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viernes, 30 de octubre de 2026

Senderismo familiar. Orígenes del Geoparque. Dehesas de Guadix.



Hablamos de una nueva ruta de senderismo inaugurada hace poco tiempo en Dehesas de Guadix,  llamada "Orígenes del Geoparque". La ruta tiene una distancia de nueve kilómetros y se puede hacer  entre 3 y 4 horas aproximadamente. 



Lo que la hace diferente a otros itinerarios es que tiene una zona un tanto especial,  muy bien señalizada, no apta para personas con vértigo. El sendero asciende hasta un lugar conocido como el  Cerro de las vacas  por una cresta con caída al vacío tanto a derecha como a  izquierda, lo que implica que aquellas personas que lo padezcan lo pasen realmente mal. No obstante existe  una variante de esta ruta que sortea esta zona. 



El sendero empieza en el centro de Dehesas de Guadix, junto al Ayuntamiento, dónde encontramos el cartel informativo. Desde aquí remontamos las calles del pueblo hacia el mirador de Bernardino, el recorrido está en todo momento perfectamente indicado. Una vez en el mirador, y tras disfrutar con unas bonitas vistas del Geoparque, tenemos dos opciones; en primer lugar girar a la derecha y hacer el tramo con vértigo y la ruta completa, o bien seguir la carretera hasta nuevamente enlazar con el sendero y evitar dicha zona.  



Nosotros hemos hecho la completa, por lo cual giramos a la derecha y volvemos hacia el pueblo bajando del mirador.  Antes de llegar al final, vimos la señal que nos indica giro a la izquierda y cogemos el sendero hasta llegar a la Era de Pindole. 



Seguimos el sendero que está en buenas condiciones, hasta que un cartel nos indica que llegamos a la zona "peligrosa". Para senderistas sin vértigo es un paseo, se avanza por la cresta y, a través de unos escalones de madera coronaremos el Cerro de las Vacas. Es el tramo más bonito del sendero. 



Tras salir de esta zona llegaremos al mirador "Pipings", dónde volvimos a disfrutar de los paisajes del Geoparque. En este punto, se nos unirá la variante de la ruta. Un poco más arriba de este mirador tenemos otro llamado "Badlands". Desde el cual el paisaje es precioso. Dejamos ya el sendero para coger un pequeño carril que nos llevó a lo más alto de la ruta. 




Tras atravesar unos campos de cultivo y pasar junto a un olivar, llegamos al mirador Polaris, un lugar idóneo para venir en una noche estrellada y contemplar la estrella polar. Siempre indica el norte y por ello se encuentra en el mismo lugar del firmamento, por lo que podremos observarla sin dificultad. 




Desde este punto empieza una empinada bajada por sendero, hasta llegar nuevamente a Dehesas de Guadix, una vez en el pueblo nos acercaremos a la plaza del Ayuntamiento, dónde daremos por finalizada la ruta y podremos disfrutar de un aperitivo en el bar del pueblo. 



Esta ruta la recomiendo para senderistas acostumbrados a andar, con un nivel fácil, salvo la parte de vértigo, que es algo que cada cual deberá analizar. 



Aquí abajo os dejo el track de la ruta. 

SENDERO ORIGENES DEL GEOPARQUE


miércoles, 30 de septiembre de 2026

Cueva del monje. Guadix

Cueva del Monje

 

Visitamos un lugar de leyenda en tierras de Guadix, se trata de la cueva del Monje. Se trata de una cueva situada a las afueras de la ciudad, un poco más allá de la ermita del Humilladero, famoso lugar por ser en el que se produjo la rendición de Guadix, ante los ejércitos cristianos.

Interior de la Cueva



Este tipo de cuevas, fueron especialmente populares en el siglo XVI, como lugares de retiro, dónde popularmente se había producido alguna aparición de la virgen, o dónde había vivido algún tipo de anacoreta o ermitaño. Ciertamente algunas de estas cuevas, sí tuvieron la función de iglesias rupestres en épocas más antiguas.

