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sábado, 17 de enero de 2026

Iglesia de Quéntar.

 

Iglesia de Quéntar

Quéntar es una antigua  musulmana que tenía dos barrios, Henríquez de Jorquera nos dice así : “ La alquería de Quéntar quedó casi destruida debido a tres años de lucha que mantuvieron los moriscos de este lugar con las tropas cristianas”.

Lateral de la Iglesia. 

En el año 1582 se construyen los pilares de la que luego será “La Iglesia de la Encarnación”, la cual se encuentra hoy en el centro del pueblo. En el año 1653 sufrirá una nueva y gran reforma, construyéndose tres pequeñas naves laterales con sus respectivas cúpulas. En el siglo XVIII se produce otra nueva reforma proyectando Fernández Bravo la construcción de la Capilla Mayor.

Capilla Mayor con su tabernáculo y pinturas de la 
escuela de Gabriel Morcillo. 


Es un templo con una nave principal y cuatro capillas laterales además de la Capilla Mayor en la que destaca un tabernáculo dorado. El interior del templo está decorado con pinturas modernas de la escuela de Gabriel Morcillo, y entre la iconografía del templo destacan las imágenes del Crucificado, el Nazareno o el Sagrado Corazón de Jesús, son imágenes que históricamente han pertenecido a familias del pueblo.

Detalle de tabernáculo. 



Uno de los elementos más notables del templo es la de su Armadura Mudéjar de limas simples, muy reformada, almizate apeinazado con aspillas y lazo de ocho en el cabo de la cabecera, cinco tirantes dobles apeinazados y apoyados sobre canes de cartela. Tiene Coro Alto.

Armadura Mudéjar



Coro alto. 


En la Capilla del Crucificado es dónde históricamente se encuentra la pila bautismal, y es dónde todos los vecinos y bajo la atenta mirada de este cristo han sido bautizados.

Crucificado



Otra de las Capillas acoge a Nuestra Señora de los Dolores que procesiona en Semana Santa y que se encuentra junto al crucificado en la Era del Castillo.

Nazareno


Sagrado corazón de Jesús. 


Al margen de esta Iglesia, algunos autores nos indican la posible existencia de otra iglesia con anterioridad a ésta.






Se tiene constancia de que en 1501 Diego Hurtado de Mendoza, arzobispo de Sevilla, instituyó la iglesia parroquial de Santa María de Quéntar, con sus anejos Dúdar y Dur, dos beneficios simples servideros y dos Sacristías.




En el año 1587 sabemos que hay pila bautismal con 73 vecinos y Dúdar contaba con 24 vecinos, el topónimo Dur, ya aparece como despoblado.

Arzobispo Rafael García y García de Castro. 


En el año 1787 es cuando se produce la segregación de Dúdar respecto de Quéntar por el Arzobispo D. Antonio Jorge, ello debido a la distancia entre los pueblos y a la dificultad de ser atendidos por un único párroco.


En el archivo parroquial se conservan los libros de bautismos desde el libro I (1603) , de matrimonios desde el libro I (1600) y decenas de legajos.


Otros datos de interés que hemos podido recoger, nos hablan de pagos, el 14 de Febrero de 1522 se pagó 10,000 maravedís al maestre Juan Albañil, para la obra de albañilería de la Iglesia de Quéntar. La Carpintería la hizo Juan Hernández. Iglesia de una nave, sin capilla Mayor, y cubierta de armadura. Los Moriscos le prendieron fuego durante la sublevación. La misa entre tanto se hacía en una casa particular. Fueron maestros Pedro Núñez carpintero y Martín Pizarro albañil. Entre los años 1633-1634 trabajaba el albañil Juan Alonso.


En el año 1644 el Arzobispo Martín Carrillo, visitó la Iglesia y advirtió que no tenía retablo, no tenía sagrario, que debía de alargarse porque era pequeña para los 120 vecinos que había, no tenía suelo, que los cajones de tapial de sus paredes, estaban carcomidas, no tenía ni campanario ni torre, la campana colgaba de un árbol, los tejados amenazaban ruina, esto fue precisamente lo que hizo que se acometieran las obras del año 1653.


Entre los años 1761 y 1763 fue cuando se adosó a la Iglesia la Capilla Mayor que podemos ver a fecha de hoy cubierta con una bóveda de aristas, la descripción de estos años dice: “Esta Iglesia tiene bastante ámbito para el vecindario, con cuatro capillas y sus retablos dorados, en que se incluye la capilla mayor que es de un tabernáculo dorado y muy primoroso. Otra Capilla hay con su retablo de talla de yeso sin dorar. Otra hay con un retablo figurado de pintura. Esta Iglesia era muy reducida y a mi solicitud, entre la fábrica general y los vecinos, se amplió, dándole la capilla mayor que hoy tiene...” Las obras se realizaron por Bernabé de Salcedo albañil y José Jiménez carpintero, la nueva sacristía se hizo en 1773, Francisco Salmerón hizo la talla del tabernáculo y José Salmeron el dorado.






miércoles, 14 de enero de 2026

Minas Isabelitas. Padul.

