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martes, 20 de enero de 2026

Placas en el Barrio de las artes y de las letras. Granada.

En este blog le hemos dedicado su espacio a las diferentes placas, cartelas y lápidas que hay en las paredes de la ciudad, haciendo mención a los diferentes personajes o hechos históricos relacionados con Granada. 

Recientemente el Ayuntamiento ha apostado, por la cultura, con la creación del barrio de las artes y letras en Granada, un espacio en el que se irán colocando diferentes placas que nos recuerdan a los más ilustres personajes granadinos. El barrio elegido ha sido el de San Juan de Dios, con la colocación de diferentes placas en esta misma vía, así como en calles adyacentes como Arandas, Placeta del Boquerón, Nueva del Santísimo o Lavadero de la Cruz. 

La idea es ir creciendo e ir colocando cada vez más placas por diferentes rincones, hasta hacer una preciosa ruta cultural por la ciudad. A este proyecto se le une la remodelación de la Calle Puentezuelas, que se convertirá en el boulevard de la música. 

En la esquina de San Juan de Dios con la calle Arriola tenemos la placa dedicada a Jose María Acosta. 



Unos metros más hacia el interior nos encontramos la segunda placa dedicada a Manuel Ángeles Ortiz. 



En la librería Babel encontramos la tercera placa dedicada a Manuel Angeles Ortiz. 



En la calle Lavadero de la Cruz está la siguiente placa dedicada al poeta Luis Rosales. 



En plaza del Boquerón la dedicada a Manuel de Falla. 



Y por último en Arandas 12 la dedicada al Cartel del Cante Jondo y a MA Ortiz y Hermenegildo Lanz. 



Al acto de inauguración de estas placas acudieron personajes de la cultura granadina, instituciones públicas y familiares de los ilustres granadinos homenajeados en esta primera fase. 

Las placas están realizadas en cerámica con tonos azules, verdes y rojos

sábado, 17 de enero de 2026

Iglesia de Quéntar.

 

Iglesia de Quéntar

Quéntar es una antigua  musulmana que tenía dos barrios, Henríquez de Jorquera nos dice así : “ La alquería de Quéntar quedó casi destruida debido a tres años de lucha que mantuvieron los moriscos de este lugar con las tropas cristianas”.

Lateral de la Iglesia. 

En el año 1582 se construyen los pilares de la que luego será “La Iglesia de la Encarnación”, la cual se encuentra hoy en el centro del pueblo. En el año 1653 sufrirá una nueva y gran reforma, construyéndose tres pequeñas naves laterales con sus respectivas cúpulas. En el siglo XVIII se produce otra nueva reforma proyectando Fernández Bravo la construcción de la Capilla Mayor.

Capilla Mayor con su tabernáculo y pinturas de la 
escuela de Gabriel Morcillo. 


Es un templo con una nave principal y cuatro capillas laterales además de la Capilla Mayor en la que destaca un tabernáculo dorado. El interior del templo está decorado con pinturas modernas de la escuela de Gabriel Morcillo, y entre la iconografía del templo destacan las imágenes del Crucificado, el Nazareno o el Sagrado Corazón de Jesús, son imágenes que históricamente han pertenecido a familias del pueblo.

Detalle de tabernáculo. 



Uno de los elementos más notables del templo es la de su Armadura Mudéjar de limas simples, muy reformada, almizate apeinazado con aspillas y lazo de ocho en el cabo de la cabecera, cinco tirantes dobles apeinazados y apoyados sobre canes de cartela. Tiene Coro Alto.

Armadura Mudéjar



Coro alto. 


En la Capilla del Crucificado es dónde históricamente se encuentra la pila bautismal, y es dónde todos los vecinos y bajo la atenta mirada de este cristo han sido bautizados.

Crucificado



Otra de las Capillas acoge a Nuestra Señora de los Dolores que procesiona en Semana Santa y que se encuentra junto al crucificado en la Era del Castillo.

Nazareno


Sagrado corazón de Jesús. 


Al margen de esta Iglesia, algunos autores nos indican la posible existencia de otra iglesia con anterioridad a ésta.






Se tiene constancia de que en 1501 Diego Hurtado de Mendoza, arzobispo de Sevilla, instituyó la iglesia parroquial de Santa María de Quéntar, con sus anejos Dúdar y Dur, dos beneficios simples servideros y dos Sacristías.




En el año 1587 sabemos que hay pila bautismal con 73 vecinos y Dúdar contaba con 24 vecinos, el topónimo Dur, ya aparece como despoblado.

Arzobispo Rafael García y García de Castro. 


En el año 1787 es cuando se produce la segregación de Dúdar respecto de Quéntar por el Arzobispo D. Antonio Jorge, ello debido a la distancia entre los pueblos y a la dificultad de ser atendidos por un único párroco.


