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miércoles, 14 de enero de 2026

Minas Isabelitas. Padul.

Minas Isabelitas. 


Hoy que el mundo entero está buscando minas y yacimientos en busca de "tierras raras", hubo una época en que la minería era uno de los motores económicos de Granada. A lo largo de toda la provincia y de forma especial en las diferentes sierras de nuestro entorno, había decenas de yacimientos para la extracción de los más diversos minerales. 

Minas




Uno de esos lugares es la Sierra de Manar que se alza justo encima de la localidad del Padul, un lugar en el que se pueden disfrutar de decenas de rutas de senderismo y en el que podemos visitar los restos de unas antiguas minas conocidas como Isabelitas. 



El principal mineral que se extraía de estas explotaciones era la Wulfenita.  En épocas más remotas, los mineros subían con sus animales de carga, y tras varias jornadas de duro trabajo bajaban al llano el mineral extraído, normalmente de forma pura, es ya a principios del siglo XX, cuando la extracción de mineral se acentúa muchísimo más, influye en esta ecuación la gran demanda de mineral por parte de Europa a raíz de la I Guerra Mundial. Es cuando ya a pie de mina se construyen barracones, almacenes y determinadas infraestructuras, como el cable minero que conectaba Dúrcal con Motril precisamente para el transporte de mineral. 

Restos de Instalaciones de las Minas. 




La Wulfenita es un mineral del grupo de los molibdatos, encontrándose normalmente en forma de cristales. Es un mineral secundario y asociado a menas de plomo y que además de ser codiciado por coleccionistas se usa en metalurgia y en procesos tecnológicos y construcción. 

Primer plano carencia de cristales y de mineral. 





Hoy las minas Isabelitas están abandonadas, pero se puede llegar fácilmente a través del sendero que nos sube a la Atalaya y mirador del padre Ferrer, simplemente cuando llegamos al mirador de las canteras, en vez de subir hacia lo alto de la Sierra, debemos continuar nuestro camino hasta llegar a la rambla, la remontamos y a nuestra izquierda se nos abrirá el espacio en el que se encuentran los restos de las minas. 

Sendero de acceso a las minas. 

Sendero de la izquierda. 

Coincide en parte con tramo del sendero de los Gudaris


Laguna del Padul desde las minas. 


Obviamente como minas que son y abandonadas, no tienen ninguna medida de seguridad, y las diferentes galerías que hay, aunque son pequeñas no están apuntaladas, por lo que hay que extremar la seguridad e ir siempre acompañado de alguien. 

Vista de las Minas. 


Las fotos de este reportaje se tomaron en Diciembre del año 2021. 

martes, 13 de enero de 2026

Antiguos oficios granadinos. Las Pasiegas.

 


Esta es una historia poco conocida del motivo por el cual la plaza que hay bajo la Catedral de Granada se llama de "Las Pasiegas". Hasta 1807 se le conocía a este espacio como plaza de las Flores, por los puestos y venta ambulante de flores, sin embargo poco a poco se fueron desplazando y ubicando  en la Plaza de Bib-rambla y así la hemos conocido hasta prácticamente el siglo XXI. 



Pero volviendo a nuestra plaza resulta que las pasiegas eran un grupo de mujeres del norte de España, concretamente del valle del pas. La cuestión es que una vez que daban a luz venían a Granada en un largo viaje para dar de amamantar a los niños, principalmente de las mujeres de la alta burguesía, por dos motivos diferentes, uno por la falta de leche materna, y el otro por simple capricho y costumbre social. Era como que estaba mal visto el dar de amamantar.

El viaje lo hacían en carretas de vendedores ambulantes, y se hacían acompañar de cachorros de perro que les hacían mantener el flujo de leche materna.

Cuando llegaban a Granada la noticia volaba por toda la ciudad y rápidamente eran llamadas para prestar sus servicios.



Estas mujeres también tenían que cumplir a veces, y en especial cuando lo hacían para la casa real algunas exigencias, como buena ética, estar vacunadas, no haber padecido enfermedades, y muy curioso, una limpieza de sangre, es decir que no hubiera en sus antepasados, judíos, árabes, o moriscos.