Zona abierta y sin techo



La cueva del Monje, se encuentra en las bad-lands de Guadix,un terreno de arcilla rojiza y escaso de vegetación, el acceso a fecha de hoy es muy complicado, pues con los años se han producido desprendimientos que han afectado a parte de las estructuras existentes, no obstante con unas buenas botas que agarren bien al terreno y con un buen bastón, todavía es posible acceder a su interior.

Cueva del Monje


Se trata de una cueva con tres estancias, a través de un arco realizado con mortero y ladrillos se accede a una primera habitación, que da paso a la pieza fundamental de la cueva, una gran espacio con un banco de arcilla en su lado izquierdo y una especie de hornacina frontal, que quizás albergara la imagen de alguna figura religiosa, probablemente una Virgen. Todo este espacio estaba ricamente pintado, con pinturas casi con seguridad del siglo XVIII, sin embargo, los años transcurridos y el vandalismo, han hecho que apenas sean apreciables.

Interior de la cueva


Banco de Arcilla


A la derecha otra habitación grande, que tiene al fondo, una pequeña oquedad, que bien pudiera ser, algún tipo de alacena, fresquera o almacén por sus dimensiones.


Zona desprendida

Vistas desde la Cueva del Monje


El resto de la cueva ya no es visible, pues el paso del tiempo y los desprendimientos ha hecho que se pierda.


Una de las curiosidades relativas a la existencia de esta cueva, es la crónica que hizo el periodista José Requena Espinar en el accitano el 15 de marzo de 1908, crónica que podemos encontrar en dicho diario y que dio lugar a la famosa leyenda de la cueva del monje y que literalmente dice:


Otras cuevas en el entorno



Detrás del Humilladero, risueño alcor que se levanta coronado de verdes olivos, en la riquísima vega de esta ciudad, existe aún una pequeña excavación a que por todos los naturales de este país se le da el nombre de Cueva del Monje.

Es tradición oral, que cuando los árabes se posesionaron de esta población en el siglo VIII, andando los tiempos, vivió en ella un hombre de cristianísimas virtudes, que, huyendo de la persecución y martirio a que aquellos infieles condenaban a los sectarios de Cristo, se retiró a aquel antro troglodita, viviendo allí ignorado y escondido de naturales e invasores, ejerciendo el solo prácticas evangélicas que acostumbraban los que tuvieron la dignidad de encerrarse en las catacumbas.


Este voluntario eremita no vio los rayos del sol en muchos años, y solo en las sombras de la noche acostumbraba a salir de su miserable escondite, a fin de recoger algunas hierbas, que era el único alimento de su frugal y obscura existencia. Un día, los adoradores de Mahoma se acercaron a aquel antro profundo y oscuro, y por un milagro de la Providencia no le vieron, por estar él inclinado en el último rincón de tan larga madriguera. El observó lo que pasaba, y entrando en temores de que el registro pudiera repetirse, en aquella misma noche, con una pobres alforjas al hombro y un burdo y tosco cayado, por en medio de montes y tierra, atravesando terrenos abandonados e incultos, tomó el camino de Córdoba, llegando salvo y sano a la capital del Califato, donde él sabía que vivían muchos cristianos amparados por la rectitud y bondad de los eminentes Califas de aquella corte, que llegó a ser el emporio de las ciencias y las artes en España, tal, que los hijos de los reyes cristianos eran mandados a aprender a sus madrazas, lo que las ciudades dominadas por los reyes descendientes de Pelayo, no abrigaban en su seno. Allí, cuenta la tradición, trabó relaciones con muchos antiguos conocidos de la ciudad de Acci, que habían madrugado más que él para ponerse a salvo de las asechanzas insidiosas del pueblo muslímico.


¡Más cuál fue su dolor, al acordarse de que en la cueva abandonada había dejado abandonada también una Virgen de marfil, que su cariñosa madre le había regalado poco antes de morir, con encargo de que no se separara de ella jamás! Tanto le preocupó este recuerdo, tan ingrato se miró, que determinó volver por el mismo camino a encontrar su adorada Virgen, para llevársela a Córdoba.

