Translate

sábado, 7 de febrero de 2026

Iglesia de Santa Ana. Cañar. Alpujarra granadina. Mudéjar granadino.

Retablo Barroco


Visitamos este pequeño pueblo de la Alpujarra granadina, ubicado encima de la localidad de Órgiva y en el que vamos a visitar su más preciado bien que es su Iglesia de Santa Ana. 

Iglesia de Santa Ana. 





La primera Iglesia con la que contó Cañar fue quemada durante la rebelión de los Moriscos y no fue hasta finales del siglo XVI cuando se procedió a la reconstrucción y levantamiento de la actual iglesia. En el año 1594 trabajaba en ella el Carpintero Alonso López Zamudio y el albañil Francisco Gutiérrez. En el año 1629 se volvió a rehacer la armadura siendo el albañil Juan de Cabrera y Juan de Balvidares el carpintero. En el año 1755 Fernández Bravo informa de que tenía 42 varas por 10, que se hizo el arco toral y se doró el retablo del altar mayor en 1753. 



Después de estas fechas y según Madoz, tuvieron que realizarse nuevas reformas, pues los elementos que podemos son del siglo XVIII y dice que la Iglesia de Santa Ana fue construida entre los años 1770 a 1777 con una única nave, y una torre campanario rebajada en 1832, porque era muy alta y el viento podría destruirla.

Pulpito

 

La Iglesia tiene una única nave central, con capilla Mayor separada con un arco toral. La Capilla Mayor está cubierta por una armadura rectangular lima bordón y almizate con tres franjas decoradas con estrella, aspa y rombos. 

Armadura de la Capilla Mayor


En la nave una armadura con tirantes y almizate apeinazado, aunque parte de ella está reconstruida con tirantes metálicos. 

Armadura 



Dentro de la Iglesia lo más destacable es su retablo del siglo XVIII. Importante es la iconografía que podemos hallar entre sus muros, destaca un crucificado, un Nazareno del estilo de Mora, la Virgen del Rosario que pudiera ser obra de Gaviria o Martín de Aranda con un maravilloso estofado de la época. 

Parte superior del retablo con imágenes de la Angustias, Santa Ana
Y San Joaquín. 

Nazareno

Virgen del Rosario


Otras figuras que destacan son Santa Ana y San Joaquín los patronos de Cáñar. 

San Joaquín a la derecha. 


Tiene Coro en el que hay un maravilloso órgano del siglo XVIII construido por Tomás Pabón. 

Órgano del siglo XVIII


En el retablo a la derecha San Antonio de Padua y San Francisco de asís, a la Izquierda San José y Santo Tomás Apóstol, y en el centro el sagrario y el Manifestador con un cuadro de la Virgen de las Angustias en el ático. 

San José y Santo Tomás Apóstol. 


Dolorosa

Crucificado

Detalle de Cristo yacente. 

Santa Ana patrona de Cañar. 


Lápida con inscripción bajo la Capilla Mayor. 


jueves, 5 de febrero de 2026

Leyendas de Granada. Llueve más que cuando enterraron a Zafra.

Portada de la Casa de D. Hernando de  Zafra


Estimado lector; En estos primeros días de Febrero del año 2026, cuando la borrasca Leonardo se aleja y aparece en el horizonte otra nueva borrasca, y cuando vemos en la televisión como el río Genil casi se desborda a su paso por Granada, no deja de venir a mi cabeza aquel célebre dicho que decía "Llueve más que cuando enterraron a Zafra", así que este es un buen momento para recordar esta vieja historia del libro de tradiciones de nuestra querida Granada. 

Esta es una historia que se ha ido pasando por los granadinos de boca en boca, así hasta llegar a nuestros días y empieza hace ya muchos años cuando paseaba por nuestras calles un señor llamado D. César de Zafra que era descendiente de D. Hernando de Zafra, señor de la casa de Castril y secretario de la Reina Isabel la Católica. 

D. César tenía un hijo de nombre Alfonso, galán, rondador, el mancebo más gallardo que paseaba por las calles del Albayzín. Tenía voz de jilguero, punteaba como nadie las cuerdas de una vihuela y por supuesto que se guardase nadie de mirarlo pues era el más diestro espadachín en diez leguas a la redonda en el arte de manejar una tizona. Llevaba ropilla de terciopelo azul, blanca pluma en el sombrero, y era  jinete de un precioso su caballo negro. 

Por las noches D. Alfonso iba a darle serenatas a la señora de su corazón. Las doncellas morían por amor y a los mozos les consumía la envidia. 