Igualmente y aunque esto ya es más conocido, el tema de las pasiegas era un tema tabú y por eso hay muy poca información al respecto.

La última pasiega conocida falleció en 2016 con 97 años y se llamaba Basilia Carral.


Aquí tenemos una pequeña coplilla que habla de estas mujeres y de s viaje desde el Norte de España a Granada. 

Largo camino llevaste

por carreteras amargas

cuántas lágrimas perdiste

de Selaya hasta Granada

la luna viajó contigo

y en tu pecho dos medallas

el san Roque es por tu padre

y Valvanuz cerca del alma.

La Virgen de los pasiegos

la que siempre nos ampara

desde el norte hasta el sur

de la cabaña a la plaza

del monte a la catedral

del pisueña hasta la Alhambra

que ya eres ama de cría

y crías de buena gana

a este pequeño andaluz

que te mira mientras mama

jugo de teta pasiega

que derramas por España

calmando hambres de niños

que lloran por las mañanas

leche de miel y de estrellas

que de la montaña brota

como el río Darro que llega

desde el pecho hasta la boca...

Y hasta aquí esta pequeña historia de este grupo de mujeres que tenían como fin el amamantar a los bebes de las mujeres granadinas. 



jueves, 8 de enero de 2026

Piezas ocultas del Museo Arqueológico de Granada. Terracotas del Santuario de Cales. Calvi (Italia).



Son muchas las ocasiones en las que cualquier granadino al visitar el Museo Arqueológico Nacional, hemos sentido estupor al ver la gran cantidad de restos arqueológicos de nuestra provincia que allí se conservan y que consideramos que deberían de estar en nuestra ciudad, o en su correspondiente lugar de origen. El ejemplo más claro es la Dama de Baza, uno de los grandes hallazgos arqueológicos de nuestra provincia. 



Pues en esta ocasión ocurre paradójicamente lo contrario, es el museo arqueológico de Granada, el que cuenta con una colección de Terracotas que vienen del Santuario de Cales en la ciudad de Calvi, en Italia. 



Todo empieza en el siglo XIX, cuando el Marqués de Salamanca promueve la construcción del Ferrocarril en Italia, tal y como también lo hace en España e Italia. D. Jose María de Salamanca y Mayol, es también un experto coleccionista de antigüedades y se trajo a España una gran colección de terracotas con más de 3700 piezas, que obviamente fueron a parar al Museo Arqueológico Nacional, pero a mediados del siglo XX el director del Museo en ese momento, D. Joaquín María de Navascués y de Juan dividió la colección en 27 lotes que fueron repartidos por los diferentes museos provinciales de toda España. En concreto el de Granada recibió en el año 1954 uno de los lotes más numerosos con 130 piezas. Y desde aquel día aquí siguen, escondidas en algún sótano o en alguna habitación no visitable, pero al fin y al cabo aquí siguen. 



Las piezas realizadas en Terracota son exvotos, o piezas asociadas a rituales funerarios, están fabricadas en torno al siglo IV a.c, y están muy presentes en la cultura etrusca, latina y romana. 



Suelen ser principalmente cabezas masculinas o femeninas, también una gran parte representan elementos de la anatomía humana como pies o manos, cabezas o caras, y un pequeño número representan animales, bóvidos o équidos principalmente. 



Están realizadas en arcilla roja en moldes y posteriormente retocadas a mano para hacer el pelo y otros detalles. También se les aplica esmaltes o pintura para su acabado. 


martes, 6 de enero de 2026

Cantera de la Escribana. Escúzar

 

Cantera la Escribana zona histórica

Con la capitulación de Granada en el año 1492, empezó una nueva era en la ciudad de Granada con la construcción de numerosos edificios de índole civil y especialmente religioso, para todas estas obras de gran envergadura, hizo falta mucha piedra que era extraída de diferentes canteras situadas en los alrededores de Granada, una de esas canteras es la conocida como “Escribana”, hoy en el término municipal de Escúzar.