Minas Isabelitas. 


Hoy que el mundo entero está buscando minas y yacimientos en busca de "tierras raras", hubo una época en que la minería era uno de los motores económicos de Granada. A lo largo de toda la provincia y de forma especial en las diferentes sierras de nuestro entorno, había decenas de yacimientos para la extracción de los más diversos minerales. 

Minas




Uno de esos lugares es la Sierra de Manar que se alza justo encima de la localidad del Padul, un lugar en el que se pueden disfrutar de decenas de rutas de senderismo y en el que podemos visitar los restos de unas antiguas minas conocidas como Isabelitas. 



El principal mineral que se extraía de estas explotaciones era la Wulfenita.  En épocas más remotas, los mineros subían con sus animales de carga, y tras varias jornadas de duro trabajo bajaban al llano el mineral extraído, normalmente de forma pura, es ya a principios del siglo XX, cuando la extracción de mineral se acentúa muchísimo más, influye en esta ecuación la gran demanda de mineral por parte de Europa a raíz de la I Guerra Mundial. Es cuando ya a pie de mina se construyen barracones, almacenes y determinadas infraestructuras, como el cable minero que conectaba Dúrcal con Motril precisamente para el transporte de mineral. 

Restos de Instalaciones de las Minas. 




La Wulfenita es un mineral del grupo de los molibdatos, encontrándose normalmente en forma de cristales. Es un mineral secundario y asociado a menas de plomo y que además de ser codiciado por coleccionistas se usa en metalurgia y en procesos tecnológicos y construcción. 

Primer plano carencia de cristales y de mineral. 





Hoy las minas Isabelitas están abandonadas, pero se puede llegar fácilmente a través del sendero que nos sube a la Atalaya y mirador del padre Ferrer, simplemente cuando llegamos al mirador de las canteras, en vez de subir hacia lo alto de la Sierra, debemos continuar nuestro camino hasta llegar a la rambla, la remontamos y a nuestra izquierda se nos abrirá el espacio en el que se encuentran los restos de las minas. 

Sendero de acceso a las minas. 

Sendero de la izquierda. 

Coincide en parte con tramo del sendero de los Gudaris


Laguna del Padul desde las minas. 


Obviamente como minas que son y abandonadas, no tienen ninguna medida de seguridad, y las diferentes galerías que hay, aunque son pequeñas no están apuntaladas, por lo que hay que extremar la seguridad e ir siempre acompañado de alguien. 

Vista de las Minas. 


Las fotos de este reportaje se tomaron en Diciembre del año 2021. 

martes, 13 de enero de 2026

Antiguos oficios granadinos. Las Pasiegas.

 


Esta es una historia poco conocida del motivo por el cual la plaza que hay bajo la Catedral de Granada se llama de "Las Pasiegas". Hasta 1807 se le conocía a este espacio como plaza de las Flores, por los puestos y venta ambulante de flores, sin embargo poco a poco se fueron desplazando y ubicando  en la Plaza de Bib-rambla y así la hemos conocido hasta prácticamente el siglo XXI. 



Pero volviendo a nuestra plaza resulta que las pasiegas eran un grupo de mujeres del norte de España, concretamente del valle del pas. La cuestión es que una vez que daban a luz venían a Granada en un largo viaje para dar de amamantar a los niños, principalmente de las mujeres de la alta burguesía, por dos motivos diferentes, uno por la falta de leche materna, y el otro por simple capricho y costumbre social. Era como que estaba mal visto el dar de amamantar.

El viaje lo hacían en carretas de vendedores ambulantes, y se hacían acompañar de cachorros de perro que les hacían mantener el flujo de leche materna.

Cuando llegaban a Granada la noticia volaba por toda la ciudad y rápidamente eran llamadas para prestar sus servicios.



Estas mujeres también tenían que cumplir a veces, y en especial cuando lo hacían para la casa real algunas exigencias, como buena ética, estar vacunadas, no haber padecido enfermedades, y muy curioso, una limpieza de sangre, es decir que no hubiera en sus antepasados, judíos, árabes, o moriscos.

Igualmente y aunque esto ya es más conocido, el tema de las pasiegas era un tema tabú y por eso hay muy poca información al respecto.

La última pasiega conocida falleció en 2016 con 97 años y se llamaba Basilia Carral.