En el archivo parroquial se conservan los libros de bautismos desde el libro I (1603) , de matrimonios desde el libro I (1600) y decenas de legajos.


Otros datos de interés que hemos podido recoger, nos hablan de pagos, el 14 de Febrero de 1522 se pagó 10,000 maravedís al maestre Juan Albañil, para la obra de albañilería de la Iglesia de Quéntar. La Carpintería la hizo Juan Hernández. Iglesia de una nave, sin capilla Mayor, y cubierta de armadura. Los Moriscos le prendieron fuego durante la sublevación. La misa entre tanto se hacía en una casa particular. Fueron maestros Pedro Núñez carpintero y Martín Pizarro albañil. Entre los años 1633-1634 trabajaba el albañil Juan Alonso.


En el año 1644 el Arzobispo Martín Carrillo, visitó la Iglesia y advirtió que no tenía retablo, no tenía sagrario, que debía de alargarse porque era pequeña para los 120 vecinos que había, no tenía suelo, que los cajones de tapial de sus paredes, estaban carcomidas, no tenía ni campanario ni torre, la campana colgaba de un árbol, los tejados amenazaban ruina, esto fue precisamente lo que hizo que se acometieran las obras del año 1653.


Entre los años 1761 y 1763 fue cuando se adosó a la Iglesia la Capilla Mayor que podemos ver a fecha de hoy cubierta con una bóveda de aristas, la descripción de estos años dice: “Esta Iglesia tiene bastante ámbito para el vecindario, con cuatro capillas y sus retablos dorados, en que se incluye la capilla mayor que es de un tabernáculo dorado y muy primoroso. Otra Capilla hay con su retablo de talla de yeso sin dorar. Otra hay con un retablo figurado de pintura. Esta Iglesia era muy reducida y a mi solicitud, entre la fábrica general y los vecinos, se amplió, dándole la capilla mayor que hoy tiene...” Las obras se realizaron por Bernabé de Salcedo albañil y José Jiménez carpintero, la nueva sacristía se hizo en 1773, Francisco Salmerón hizo la talla del tabernáculo y José Salmeron el dorado.






miércoles, 14 de enero de 2026

Minas Isabelitas. Padul.

Minas Isabelitas. 


Hoy que el mundo entero está buscando minas y yacimientos en busca de "tierras raras", hubo una época en que la minería era uno de los motores económicos de Granada. A lo largo de toda la provincia y de forma especial en las diferentes sierras de nuestro entorno, había decenas de yacimientos para la extracción de los más diversos minerales. 

Minas




Uno de esos lugares es la Sierra de Manar que se alza justo encima de la localidad del Padul, un lugar en el que se pueden disfrutar de decenas de rutas de senderismo y en el que podemos visitar los restos de unas antiguas minas conocidas como Isabelitas. 



El principal mineral que se extraía de estas explotaciones era la Wulfenita.  En épocas más remotas, los mineros subían con sus animales de carga, y tras varias jornadas de duro trabajo bajaban al llano el mineral extraído, normalmente de forma pura, es ya a principios del siglo XX, cuando la extracción de mineral se acentúa muchísimo más, influye en esta ecuación la gran demanda de mineral por parte de Europa a raíz de la I Guerra Mundial. Es cuando ya a pie de mina se construyen barracones, almacenes y determinadas infraestructuras, como el cable minero que conectaba Dúrcal con Motril precisamente para el transporte de mineral. 

Restos de Instalaciones de las Minas. 




La Wulfenita es un mineral del grupo de los molibdatos, encontrándose normalmente en forma de cristales. Es un mineral secundario y asociado a menas de plomo y que además de ser codiciado por coleccionistas se usa en metalurgia y en procesos tecnológicos y construcción. 

Primer plano carencia de cristales y de mineral. 





Hoy las minas Isabelitas están abandonadas, pero se puede llegar fácilmente a través del sendero que nos sube a la Atalaya y mirador del padre Ferrer, simplemente cuando llegamos al mirador de las canteras, en vez de subir hacia lo alto de la Sierra, debemos continuar nuestro camino hasta llegar a la rambla, la remontamos y a nuestra izquierda se nos abrirá el espacio en el que se encuentran los restos de las minas. 

Sendero de acceso a las minas. 

Sendero de la izquierda. 

Coincide en parte con tramo del sendero de los Gudaris


Laguna del Padul desde las minas. 


Obviamente como minas que son y abandonadas, no tienen ninguna medida de seguridad, y las diferentes galerías que hay, aunque son pequeñas no están apuntaladas, por lo que hay que extremar la seguridad e ir siempre acompañado de alguien. 

Vista de las Minas. 


Las fotos de este reportaje se tomaron en Diciembre del año 2021. 

martes, 13 de enero de 2026

Antiguos oficios granadinos. Las Pasiegas.