Con la misma facilidad que había llegado a esta ciudad, regresó a Guadix. Pero como Dios dispone que los que han de ser suyos no puedan escapar de las contrariedades adherentes a una vida de mártir, cuando otra vez regresaba a Córdoba, una partida de moros le sorprendió al pie del monte del Mencal y lo trajo a dormir a dormir al cortijo de Lopera; pero aprovechando un descuido, en ocasión de verles dormidos, escapó río abajo, hasta la junta de los dos ríos, y remontando el de Guadix, vino a parar otra vez a la Cueva del Monje.

Aquí, oculto en su antiguo cubículo, semejante a una fiera, no se atrevió ni aún a salir algunas noches para buscar provisiones. Demacrado y triste, lleno de mil angustias, vivía el pobre azorado y con temor, hasta que la Providencia dispuso que aquel alma dolorida subiese al cielo por miedo del martirio. Una mañana del mes de abril, cinco o seis moros merodeaban por las cercanías de la Cueva haciendo leña para sus respectivos lugares. Uno de ellos vio la boca de la cueva, e internándose en ella, al poco rato salió convidando a los demás a que entrasen con él e inspeccionaran aquel antro, pues tal vez sería alguna madriguera de alimañas, y él se había acobardado al llegar a la mitad de ella, siguieron le los otros y no retrocedieron hasta que llegaron al fin.

El pobre monje estaba oculto en el último rincón; uno de ellos distinguió el bulto y llamando la atención a los demás compañeros, llegaron a él con palos y armas arrojadizas. El infeliz sollozó y les pidió que no siguieran en sus agresiones, que él era un infeliz cristiano, que huyendo de sus persecuciones, estaba oculto en aquel sitio, siendo un ser indefenso, hombre de paz. Aquellos empedernidos corazones le sacaron al aire libre, y golpeándoles y maltratándoles a palos y bofetadas, ataron al infeliz al muro de un árbol cercano y con toda clase de armas contundentes le magullaron el cuerpo, dejándole como si estuviese muerto, y aquellos verdugos se volvieron a la ciudad contentos y satisfechos de su mala acción.


Cuenta la tradición oral que cuando desaparecieron, una joven, blanca como la luna, bella como la ficción más bella que pueda crear la mente de un poeta, acercó se al infeliz, desató sus ligaduras y le curó instantáneamente de las heridas que le habían inferido aquellos bárbaros, ordenándole que siguiese sus pasos sin perderle de vista. Nuestro monje, llevando por guía a aquella esplendorosa doncella, entro en Córdoba, donde fue recibido por otro compatriota, célebre en los fastos de la historia eclesiástica de España. La doncella que la guió convirtió se a vista de los dos en una pequeña estatua de marfil, igual a la que la madre de nuestro monje le dio al tiempo de su muerte. En Córdoba recibió el martirio al lado de su ilustre compañero por negarse a observa y acatar las prácticas de Mahoma. Esta es la tradición de la Cueva del Monje, cueva que aun todavía pueden visitar los vecinos de aquí , y que efectivamente la visitan en las hermosas tardes de primavera y en las hermosas noches del estío, cuando la luna impera sobre nuestro saludable y despejado horizonte para gozar del ambiente puro que allí se respira; pues el valle risueño que se extiende al pie del pequeño Alcor, llamado Humilladero, es un Edén, debido todo al buen cultivo de sus productoras tierras, a la exuberante vegetación que crece en sus alrededores y a las aguas purísimas y límpidas que en pequeñísimos arroyos bajan de la fuente que domina aquellos terrenos, que mas bien son hoy pensiles de hadas, por estar bordado tan bello valle de plantas vivaces que en todas las estaciones recrean la vista con su eterno verdor, y el oído con los armónicos susurros que la brisa despide en sus frondas, siendo la cualidad superior de aquel retiro, la paz que presta al alma de un hombre que allí se solace algunos días recorriendo las páginas de una obra, de un libro, sea cual sea, siempre que su lectura esté en relación con todo aquello que proporcione la felicidad terrestre y enseñe a vivir honestamente, a no hacer daño a nadie, y a dar a cada uno lo que sea suyo”.

El diente y la muela. 


Y hasta aquí el relato sobre esta cueva que podemos encontrar en nuestro paseo al paraje natural de la Muela y el diente en Guadix.