Estando D. César fuera de la patria, D. Alfonso había puesto sus ojos en una gitanilla llamada Azucena que vivía con su madre de unos cincuenta años de edad, en un pequeño jardín a espaldas de la casa de D. César, lugar en el que plantaban flores y hortalizas que posteriormente vendían en el mercado, con esto y cierta actividad curandera con platas y medicinas para curar los males que los doctores no podían iban tirando madre e hija. 


D. Alfonso pues enamorado estaba de Azucena, la cual se resistió mucho a darle el visto bueno, pues presentía que un galán de aquel porte no se iba a acercar a ella con buenas intenciones. Azucena era gitana y con toda su honra vigente, pese a los numerosos pretendientes que había tenido. Sin embargo llegó Alfonso y al tiempo y por la insistencia de él, empezaron una relación y  llegaron a quererse y a no poder vivir el uno sin el otro. 

Casa de Castril. Carrera del Darro. 


Eran D. Alfonso y Azucena el hombre y la mujer más felices del universo en su amor, que quiso el destino que cierta noche, mientras pelaban la "pava" en la reja de la casa,  fueran los enamorados descubiertos por un galán desdeñado. A los pocos días, la historia de amor de nuestros protagonistas era de lo único que se hablaba en toda la ciudad. 

Pasaron los días, y  D. Alfonso no  acudía a la reja de la ventana pero también de forma imprevista  el agua dejó de llegar a la casa de la gitana y a su   jardín y dejó de  regar flores y hortalizas que día a día se marchitaban. Azucena sufría con grandes suspiros por su amor, y la madre viéndolas venir, decidió ni más ni menos que plantarse en casa de D. César y averiguar que estaba pasando. 

D. Alfonso estaba encerrado en una torre de la Alhambra por decisión de su padre, la madre de Azucena, a  D. César le pedía que volviera el agua al jardín para que pudiera regar sus plantas, D. César no quería, pero era supersticioso y pensaba que una maldición gitana le podía caer, sin embargo le respondió que en su casa también había sequía de agua, que no corrían ni por sus fuentes ni sus pilares. La Gitana que sabía que todo eso era mentira no tuvo más remedio que irse, no si antes desearle a D. César tal cantidad de agua que muriera enterrado en ella. 

La cuestión es que con maldición o sin maldición D. César cayó enfermo y murió al poco tiempo en menos de lo que canta un gallo. Se colocó el velatorio en la sala principal de su casa, vestido de negro con doce cirios ardiendo alrededor del ataúd. 

A las once de aquel día empezó el cielo a teñirse de oscuro y unos grandes nubarrones cubrieron toda la ciudad de Granada, a la hora del atardecer un furioso huracán despertó arrancando de cuajo árboles centenarios, los truenos sonaros, los rayos cayeron y empezó a caer el mayor de los aguaceros que se recuerdan en Granada. El río Darro empezó a crecer y a crecer hasta salirse de su cauce e inundar toda la ciudad de Granada, sus calles y sus plazas. 

Río Darro a su paso por Granada


El agua entró en la casa de D. César, apagó todas las luces y sacó a flote el ataúd con el difunto dentro, que arrastrado fue por la corriente hacia la Vega de Granada, sin que hasta la fecha se sepa cual fue su paradero.  

Libre D. Alfonso y dueño de su voluntad, no esperó al año de luto y en busca de Azucena fue para pedirle feliz matrimonio, casándose pues al poco tiempo y abandonando la ciudad hacia posesiones que tenían en el campo.

Esta es la historia leyenda del entierro de Zafra basada en "Tradiciones Granadinas" de José J. Soler de la Fuente. 

Decir que como toda leyenda, hay varias versiones circulando en diferentes publicaciones tanto antiguas en formato papel, como más modernas en digital, en ellas, la Maldición cae sobre el mismo Hernando de Zafra, que es el que corta el agua y el que recibe la maldición. Pero lo que no cambia ni en una ni en otra versión es que el diluvio que cayó aquel día fue universal y que arrastró el ataúd de nuestro desdichado protagonista río abajo para no ser encontrado nunca jamás. 

Desde entonces y por eso siempre en Granada se ha dicho y se dice: "Llueve más que el día que enterraron a Zafra".  

Reventón del río Darro en Puerta Real. 




miércoles, 4 de febrero de 2026

La Granada desaparecida. La puerta del sol.

Fuente: La Ilustración Española. 


Volvemos a la Granada desaparecida, con una puerta del lienzo de muralla que bajaba desde Torres Bermejas hasta el Castillo de Bibataubín. Se trata de la Bib-Axarc o Bib-Mauror, puerta de Oriente o Puerta del Sol. 

El nombre de Puerta del Sol, le viene porque era la primera puerta de la Granada musulmana a la que le golpeaban los rayos del sol, cuando amanecía y emergía por encima de las altas cumbres de Sierra Nevada. En el siglo XI, momento de su construcción en época Zirí, era de las puertas más antiguas de Granada y separaba el barrio del Mauror de lo que era el exterior de la ciudad en un momento y que posteriormente se convirtió en el barrio del Realejo. 

