la libra (0,46 Kg).

Antiguo Pozo de Nieve del Convento del Ángel Custodio

Está en los bajos del Hotel Eurostars


En el año 1604 se le encargó a Diego Ruiz el abastecimiento de nieve de la ciudad, en el año 1614 se señalaron los lugares de venta pública de nieve en Granada y en el año 1617 se fue organizando el comercio de la nieve.


En los años 30 el precio de la Nieve rozaba las 25 pesetas por carga, consumiéndose en Granada entre una tonelada o tonelada y media diarias, el consumidor en los años veinte pagaba entre 25 ó 30 céntimos el Kilo de Nieve. Los arrieros eran hombres fuertes que conocían bien el terreno subían y bajaban de continuo, conforme el Verano avanzaba los viajes eran cada vez más duros, pues había que subir a mayor altitud en busca de Neveros, y a la bajada había más merma del producto al derretirse mayor cantidad de nieve entre un 40% y un 50 %


En el año 1879 fue vendido por el Ayuntamiento de Granada a perpetuidad el negocio a D. Diego García del Real por el precio de 125,000 pesetas. Esta actividad funcionó hasta el año 1922 cuando los herederos de D. Diego García del Real fundaron una fábrica de hielo en Granada, por lo que la actividad del los arrieros dejó de tener sentido. Posteriormente a la guerra civil entre los años 1945 y 1950 volvió a funcionar temporalmente por las restricciones del uso de la electricidad, que hacían muy difícil la producción de hielo en la fábrica. En el año 1950 se hicieron los últimos viajes a por nieve de forma oficial.


Las primeras zonas en dónde se cargaba nieve era en el Purche o Dornajo y progresivamente se iba subiendo por la Hoya de la Mora, Barranco de San Juan o el Corral del Veleta en el más extremo de los casos y en veranos muy cálidos, hasta hace algunos años aún el Corral del Veleta tenía nieves glaciares, hoy todas ellas derretidas. De esta manera la distancia a recorrer diariamente era de unos cincuenta kilómetros entre la ida y la vuelta, iban en grupos entre ocho y doce hombres con veinte o veinticinco mulos de carga. Cuando llegaban al destino unos encendían hogares para calentarse mientras que otros ya picaban y recogían la nieve en serones que eran cargados en las bestias de carga.


En Granada existía la casa de la Nieve, junto a la Alhóndiga Zaida, en la que se almacenaba la Nieve que bajaba desde la Sierra, y en el fielato que había junto al Colegio de los Escolapios los arrieros daban cuenta de la carga bajada a los efectos de pagar los correspondientes impuestos. Como la Alhóndiga Zaida se quedó pequeña se empezó a usar otra casa que había enfrente junto al Corral de Comedias y que se conocía como La Camorra y era una especie de casino popular de la ciudad de Granada.


EL CAMINO DE LOS NEVEROS


El camino de los Neveros partía desde el Puente Verde, desde ahí, ascendíamos la Avenida de Cervantes y nos íbamos hasta los Rebites, por encima de Huétor Vega, justo dónde hoy está el Restaurante las Perdices, empezaba propiamente dicho el camino.

El siguiente objetivo era “El contadero” tras superar la “La cuesta de los desmayos”, era una de las zonas de mayor desnivel del recorrido durante seis kilómetros, más adelante se llegaba al Purche lugar de descanso para el ganado, pues el camino de los neveros a su vez también era cañada de ganado.

El Purche


En la zona del Purche aún hoy en día es posible encontrar restos de pozos de nieve, pues a veces si los arrieros no podían bajar a Granada por alguna circunstancia, podían salvar la carga en estos lugares.

Desde aquí subimos al “Collado de las Víboras”, es un trayecto muy fiel al recorrido original, aquí nos cruzaremos con la pista que lleva a San Jerónimo. Seguimos subiendo y nos cruzamos por el Dornajo para subir por toda la zona de reforestación de pinos y llegar a la Fuente de los Neveros, claro referente a esta antigua profesión.

Desde el Cerrajón se ve el camino que falta desde el Purche
hasta el nivel de nieves en Sierra Nevada


Llegaremos después al Collado de las Sabinas, y siguiendo la cuerda llegaremos hasta los Peñones de San Francisco y la Hoya de la Mora. Aquí es dónde se recogía la nieve o algo más arriba ya dependía de la época del año.

En la Hoya de la Mora y hasta el 
Veleta era la zona elegida para cargar la Nieve
en los serones de los mulos. 



viernes, 15 de agosto de 2025

Monumento a la esquiadora. Sierra Nevada

Monumento a la Esquiadora


Unimos en esta entrada naturaleza, arte y un recuerdo, hablamos del monumento a la esquiadora, situado en el Parque Nacional de Sierra Nevada, cerca del pico del Veleta y en un lugar con unas vistas excepcionales. 

Monumento a la Esquiadora


En primer lugar veremos como llegar a este idílico lugar, para ello llegaremos con nuestro coche hasta la Hoya de la Mora, y nada más iniciar la subida por la carretera hacia la cima del Veleta, al pasar la barrera cogeremos el sendero a la izquierda que nos lleva al Barranco del Río San Juan, es un recorrido clásico y conocido por todo el mundo. 

Monumento a la esquiadora


A partir de aquí es muy fácil, pues lo único que debemos de hacer es ir remontando la barranquera por el sendero que hay, dejaremos nos cuantos diques en el camino, también su bonita cascada y subiremos hasta asomarnos al corral del veleta, en los últimos metros es normal que podamos perder el camino, pero es todo muy intuitivo, ahí veremos sobre una roca el monumento a la esquiadora. Desde aquí parte el veredón inferior y podríamos bajar hasta el Corral del Veleta para seguir nuestra ruta por la Sierra. 