BIBLIOGRAFÍA:

Reyes Martínez, Antonio. La Cueva del Monje (Guadix, Granada)

El Accitano. 15 de Marzo de 1908. 

miércoles, 1 de mayo de 2024

Fiestas y Costumbres de Granada. Moros y Cristianos de Cúllar.


Fiestas de Moros y Cristianos


Declaradas fiestas de interés turístico de Andalucía, las fiestas de Moros y Cristianos se representan en varias localidades del antiplano granadino, y entre ellas destacan las que se celebran en la localidad de Cúllar. 

Bando Cristiano



Se hacen el ultimo fin de semana de Abril en honor a la Virgen de la Cabeza y destacan por sus espectaculares desfiles de Moros y Cristianos y por la representación de unos pequeños actos denominados "los papeles". En ellos el primer día gana el bando moro, mientras que el segundo día, gana el bando cristiano, quedando la Virgen en manos de estos últimos y produciéndose la conversión de los moros a la causa de la Virgen. 






Las fiestas se originan en el siglo XVII y han estando celebrándose de forma ininterrumpida hasta prácticamente mediados del siglo XX, dónde un hecho fortuito con la muerte de una persona y la inminente Guerra Civil, hicieron que dejaran de celebrarse hasta que nuevamente se retomaron a principios de los años 80. 

Reyes Cristianos


El programa festivo se suele repetir años tras años en los 5 días que duran las fiestas y que básicamente es el que a continuación reproducimos. 

Jueves: Inauguración de la Caseta de la Comparsa Cristiana. 

Viernes: Salida de los antiguos Reyes y entrada de los nuevos Reyes con pregón de fiestas y Verbena en ambas casetas de comparsas moras y Cristianas. 

Bando Moro



Sabado: Se lleva a la Virgen desde la Ermita a la Iglesia. Primer desfile de comparsas Moras y Cristianas y primer acto de los papeles. 

Domingo: Pasacalles por la mañana, segundo desfile de comparsas y segundo acto de los papeles. 

Lunes: Lunes de resaca con churros y chocolate. 






Son días en los que la población de Cúllar se duplica con la llegada de amigos, familiares y turistas, y días de fiesta total con las carpas de los bandos moros y cristianos y el resto de actividades festivas. 





Desde aquí no podemos más que apoyar todas las fiestas de la Provincia de Granada y animar a todos y todas a que las visitéis. Como muestra el reportaje fotográfico del que habéis disfrutado en esta entrada y que corresponde al desfile del Domingo por la tarde y procesión de la Virgen.

Virgen de la Cabeza



Las fotos corresponde al desfile del Domingo por la tarde del año 2023.  





martes, 3 de octubre de 2023

Baños termales de Zújar. Geoparque de Granada.

Baños termales de Zújar. 


El turismo termal es una de las actividades que en los últimos años goza de mayor popularidad por lo beneficioso de ello para el cuerpo humano. 

Granada ofrece una gran cantidad de balnearios y lugares de recreo y turismo en torno al termalismo, pero sin lugar a duda unos de los lugares termales que más impresionan en la Provincia de Granada son los baños termales de Zújar, una gigantesca poza de 30 metros de largo por 12 de ancho y una profundidad de 2 metros, situada al aire libre en el pantano del Negratín y de acceso completamente gratuito, dónde el agua sale a una temperatura constante de 40 º a través de fracturas que hay en el terreno. 



El agua llega llena de minerales que son altamente beneficiosos para el cuerpo y la salud, especialmente la piel, el reumatismo, gota o enfermedades endocrinas. 

Estos baños ya se conocían en la antigüedad y aparecen referenciados por Plinio el Viejo, de hecho algunos restos de muros que se pueden encontrar en la zona, se especula que puedan ser de época romana. 



En el siglo pasado hubo un gran Balneario al más puro estilo "Belle Epoque", cuyas ruinas yacen bajo las aguas hoy en retirada por la sequía (Septiembre 2023) del pantano del Negratín.

Fotografías del antiguo Balneario



 

Llegar al Balneario es muy fácil, para ello una vez en Zújar atravesamos el pueblo por la calle principal a través de la Avenida de los baños y así seguimos unos 8 kilómetros hasta llegar al Restaurante de los Baños que se encuentra en alto, bajando por una rampa cementada llegamos a la poza, que tiene unos pequeños escalones para introducirse en ella, pero que están llenos de un verdín muy resbaladizo, por lo que casi es mejor entrar por la orilla. 

