Se trata de un pequeño oratorio situado junto al Palacio del Mexuar, un palacio construido bajo el mandato de Ismail I (1314-1325). El acceso original al oratorio se realizaba por la galería de Machuca, posteriormente fue reformado por Muhammad V y probablemente este palacio serviría para sala de audiencias o para administrar Justicia. De todo el espacio denominado Mexuar ha llegado hasta nuestros días la Crujía Este, sobre la cual se construyó ya en tiempos de los Reyes Católicos una Capilla usada por la reina Isabel durante su estancia en Granada y posteriormente por Isabel de Portugal en 1526, por ello se le conoció como Capilla real de las casas reales viejas. También se conserva del Mexuar el Pórtico Norte. Es por esta transformación en capilla que se piensa que el pequeño oratorio fue usado como Sacristía de la Capilla del antiguo Palacio del Mexuar, que ya empezó a formar parte del Palacio de Comares. Del Pórtico Sur y Oeste no queda nada y sus columnas se usaron en el Jardín de Lindaraja
Este pequeño oratorio se elevaba sobre el adarve de la muralla, y su suelo estaba mucho más elevado, sin embargo en las reformas del siglo XX, se rebajó para hacer posible la visita del espacio Alhambreño y además se abrió la puerta que hoy en día todos podemos contemplar y que lo comunica con la Sala del Mexuar.
Siguiendo las crónicas de época musulmana y las diferentes transformaciones realizadas por los sultanes, este pequeño oratorio fue construido ya por Muhammad V en el año 1362 cuando vuelve nuevamente al poder el 16 de Abril de ese mismo año, y en la gran transformación que realizó sobre el Palacio construido por su abuelo Ismail I. Es Muhammad V quién une la Torre de la Victoria, conocida hoy como de Machuca con este pequeño oratorio bien orientado y también con vistas a la ciudad a través de vanos con finísimas columnas y celosías de yeso superiores; su mihrab tiene un gran hueco octogonal y, como en el muro norte, paneles decorativos formados por caligramas arquitectónicos de Baraka, y cartelas alternas en cursiva con el lema nazarí e inscripciones regias dedicadas a Muhammad V.
El oratorio del Mexuar sufrió grandes daños debidos a la explosión del Polvorín de San Pedro en el año 1590, algunos autores afirman que esta explosión fue la causante del famoso Tajo de San Pedro, sin embargo otros indican, que este Tajo ya se produjo por la actividad minera de época romana, en busca de oro, de hecho es posible apreciar los restos de las galerías.
La epigrafía que encontramos en este pequeño oratorio es la siguiente:
En el Muro Norte, que es en el que se abren cinco pequeñas ventanas abiertas al Albayzín, algo muy extraño en el mundo musulmán, pues una mezquita es un espacio cerrado y reservado a la oración, en la parte superior junto al techo, en la banda dice “Loor a Dios por el beneficio del islam”, escrito en letra cúfica.
En el cuerpo inferior y sobre decoración, encontramos escudos nazaríes con el lema de la dinastía.
Debajo otra banda con el lema “No hay vencedor sino Dios”, escrito en cursiva.
Luego viene otra banda con medallones en los que se dice en cursiva “Gloria a nuestro señor Abu Abd Allah (Muhammad V).
La siguiente línea está compuesta por unas ventanas con celosía y entre ellas unos paneles en los que se dice “Gloria a nuestro señor Abu Abd Allah” (Muhammad V). Además de “No hay vencedor sino Dios” y Barakas (Bendiciones), escritas en cúfico.
Por último junto a las ventanas abiertas al Albayzín, encontramos escudos nazaríes, Yumn (Ventura) y Al-Bakara (La bendición)
Tanto en la puerta de entrada al cuarto del Mexuar como a la Torre de la Victoria, encontramos una banda con lemas nazaríes y Al-Bakara
Pero la parte más decorada y más importante de este espacio es el Mihrab, como no podía ser de otra manera.
De arriba a abajo empezamos con una banda que bordea el conjunto y que dice “No hay vencedor sino Dios”.
Dos paneles en vertical con siete escudos de la dinastía nazarí rodeados de Al-Baraka (La Bendición) en cursiva, Yumn (Ventura) en cúfico y Al-Baraka (la bendición) en cúfico.
Sobre el arco dos ventanas flanqueadas por tres paneles en los que dice “No hay vencedor sino Dios”, “Gloria a nuestro señor el sultán” y Baraka (bendición).
Bajo estos una banda que bordea el arco con la leyenda en escritura cúfica que dice “Loor a Dios por el beneficio del Islam”.
Llegamos por último al arco, en sus impostas dice “haz tu oración” y “no seas de los despreocupados”. Y en las falsas dovelas de derecha a izquierda dice: Dios nos protege; Dios es nuestro Señor; Dios me basta; Dios provee; Dios es nuestro Protector; Dios nos provee; Dios es nuestra esperanza; Dios es nuestro Señor.
En el interior nuevos paneles con el lema “No hay vencedor sino Dios”, “Gloria a nuestro señor el Sultán” y Baraka (bendición).
Tanto el Mihrab como el muro de la qibla están perfectamente orientados hacia la Meca al haberse construido sobre un arco en un entrante de la muralla que corre bajo el suelo del oratorio. La fachada del Mihrab en su gran mayoría es original aunque con partes reformadas, la decoración del nicho de planta poligonal está por completo inventada, tomada de temas ornamentales nazaríes anteriores a 1366, la decoración del Muro Norte, ha sido renovada en casi toda su totalidad, si bien desde las ventanas hacia el techo son originales.
El oratorio no está abierto a la visita, sin embargo en nuestra visita a la Alhambra, justo antes de entrar en lo que conocemos como cuarto dorado, podemos asomar perfectamente la cabeza al interior del oratorio y disfrutar de su decoración y apreciar su mihrab, siempre sin traspasar la cadena que a tal efecto nos impide el paso.
Bibliografía:
Fernández Puertas, Antonio. Alhambra Muhammad V. Editorial Almed.
Galera Mendoza, Esther. Espacios religiosos en la Alhambra en los siglos XVI y XVII
Gómez Moreno, Manuel: Guía de Granada. Edición fascímil 1982
Puertas Vílchez, José Miguel. La Alhambra y el Generalife de Granada.
Puertas Vílchez, José Miguel. Leer la Alhambra. Patronato de la Alhambra.
Torres Balbás, Leopoldo. La Alhambra y el Generalife. Ed. Plus-Ultra.












No hay comentarios:
Publicar un comentario
Espero tus opiniones y comentarios aquí.