Subida hacia el Monumento

Última pare de la subida


El monumento está dedicado a Susana que era una esquiadora que al parecer falleció por estos lugares, desgraciadamente no hay mucha más historia e información en internet, desconocemos el autor de la obra, la fecha de colocación e incluso la identidad de la esquiadora. Sin embargo no hay duda que está colocado en un precioso paraje. 

El Veleta y el acceso al veredón inferior

El monumento


El monumento es de hierro y sobre un soporte en zig-zag descansa un círculo dentro del cual hay una estrella, un corazón dónde está grabado "a Susana",  y tres estrellas de las nieves, la flor endémica de Sierra Nevada que crece por encima de los 3000 metros, y es que este monumento probablemente esté en el top 10 de los monumentos que se ubican a mayor altitud de toda España. 

El Veleta

Alcazaba y Mulhacén


Desde aquí invito a los lectores a hacer esta pequeña excursión, para lo cual simplemente hay que estar acostumbrado a hacer senderismo y estar un poco en forma, por supuesto hacerla en época estival, pues con neveros requiere experiencia para andar sobre nieve y también si algún lector conoce más datos sobre el monumento y la identidad de Susana, estaremos encantados de recibir esa información. 

Vistas de la Hoya de la Mora. 


sábado, 7 de septiembre de 2024

Cazoletas prehistóricas en Sierra Nevada. Lagunillo de San Juan.

 

Roca con Cazoletas

Nos vamos a las altas cumbres de Sierra Nevada y visitamos un lugar muy bonito y fácil de llegar en una pequeña excursión, hablamos del Lagunillo de San Juan, lo ideal para visitar este enclave es hacerlo en Primavera justo después del deshielo, porque vamos a poder apreciar el lagunillo con agua, pues en Verano podemos encontrarnos un charco o simplemente nada, y además ya en invierno con nieve o hielo la excursión sería de dificultad media-alta, sin embargo en Primavera es un paseo.

Lagunillo de San Juan


Pero el objetivo de la excursión es poder ver una serie de cazoletas históricas, es decir una serie de grabados que el hombre primitivo hizo en las rocas que hay en estos parajes. Según la información consultada sólo en esta zona hay más de 14 grupos de rocas con grabados o cazoletas. Entendemos perfectamente que pudiera haber muchos más, y nosotros en esta pequeña excursión, como formaba parte de un recorrido mucho más amplio vimos unas cuantas solamente, las más fáciles de encontrar.


Detalle de Cazoleta

Cazoletas


Principalmente hemos visitado las que se encuentran en la Pradera del Lagunillo de San Juan, y hemos dejado para otra ocasión las de la Piedra resbaladiza o las que hay en la bajada desde la Hoya de la Mora al Lagunillo.

Cazoletas 




Los motivos principales los encontramos en una gran losa de unos 60 metros de longitud que cuenta con hasta 42 cazoletas en su superficie, esta roca se encuentra hacia el Este si bajamos la loma desde el Lagunillo. Están diseminadas por la superficie salvo una serie de ellas que dibujan y forman un gran círculo en la roca.


Roca de 60 metros

La recorremos buscando todas las cazoletas

Esta forma parte de un gran círculo. 


Paco recorriendo y buscándolas todas

Esta es de gran tamaño. 



Desde esta gran roca hasta el lagunillo hay una serie de rocas grandes y solitarias que están todas ellas llenas de estos grabados.

Otra de las rocas que hay en la zona con cazoletas




En alguna ocasión alguien me dijo que estas cazoletas las hacían los pastores para así poder beber agua, pero es algo totalmente fuera de sentido y más en el espacio en el que nos encontramos con una corriente de agua continua y inagotable como es el Arroyo de San Juan. Además en el mismo sistema montañoso de Sierra Nevada, tenemos el Petroglifo de Dílar, en el que se han encontrado cientos de grabados entre ellos decenas de Cazoletas de menor tamaño de las que aquí vamos a encontrar.

Desde aquí y acercándonos al lagunillo vemos al fondo
la roca con Cazoletas prehistóricas. 



Pese a estar a una altura considerable por encima de los 2000 metros, estas altas zonas de la Sierra eran usadas por el hombre primitivo como paso y tránsito a las tierras de la Alpujarras y como zona de pastoreo y trashumancia del ganado, era entonces cuando hacían estos grabados en las rocas.


El significado de estas cazoletas no está claramente definido aunque hay decenas de teorías, bien para ofrendas, bien como reflejo de las estrellas y constelaciones, también están relacionados con con símbolos de carácter sexual femenino, espacios sagrados... etc. Se distribuyen a lo largo de toda Europa y su cronología abarca desde el Paleolítico Medio hasta la Edad de Hierro.

Llegar al Lagunillo de San Juan y la zona de las cazoletas es muy fácil, desde la Hoya de la Mora dónde hemos dejado el coche remontamos la carretera asfaltada y justo dónde está la barrera que impide al acceso a los coches no autorizados cogemos a nuestra izquierda el sendero, posteriormente y visualmente veremos una cascada en el arroyo, cogemos el sendero que vemos que baja hacia ella, cruzamos el arroyo un poco más abajo de la cascada, y subiendo está la pradera del Lagunillo, el Lagunillo y todas las rocas con las cazoletas expuestas en esta entrada.