En algunas zonas de la poza, dónde se hace pie, notaremos en el fondo un lodo de un intenso color negro, es muy aconsejable echarse ese barro por todo el cuerpo y dejar que se seque y que actúe sobre la piel con grandes beneficios.



Estas aguas fueron declaradas en el año 1928 de interés terapeutico. La mejor época del año para ir es desde luego en los meses más gélidos de invierno, siempre y cuando la carretera esté libre de nieve y hielo, porque es un espectáculo gozar de las cálidas aguas con los vapores que emanan. 



Es cierto que tras el baño nos va a quedar un pequeño olor a azufre, que a algunas personas puede que no le guste mucho, también puede ocurrir que a algún visitante le de cierto resquemor meterse en esta poza con el agua fangosa, y con insectos, y restos de vegetación, pues la poza es natural al máximo, para ello existe la posibilidad de en el Restaurante que hay allí mismo entrar en una piscina que tienen de obra  con el mismo agua termal. 

Otra de las cuestiones a tener en cuenta es que cuando el pantano recobra su nivel de embalsamiento óptimo la poza queda cubierta bajo las aguas, por eso en años de sequía hay que aprovechar esta maravilla de la Naturaleza. Como curiosidad en el año 2020 ya las aguas empezaron a retirarse y de hecho en la zona arenosa que quedó hoy hay un gran manto de vegetación. 


sábado, 25 de marzo de 2023

Iglesia de Santa Catalina y Columbarios. El Marchal.

Iglesia de Santa Catalina


Volvemos con esta entrada al Geoparque de Granada y nuevamente a la localidad del Marchal, donde vamos a visitar los restos de una antigua Iglesia conocida como Iglesia de Santa Catalina y que es de época tardo romana o visigoda. 

Columbarios


En la zona de las cuevas del Barrio del Carabanchel, y en un acantilado se encuentra este espacio que consta principalmente de una habitación rectangular de 6 metros de profundidad con 2,30 metros de ancho,  en el que destaca un gran arco toral, desgraciadamente todo el conjunto está en muy mal estado, el lugar ha estado ocupado y ahora se encuentra abandonada pero con todo lleno de basura, incluso en cuevas cercanas sigue habiendo ocupación, pero en unas condiciones infrahumanas sin agua corriente, ni luz, y rodeados de chatarra y basura. Curiosamente podemos asemejar esta visual con las cuevas de Goreme en la Capadocia (Turquía). 

Viviendas abandonadas. 

El único elemento que nos puede asegurar que estamos ante una Iglesia es una Cruz latina que aparece grabada en una de las paredes del lugar. Obviamente no podemos asegurar de forma rotunda que estemos ante una Iglesia visigoda aunque su analogía con otras Iglesias de igual tipología en la España peninsular así nos lo podría confirmar. 

En este mismo lugar se encuentran una serie de columbarios de origen romanos, los que están junto a la Capilla o Iglesia de Santa Catalina están en un lamentable estado de conservación, casi sin acceso y totalmente calcinados por el efecto de las hogueras realizadas, sin embargo el Ayuntamiento ha conseguido proteger y acondicionar otros, que hemos tenido la suerte de poder visitar, se han creado accesos en condiciones y puesto puertas con candados. Son una serie de nichos de pequeño tamaño dónde los romanos colocaban las cenizas de sus difuntos. 

Columbarios visitables






Este tipo de columbarios los podemos encontrar en lugares como la Torre del Monje en Almuñécar, del que ya hemos hablado en este blog, pero sin embargo en lugares de más relevancia en el entorno como la Cueva de la Tía Micalela, El diente y la Muela o el Castillo de Bea, aunque sí en lugares como Almagruz o La Sacristía. 

Otra de las posibles funciones de estos columbarios es la de palomar de palomas mensajeras. No obstante tanto la Iglesia Visigoda como el Columbario romano se mueven en el campo de la teoría con similitudes con espacios iguales en otros lugares de la Provincia o de España, pero también con grandes dudas. 

Cartelería informativa colocada por el Ayuntamiento