Aquí tenemos una pequeña coplilla que habla de estas mujeres y de s viaje desde el Norte de España a Granada. 

Largo camino llevaste

por carreteras amargas

cuántas lágrimas perdiste

de Selaya hasta Granada

la luna viajó contigo

y en tu pecho dos medallas

el san Roque es por tu padre

y Valvanuz cerca del alma.

La Virgen de los pasiegos

la que siempre nos ampara

desde el norte hasta el sur

de la cabaña a la plaza

del monte a la catedral

del pisueña hasta la Alhambra

que ya eres ama de cría

y crías de buena gana

a este pequeño andaluz

que te mira mientras mama

jugo de teta pasiega

que derramas por España

calmando hambres de niños

que lloran por las mañanas

leche de miel y de estrellas

que de la montaña brota

como el río Darro que llega

desde el pecho hasta la boca...

Y hasta aquí esta pequeña historia de este grupo de mujeres que tenían como fin el amamantar a los bebes de las mujeres granadinas. 



jueves, 8 de enero de 2026

Piezas ocultas del Museo Arqueológico de Granada. Terracotas del Santuario de Cales. Calvi (Italia).



Son muchas las ocasiones en las que cualquier granadino al visitar el Museo Arqueológico Nacional, hemos sentido estupor al ver la gran cantidad de restos arqueológicos de nuestra provincia que allí se conservan y que consideramos que deberían de estar en nuestra ciudad, o en su correspondiente lugar de origen. El ejemplo más claro es la Dama de Baza, uno de los grandes hallazgos arqueológicos de nuestra provincia. 



Pues en esta ocasión ocurre paradójicamente lo contrario, es el museo arqueológico de Granada, el que cuenta con una colección de Terracotas que vienen del Santuario de Cales en la ciudad de Calvi, en Italia. 



Todo empieza en el siglo XIX, cuando el Marqués de Salamanca promueve la construcción del Ferrocarril en Italia, tal y como también lo hace en España e Italia. D. Jose María de Salamanca y Mayol, es también un experto coleccionista de antigüedades y se trajo a España una gran colección de terracotas con más de 3700 piezas, que obviamente fueron a parar al Museo Arqueológico Nacional, pero a mediados del siglo XX el director del Museo en ese momento, D. Joaquín María de Navascués y de Juan dividió la colección en 27 lotes que fueron repartidos por los diferentes museos provinciales de toda España. En concreto el de Granada recibió en el año 1954 uno de los lotes más numerosos con 130 piezas. Y desde aquel día aquí siguen, escondidas en algún sótano o en alguna habitación no visitable, pero al fin y al cabo aquí siguen. 



Las piezas realizadas en Terracota son exvotos, o piezas asociadas a rituales funerarios, están fabricadas en torno al siglo IV a.c, y están muy presentes en la cultura etrusca, latina y romana. 



Suelen ser principalmente cabezas masculinas o femeninas, también una gran parte representan elementos de la anatomía humana como pies o manos, cabezas o caras, y un pequeño número representan animales, bóvidos o équidos principalmente. 



Están realizadas en arcilla roja en moldes y posteriormente retocadas a mano para hacer el pelo y otros detalles. También se les aplica esmaltes o pintura para su acabado. 


martes, 6 de enero de 2026

Cantera de la Escribana. Escúzar

 

Cantera la Escribana zona histórica

Con la capitulación de Granada en el año 1492, empezó una nueva era en la ciudad de Granada con la construcción de numerosos edificios de índole civil y especialmente religioso, para todas estas obras de gran envergadura, hizo falta mucha piedra que era extraída de diferentes canteras situadas en los alrededores de Granada, una de esas canteras es la conocida como “Escribana”, hoy en el término municipal de Escúzar.

Cantera La Escribana




Chancillería de Granada, Hospital Real, Monasterio de San Jerónimo, Palacio de Carlos V y numerosas Iglesias de Granada son algunos de los ejemplos de los edificios que usaron esta piedra conocida Biocalcarenita de Santa Pudia, es una roca sedimentaria detrítica, formada por detritos o partículas que mediante erosión han sido transportadas a una cuenca sedimentaria, dónde luego por compactación y cementación han formado la roca. Son calcáreas formadas por carbonato cálcico, y formada por clastos con un tamaño máximo de 2mm.


Bloque abandonado

La composición de estas rocas en su mayoría es de restos de algas rojas, bivalvos, equinodermos, serpúlidos... Como hemos mencionado su principal mineral es la Calcita con un 95-100 % y luego podemos encontrar pequeñas cantidades de cuarzo y feldespatos.

Bivalvos en la Plaza del Carmen. 