Cantera La Escribana




Chancillería de Granada, Hospital Real, Monasterio de San Jerónimo, Palacio de Carlos V y numerosas Iglesias de Granada son algunos de los ejemplos de los edificios que usaron esta piedra conocida Biocalcarenita de Santa Pudia, es una roca sedimentaria detrítica, formada por detritos o partículas que mediante erosión han sido transportadas a una cuenca sedimentaria, dónde luego por compactación y cementación han formado la roca. Son calcáreas formadas por carbonato cálcico, y formada por clastos con un tamaño máximo de 2mm.


Bloque abandonado

La composición de estas rocas en su mayoría es de restos de algas rojas, bivalvos, equinodermos, serpúlidos... Como hemos mencionado su principal mineral es la Calcita con un 95-100 % y luego podemos encontrar pequeñas cantidades de cuarzo y feldespatos.

Bivalvos en la Plaza del Carmen. 


En el sentido arquitectónico, es una piedra porosa, de fácil tratado y labrado para la elaboración de sillares con los que levantar muros de cargas. Además tiene una bonita tonalidad ocre, hoy deslucida en las fachadas de los edificios por los efectos de la contaminación. También es usada como piedra ornamental mediante la fabricación de cornisas, pináculos y demás elementos.

Piedra de Santa Pudia en el Hospital Real. 

Marca de cantero


Debemos distinguir entre dos canteras unas muy próximas a las otras. Las de la Escribana son las más antiguas y de las que se extrajo la mayor parte de piedras para la construcción de edificios, no sólo con la llegada de los Reyes Católicos sino que algunas fuentes nos hablan incluso de uso en época romana.

Cortijo de la Escribana

Aljibe de la Escribana


Del otro lado están las canteras de las Parideras, algo más modernas y las últimas que estuvieron en explotación hasta el año 1994 en las que definitivamente cerraron. A fecha de hoy ambas canteras de piedra están cerradas y sin uso.

Cantera de las Parideras funcionando hasta 1994


Otro de los aspectos más curiosos es la del transporte de las piedras desde estos parajes, hasta la ciudad de Granada situada a 24 kilómetros de distancia. Los grandes bloques se cargaban en carromatos tirados por bueyes, que debían de hacer el trayecto en varias etapas. Para ello pasaban noche en diferentes cortijos y ventas. Obviamente el transporte de piedra era continuo con carromatos subiendo y bajando a Granada de forma ininterrumpida. Ya en la ciudad, los canteros se encargaban de trabajar esos bloques y de darles la forma requerida.

Ruinas del Cortijo de Santa Pudia


Ver el recorrido a fecha de hoy es imposible pues las nuevas infraestructuras, carreteras, edificios..etc, han destruido el camino, pero sin acudimos a los más viejos mapas, sí podemos esbozar un posible trayecto, que igualmente no sería el original pero sí el más parecido.

Aljibe Miñarro


Lo más obvio es pensar que la primera parada sería el Cortijo de la Escribana, no el que vemos hoy en ruinas, sino algún otro edificio que hubiera en este contexto, ahí pasarían noche los bueyes y los animales de carga, con un suministro de agua, por los riachuelos existentes y que posteriormente se materializó en el Aljibe de la Escribana.

Piedras abandonadas en el trayecto a Granada. Cerca del aljibe Miñarro
Se encuentra en una pequeña elevación, pensamos que fueron trasladadas
aquí por algún tractor, para poder arar el campo de forma lineal y sin obstáculos. 


Desde ahí y siguiendo el camino de Jayena a Alhendín, se llegaría al Cortijo de Santa Pudia, igualmente en ruina total, pero que es el que curiosamente da nombre a esta piedra tan usada durante siglos. “Piedra de Santa Pudia”. Pensamos pues, que sería el lugar más importante, mucho más incluso que el de la Escribana.

Visual directa con Granada desde las canteras. 


Las siguientes paradas podrían ser el Cortijo de Gómez o incluso el de Miñarro, ahí también hay asegurado suministro de agua con el Pozo de las siete Pilas o el propio aljibe de Miñarro. Desde aquí el camino ya sí empieza a coincidir con el mapa actual, y nos lleva directamente a la localidad de Alhendín. Desde la cual y siguiendo la antigua carretera nacional, se llegaría hasta Armilla y de ahí hasta Granada, entrando en la ciudad cruzando el puente romano sobre el río Genil. La ruta obviamente tiene un desnivel siempre en descenso evitando sobre esfuerzos de los animales de carga ante lo pesado de los bloques que transportaban.


