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martes, 13 de enero de 2026

Antiguos oficios granadinos. Las Pasiegas.

 


Esta es una historia poco conocida del motivo por el cual la plaza que hay bajo la Catedral de Granada se llama de "Las Pasiegas". Hasta 1807 se le conocía a este espacio como plaza de las Flores, por los puestos y venta ambulante de flores, sin embargo poco a poco se fueron desplazando y ubicando  en la Plaza de Bib-rambla y así la hemos conocido hasta prácticamente el siglo XXI. 



Pero volviendo a nuestra plaza resulta que las pasiegas eran un grupo de mujeres del norte de España, concretamente del valle del pas. La cuestión es que una vez que daban a luz venían a Granada en un largo viaje para dar de amamantar a los niños, principalmente de las mujeres de la alta burguesía, por dos motivos diferentes, uno por la falta de leche materna, y el otro por simple capricho y costumbre social. Era como que estaba mal visto el dar de amamantar.

El viaje lo hacían en carretas de vendedores ambulantes, y se hacían acompañar de cachorros de perro que les hacían mantener el flujo de leche materna.

Cuando llegaban a Granada la noticia volaba por toda la ciudad y rápidamente eran llamadas para prestar sus servicios.



Estas mujeres también tenían que cumplir a veces, y en especial cuando lo hacían para la casa real algunas exigencias, como buena ética, estar vacunadas, no haber padecido enfermedades, y muy curioso, una limpieza de sangre, es decir que no hubiera en sus antepasados, judíos, árabes, o moriscos.

Igualmente y aunque esto ya es más conocido, el tema de las pasiegas era un tema tabú y por eso hay muy poca información al respecto.

La última pasiega conocida falleció en 2016 con 97 años y se llamaba Basilia Carral.


Aquí tenemos una pequeña coplilla que habla de estas mujeres y de s viaje desde el Norte de España a Granada. 

Largo camino llevaste

por carreteras amargas

cuántas lágrimas perdiste

de Selaya hasta Granada

la luna viajó contigo

y en tu pecho dos medallas

el san Roque es por tu padre

y Valvanuz cerca del alma.

La Virgen de los pasiegos

la que siempre nos ampara

desde el norte hasta el sur

de la cabaña a la plaza

del monte a la catedral

del pisueña hasta la Alhambra

que ya eres ama de cría

y crías de buena gana

a este pequeño andaluz

que te mira mientras mama

jugo de teta pasiega

que derramas por España

calmando hambres de niños

que lloran por las mañanas

leche de miel y de estrellas

que de la montaña brota

como el río Darro que llega

desde el pecho hasta la boca...

Y hasta aquí esta pequeña historia de este grupo de mujeres que tenían como fin el amamantar a los bebes de las mujeres granadinas.