En el sentido arquitectónico, es una piedra porosa, de fácil tratado y labrado para la elaboración de sillares con los que levantar muros de cargas. Además tiene una bonita tonalidad ocre, hoy deslucida en las fachadas de los edificios por los efectos de la contaminación. También es usada como piedra ornamental mediante la fabricación de cornisas, pináculos y demás elementos.

Piedra de Santa Pudia en el Hospital Real. 

Marca de cantero


Debemos distinguir entre dos canteras unas muy próximas a las otras. Las de la Escribana son las más antiguas y de las que se extrajo la mayor parte de piedras para la construcción de edificios, no sólo con la llegada de los Reyes Católicos sino que algunas fuentes nos hablan incluso de uso en época romana.

Cortijo de la Escribana

Aljibe de la Escribana


Del otro lado están las canteras de las Parideras, algo más modernas y las últimas que estuvieron en explotación hasta el año 1994 en las que definitivamente cerraron. A fecha de hoy ambas canteras de piedra están cerradas y sin uso.

Cantera de las Parideras funcionando hasta 1994


Otro de los aspectos más curiosos es la del transporte de las piedras desde estos parajes, hasta la ciudad de Granada situada a 24 kilómetros de distancia. Los grandes bloques se cargaban en carromatos tirados por bueyes, que debían de hacer el trayecto en varias etapas. Para ello pasaban noche en diferentes cortijos y ventas. Obviamente el transporte de piedra era continuo con carromatos subiendo y bajando a Granada de forma ininterrumpida. Ya en la ciudad, los canteros se encargaban de trabajar esos bloques y de darles la forma requerida.

Ruinas del Cortijo de Santa Pudia


Ver el recorrido a fecha de hoy es imposible pues las nuevas infraestructuras, carreteras, edificios..etc, han destruido el camino, pero sin acudimos a los más viejos mapas, sí podemos esbozar un posible trayecto, que igualmente no sería el original pero sí el más parecido.

Aljibe Miñarro


Lo más obvio es pensar que la primera parada sería el Cortijo de la Escribana, no el que vemos hoy en ruinas, sino algún otro edificio que hubiera en este contexto, ahí pasarían noche los bueyes y los animales de carga, con un suministro de agua, por los riachuelos existentes y que posteriormente se materializó en el Aljibe de la Escribana.

Piedras abandonadas en el trayecto a Granada. Cerca del aljibe Miñarro
Se encuentra en una pequeña elevación, pensamos que fueron trasladadas
aquí por algún tractor, para poder arar el campo de forma lineal y sin obstáculos. 


Desde ahí y siguiendo el camino de Jayena a Alhendín, se llegaría al Cortijo de Santa Pudia, igualmente en ruina total, pero que es el que curiosamente da nombre a esta piedra tan usada durante siglos. “Piedra de Santa Pudia”. Pensamos pues, que sería el lugar más importante, mucho más incluso que el de la Escribana.

Visual directa con Granada desde las canteras. 


Las siguientes paradas podrían ser el Cortijo de Gómez o incluso el de Miñarro, ahí también hay asegurado suministro de agua con el Pozo de las siete Pilas o el propio aljibe de Miñarro. Desde aquí el camino ya sí empieza a coincidir con el mapa actual, y nos lleva directamente a la localidad de Alhendín. Desde la cual y siguiendo la antigua carretera nacional, se llegaría hasta Armilla y de ahí hasta Granada, entrando en la ciudad cruzando el puente romano sobre el río Genil. La ruta obviamente tiene un desnivel siempre en descenso evitando sobre esfuerzos de los animales de carga ante lo pesado de los bloques que transportaban.


Recogemos ahora algunos testimonios históricos como la que dice: “...pusieron la primera piedra de esta Iglesia, que se hizo en diversas el 26 de Marzo de 1575. <...> Juan de Maeda que consideraba hacerla de sillar de Alfacar <...>la cúpula sobre el crucero <...> construida con piedra de Santa Pudia. En este extracto del libro de las parroquias de la diócesis de Granada comprobamos como para Justo y Pastor se usó piedra de Alfacar en su construcción, salvo la cúpula que es de Piedra de Santa Pudia, de nuestras canteras de la Escribana.

Las fotos de las canteras se tomaron en Marzo del año 2020. Para llegar a las canteras lo fácil es coger la carretera de la cabra, y antes de llegar al campamento militar coger un desvío a la derecha cruzamos el barranco de la burra y a la altura del Calar de la Iglesia podemos coger un carril también a nuestra derecha que nos lleva a las canteras de la Escribana. Desde ahí podemos hacer una pequeña ruta andando hasta el cortijo de la Escribana y las Canteras de las Parideras.