Recogemos ahora algunos testimonios históricos como la que dice: “...pusieron la primera piedra de esta Iglesia, que se hizo en diversas el 26 de Marzo de 1575. <...> Juan de Maeda que consideraba hacerla de sillar de Alfacar <...>la cúpula sobre el crucero <...> construida con piedra de Santa Pudia. En este extracto del libro de las parroquias de la diócesis de Granada comprobamos como para Justo y Pastor se usó piedra de Alfacar en su construcción, salvo la cúpula que es de Piedra de Santa Pudia, de nuestras canteras de la Escribana.

Las fotos de las canteras se tomaron en Marzo del año 2020. Para llegar a las canteras lo fácil es coger la carretera de la cabra, y antes de llegar al campamento militar coger un desvío a la derecha cruzamos el barranco de la burra y a la altura del Calar de la Iglesia podemos coger un carril también a nuestra derecha que nos lleva a las canteras de la Escribana. Desde ahí podemos hacer una pequeña ruta andando hasta el cortijo de la Escribana y las Canteras de las Parideras. 


miércoles, 31 de diciembre de 2025

Monumento al Macho Montés. Lagos (Vélez de Benaudalla).



Lagos es una pedanía de Vélez de Benaudalla en Granada y que se sitúa a los pies de la Sierra de Lújar. En la actualidad apenas hay censados 28 vecinos según censo del año 2020. Muy cercana a Lagos se encuentran gran cantidad de yacimientos mineros, todos hoy abandonados y que tuvieron cierto auge entre finales del XIX y principios del XX. Tras el parón de la Guerra algunas minas fueron nuevamente reabiertas, pero otras muchas ya fueron cerrando por escasa rentabilidad. El otro motor económico de este lugar es su Sierra, tanto la de Lújar, a cuyos pies se encuentra Lagos, como la Sierra del Jaral, justamente enfrente con grandes pinares de reforestación y que destacan por los grandes aerogeneradores colocados en los últimos años. 



Es precisamente por la Sierra y por su población de Cabras, que podemos encontrar a la entrada del pueblo y junto a la Iglesia de San Francisco este monumento al Macho Montés. 



Sobre una estructura de piedra se alza un impresionante ejemplar de Macho Montés, como los que podemos encontrar en la Sierra de Lújar. Se alza erguido apoyado en sus cuatro patas y con dos grandes cuernos que demuestran su edad y poderío. Si bien no he encontrado ninguna referencia al monumento quizás esté realizado en Latón o algún otro material metálico similar, de ahí ese color dorado tan brillante. Según la inscripción que hay en la base del Macho es del autor Arturo Manzano del año 2016. 



Sobre el monumento encontramos una pequeña placa que dice: "SOLO LA NATURALEZA HACE GRANDES OBRAS SIN ESPERAR RECOMPENSA ALGUNA". Y todo indica que el monumento fue una donación de David Vasco Bonet (El de Renfe) el día 30 de Septiembre del año 2016. 



Sin dudarlo en un lugar tan pequeño como éste y tan alejado del mundo, es un monumental monumento para recibir a sus visitantes. 



lunes, 29 de diciembre de 2025

Casa Grande de Padul.

 

Fachada de la casa. 

La Casa Grande de Padul, es una de los edificios más singulares que podemos encontrar en esta localidad del Valle de Lecrín. Fue construida en el siglo XVI y es de un estilo conocido como “Barroco Severo”. Era un edificio de carácter civil, una casa de labor, que a lo largo de los siglos ha sufrido numerosas reformas y avatares. Es una casa conocida como Palacio de asiento, pues en el zaguán de la casa había unos bancos que servían para reposo y descanso de los pobres que pedían ayuda y limosna.

Torre defensiva desde el exterior


Tiene unas bellas proporciones, la puerta destaca con cierto tipo de almohadillado, además en la parte lateral destaca cierta decoración de remates puntiagudos.