 


Esta es una historia poco conocida del motivo por el cual la plaza que hay bajo la Catedral de Granada se llama de "Las Pasiegas". Hasta 1807 se le conocía a este espacio como plaza de las Flores, por los puestos y venta ambulante de flores, sin embargo poco a poco se fueron desplazando y ubicando  en la Plaza de Bib-rambla y así la hemos conocido hasta prácticamente el siglo XXI. 



Pero volviendo a nuestra plaza resulta que las pasiegas eran un grupo de mujeres del norte de España, concretamente del valle del pas. La cuestión es que una vez que daban a luz venían a Granada en un largo viaje para dar de amamantar a los niños, principalmente de las mujeres de la alta burguesía, por dos motivos diferentes, uno por la falta de leche materna, y el otro por simple capricho y costumbre social. Era como que estaba mal visto el dar de amamantar.

El viaje lo hacían en carretas de vendedores ambulantes, y se hacían acompañar de cachorros de perro que les hacían mantener el flujo de leche materna.

Cuando llegaban a Granada la noticia volaba por toda la ciudad y rápidamente eran llamadas para prestar sus servicios.



Estas mujeres también tenían que cumplir a veces, y en especial cuando lo hacían para la casa real algunas exigencias, como buena ética, estar vacunadas, no haber padecido enfermedades, y muy curioso, una limpieza de sangre, es decir que no hubiera en sus antepasados, judíos, árabes, o moriscos.

Igualmente y aunque esto ya es más conocido, el tema de las pasiegas era un tema tabú y por eso hay muy poca información al respecto.

La última pasiega conocida falleció en 2016 con 97 años y se llamaba Basilia Carral.


Aquí tenemos una pequeña coplilla que habla de estas mujeres y de s viaje desde el Norte de España a Granada. 

Largo camino llevaste

por carreteras amargas

cuántas lágrimas perdiste

de Selaya hasta Granada

la luna viajó contigo

y en tu pecho dos medallas

el san Roque es por tu padre

y Valvanuz cerca del alma.

La Virgen de los pasiegos

la que siempre nos ampara

desde el norte hasta el sur

de la cabaña a la plaza

del monte a la catedral

del pisueña hasta la Alhambra

que ya eres ama de cría

y crías de buena gana

a este pequeño andaluz

que te mira mientras mama

jugo de teta pasiega

que derramas por España

calmando hambres de niños

que lloran por las mañanas

leche de miel y de estrellas

que de la montaña brota

como el río Darro que llega

desde el pecho hasta la boca...

Y hasta aquí esta pequeña historia de este grupo de mujeres que tenían como fin el amamantar a los bebes de las mujeres granadinas. 



jueves, 8 de enero de 2026

Piezas ocultas del Museo Arqueológico de Granada. Terracotas del Santuario de Cales. Calvi (Italia).



Son muchas las ocasiones en las que cualquier granadino al visitar el Museo Arqueológico Nacional, hemos sentido estupor al ver la gran cantidad de restos arqueológicos de nuestra provincia que allí se conservan y que consideramos que deberían de estar en nuestra ciudad, o en su correspondiente lugar de origen. El ejemplo más claro es la Dama de Baza, uno de los grandes hallazgos arqueológicos de nuestra provincia. 



Pues en esta ocasión ocurre paradójicamente lo contrario, es el museo arqueológico de Granada, el que cuenta con una colección de Terracotas que vienen del Santuario de Cales en la ciudad de Calvi, en Italia. 



Todo empieza en el siglo XIX, cuando el Marqués de Salamanca promueve la construcción del Ferrocarril en Italia, tal y como también lo hace en España e Italia. D. Jose María de Salamanca y Mayol, es también un experto coleccionista de antigüedades y se trajo a España una gran colección de terracotas con más de 3700 piezas, que obviamente fueron a parar al Museo Arqueológico Nacional, pero a mediados del siglo XX el director del Museo en ese momento, D. Joaquín María de Navascués y de Juan dividió la colección en 27 lotes que fueron repartidos por los diferentes museos provinciales de toda España. En concreto el de Granada recibió en el año 1954 uno de los lotes más numerosos con 130 piezas. Y desde aquel día aquí siguen, escondidas en algún sótano o en alguna habitación no visitable, pero al fin y al cabo aquí siguen. 



Las piezas realizadas en Terracota son exvotos, o piezas asociadas a rituales funerarios, están fabricadas en torno al siglo IV a.c, y están muy presentes en la cultura etrusca, latina y romana. 



Suelen ser principalmente cabezas masculinas o femeninas, también una gran parte representan elementos de la anatomía humana como pies o manos, cabezas o caras, y un pequeño número representan animales, bóvidos o équidos principalmente. 



Están realizadas en arcilla roja en moldes y posteriormente retocadas a mano para hacer el pelo y otros detalles. También se les aplica esmaltes o pintura para su acabado.