Hablamos de una puerta de muralla desaparecida, se trata de la llamada Bib-Axarc (Puerta de Oriente) o Bib-Mauror, se abría en el lienzo de muralla que bajaba desde las Torres Bermejas hasta el Cuarto Real de Santo Domingo y que separaba estos dos barrios por un lado el Mauror y por otro el Realejo.

Plataforma de Ambrosio de Vico con lienzo de muralla
en el que se ubicaba la Puerta del Sol. 


La puerta tendría una apariencia muy similar a la del arco de las Pesas en la Plaza Larga del Albayzín, pero a finales del siglo XIX, apenas se conservaba un pequeño arco de herradura con dovelas de ladrillo. 

En el año 1867 la puerta fue derribada por completo, es cierto que el Ayuntamiento hizo una consulta a la Comisión de Monumentos de la ciudad, que a su vez se puso en manos de los arquitectos Pugnaire y Contreras que no apostaron por su conservación. 

Se tiene constancia que en el año 1929 aún quedaban algunos restos de muralla, y sin bien a fecha de hoy no hay nada visible, es muy probable que en algunos de los solares de las casas que se encuentran por debajo de la Placeta del Sol se encuentren algunos restos de esa muralla y de sus torres. 

Espacio que ocuparía la Puerta. Al fondo el Lavadero 
de la Puerta del Sol. 


El lugar que ocupaba coincide con el espacio en el que ha fecha de hoy se encuentra la placeta del Lavadero. 

 

Seco de Lucena, señaló la puerta en su mapa
de la Granada árabe. 

Bibliografía:

Barrios Rozúa, Juan Manuel. Guía de la Granada desaparecida. Comares 2006.

Seco de Lucena, Luis. Plano de Granada árabe. Edición fascímil 1982



lunes, 2 de febrero de 2026

Antiguos oficios. Los Serenos.

 

Fotografía de Sereno

Los serenos eran como los ángeles de la guarda de quienes por algún motivo tenían que deambular a altas horas de la madrugada por las calles de Granada. Calles oscuras y con apenas iluminación. El Sereno acompañaba a esas personas hasta sus casas, ofreciéndoles luz y seguridad, incluso tenían juego de llaves de los portales para poder abrir las puertas de entrada. En épocas más antiguas llevaban su farol y su juego de llaves. Ya en los últimos años los recordamos con una linterna, gorra, capa y por supuesto el manojo de llaves. Pero es que en fechas recientes en  Octubre del 2025 Sevilla reactiva el servicio de serenos para darle vida y seguridad a los barrios, en este caso los uniformes son en amarillo fosforito con el escudo de la ciudad.

La aparición de los porteros automáticos, la cada vez mayor iluminación de todas las calles y, además de servicios de policía municipal y nacional patrullando las calles hicieron que este servicio se fuera perdiendo.

Chiste relativo a los Serenos



Recuerdo cuando siendo chico, por el día llamaba el portero puerta por puerta a todo el bloque para que le diéramos 25 pesetas a modo de propina o “servicios” mensuales, el hombre hasta tenía una libretilla dónde apuntaba quién y quién no pagaba.



En aquellos años de principio de siglo se podía escuchar por las calles de Granada “¡¡¡¡Las dooooce y sereeeeeeno¡¡¡¡¡

Fotografía del cuerpo de Serenos en Granada- Años 40


La ley de Enjuiciamiento Criminal en su art. 283 dispone que los serenos son parte de la Policía Judicial, por tanto atentar contra ellos es atentar contra la autoridad.

Artículo del defensor de Granada del 15 de Octubre de 1896

1908 Los serenos son nombrados por el Ayuntamiento a propuesta de los vecinos del sector, reuniendo algunas condiciones como haber cumplido con el ejército, tener entre 25 y 50 años, saber leer y escribir, conocer las funciones del cargo y ostentar buena forma física.

Se les daba uniforme compuesto de gorra, capa, botas, chuzo y candil, también cabía la opción de un revólver.

Había uniforme de gala y también un régimen de premios y faltas.

En 1920 se hizo un amago de que se hicieran guardas municipales, pero por falta de dinero no se hizo.

Su horario era de 9 de la noche hasta el amanecer.

Oficialmente estuvieron hasta los años 50 del siglo pasado. En el año 1954 había 45 serenos que cobraban 45 pesetas. En Agosto de ese año se dio fin a los serenos que los que quedaron engrosaron el cuerpo de la Policía Municipal.

Típica felicitación navideña



Poema de Gloria Fuertes:



El sereno el domingo madrugaba.