Vista lateral


La principal información que podemos obtener de esta casa la encontramos en la fachada de la casa, justo sobre el dintel de la puerta una inscripción en mármol blanco dice lo siguiente:

Inscripción


“En el año de 1569, por agosto, siendo dueño de esta casa Martín Pérez de Aróstegui de Vergara, originario de Alava de Vergara, en la provincia de Guipúzcoa, la defendió valerosamente de gran multitud de turcos, moros y moriscos, cuando el levantamiento de ellos, hallándose con sólo seis personas y durante el combate que fue desde el amanecer hasta la tarde que acaso vino el socorro mató por su persona con su escopeta de caza ocho de los más principales que gobernaban aquella gente, lo cual fue parte para que no se perdiese este lugar y en memoria de este hecho la reedificó Antonio de Aróstegui su hijo, secretario de Estado del Rey Felipe III de este nombre. Año de 1613”.

Vista desde el interior


Esta inscripción nos hace ver claramente que el presente edificio lo reconstruyó Antonio de Aróstegui sobre otro anterior de factura árabe y que fue defendido por su padre D. Martín Pérez de Aróstegui de Vergara. Lo del anterior edificio árabe, no queda muy claro, algunos le atribuyen una vieja fortaleza islámica, pero otros autores hablan de que por la posición y situación del terreno aquí no había ningún tipo de edificio defensivo de época musulmana.

Casa desde el interior


El otro elemento de gran interés que hay sobre la fachada principal de la casa es el escudo heráldico de los Aróstegui. Tiene ocho cabezas que representan a los ocho moriscos sublevados matados por Aróstegui durante la sublevación de los Moriscos. En el primer cuartel están las llaves de San Pedro cruzadas con una luna arriba y una estrella abajo. En el segundo cuartel dos grajos de sable sobre árbol de sinople. En el tercer cuartel un caldero y en el cuarto cuartel flor de lis de oro y un lobo a los pies.

Escudo de los Aróstegui


Es un gran solar con un gran muro perimetral, dentro se encuentra la casa, con un zaguán de entrada que da paso a un patio central desde el cual se distribuyen las diferentes dependencias, a la derecha tres salas, una de menor tamaño, otra principal y otra más pequeña que vuelve a desembocar en el patio. Desde este patio comunicamos con otro patio más que tiene la casa. La segunda planta tendría la misma distribución y por último habría tercera planta en las Torres.

Detalle del interior

Acceso a Torre

Interior de Torre defensiva


Antonio Pérez de Aróstegui era caballero de la Orden de Santiago y Caballero del Consejo de Guerra y secretario de este consejo, además de ser Secretario del Rey Felipe III y posteriormente de Felipe IV. Fue el fundador del Mayorazgo del Padul.

Pozo del interior


Dato curioso es que en el siglo XVIII la familia Aróstegui une sus lazos mediante matrimonio con los Pérez de Herrasti, una de las más nobles y ricas familias de Granada, con varios palacios como el de los Marqueses de Cartagena en la Cuesta Gomérez.

Detalle desde el interior

Patio interior


Otro hecho histórico ocurrió en 1810 cuando Juan Fernández de Cañas, el alcalde de la ciudad, desposeyó de esta casa a los franceses.


Otra de las peculiaridades de esta casa, es que durante la Guerra Civil Española funcionó como prisión de presos republicanos y curiosamente albergó entre sus muros a gran cantidad de soldados del Norte de España (Gudaris), que fueron obligados a trabajar en caminos y senderos por la Sierra del Manar, por eso a una de las más bonitas rutas de esa Sierra se la conoce como “Ruta de los Gudaris”.

Ruta de los Gudaris


La Casa Grande de Padul es un bien BIC, desgraciadamente no está abierta a la visita, necesita una gran inversión para poder readaptar la casa a centro cultural, centro de expociones o edificio para algún uso práctico. Según el Ayuntamiento de Padul abre los lunes por la mañana, lo cual no se ha podido verificar. También se abre para eventos y acontecimientos de distinta índole organizados por el Ayuntamiento de Padul.