Levantado a las siete de la tarde,

se iba a ver los colores al paseo.

Por la noche el sereno era distinto,

conocía a las putas por las piernas,

conocía a los chulos por el paso

y tenía un revólver pequeñito.

El sereno era pasto de la noche,

entendía de gritos de mujeres,

sabía si parían o gozaban

y reía o llamaba al cirujano.

El sereno era un hombre misterioso,

se afeitaba debajo de la luna

y fumaba cigarrillos prohibidos.

El sereno está preso

pues le daba

por proteger a un coro de mendigos.



sábado, 24 de enero de 2026

Iglesia de Nuestra Señora del Rosario. Acequias. Mudéjar Granadino. Valle de Lecrín

Retablo de la Iglesia de Acequias


Iglesia del siglo XVI, cuya traza del retablo está atribuida a Ambrosio de Vico, y en cuyos bancos inferiores encontramos nada más y nada menos que el escudo del Arzobispo de Granada D. Pedro de Castro, Cabeza de Vaca y Quiñones. 

Campanario

Portada de la Iglesia


Tiene una única nave de planta rectangular, sin capilla Mayor,  campanario de tres cuerpos y una rica armadura de estilo mudéjar, con siete tirantes pareados y apeinazados con lazo de ocho y cuadrales simples sobre canes de acanto. El almizate tiene lazo de ocho en el centro y en los cabos se combina con aspillas.  

Armadura Mudéjar



Al retablo se accede a través de unas escaleras, consta de dos cuerpos y tres calles, con columnas de estilo dórico y jónico. En el retablo se integra la patrona de la localidad, nuestra señora del Rosario, y unas pinturas sobre la vida de San Benito y otra sobre el Calvario obras de la escuela del pintor Pedro de Raxis. El retablo se le atribuye a Hernando de Orihuela según algunas fuentes aunque otras mencionan a Miguel Cano. El retablo contiene una inmaculada añadida posteriormente. 

Calvario y escenas de la vida de San Benito

En el banco inferior el escudo del Arzobispo

Armadura


Otros datos de esta Iglesia nos reseñan que fue saqueada durante la rebelión de los moriscos en el año 1568. Estaba dedicada a Santiago, y hasta no hace mucho tenía adosado el cementerio en uno de sus laterales. 

San Antón

Nuestra Señora del Rosario

Capillas y retablos laterales






La Iglesia fue construida entre los años 1546 y 1551 por el albañil Pablo Fernández y Luis Navarro y el carpintero Juan Fernández. 


 

jueves, 22 de enero de 2026

Los Cañones de Lanjarón.

La Cañona


El título de esta entrada parece evocar una famosa película de Hollywood, "los cañones de Navarone", pero nada más lejos de la realidad, ¿o sí?. Ciertamente uno de los atractivos turísticos más singulares de Lanjarón son sus cañones, situados estratégicamente a lo largo de toda la población. Así que desde aquí le vamos a dedicar unas pequeñas líneas a los cuatro cañones que hasta la fecha hay en esta bella localidad alpujarreña. 

LA CAÑONA

Situado a la entrada del pueblo, es el más antiguo de cuantos vamos a encontrar en la localidad y se dice que fue utilizado en la lucha del pueblo de Lanjarón contra la invasión francesa. Ubicado en un precioso mirador con vistas al Castillo de Lanjarón. 





CAÑON PLAZA DE LA CONSTITUCIÓN

El segundo cañón lo encontramos en pleno centro de Lanjarón, en la plaza de la constitución junto al Ayuntamiento. Es un cañón naval del siglo XVIII y regalado por el Almirante jefe de la zona marítima del estrecho. Fue colocado en este lugar el 20 de Octubre del año 2000. 






CAÑON DEL RÍO LANJARON

El tercer cañón lo encontramos a la salida de Lanjarón en dirección a Órgiva, junto al río Lanjarón, es un Cañón moderno y colocado en fechas recientes. 





CAÑON MIRADOR EL VISILLO

El último cañón, se encuentra en un pequeño parque ya a la salida del municipio por la carretera de Órgiva y pasada la famosa venta del Buñuelo. También es un cañón moderno y fue cedido por el Ejército de Tierra MADOC. 





Para visitarlos, mi recomendación es usar el coche. El primero nada más entrar pues hay un aparcamiento junto a él. Luego una vez aparcado el coche en los parkings habilitados podemos visitar tranquilamente el de la Plaza de la Constitución y el del río Lanjarón que además está junto al museo del agua. Por último volveríamos a coger el coche para acercarnos al Mirador del Visillo. No obstante los cuatro se pueden visitar perfectamente andando, haciendo un bello recorrido que recorre los más bonitos e interesantes rincones de Lanjarón.